Hace muchos años en Barcelona, una de las mujeres que dejaron huella en mi vida me obsequió este poema antes de marchar yo a Brasil con más preguntas que respuestas. Me dijo que yo era una portadora de sueños, vaya, aunque creo que meses después le rompí el corazón. Es un karma que llevo siempre, cuando me parece ver sus risos por Las Ramblas y escuchar nuestras risas por el Raval. Desde la Ciudad de la Furia hasta tu isla ...
Los portadores de sueños
En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.
Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.
Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
Guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras
de catástrofes.
los llamaron ilusos, románticos, pensadores de
utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua
el corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también habia engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.
Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales
Tuvieron algo que ver con esto,
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y de viento
de todas partes venían a impregnarse de su aliento
de sus claras miradas
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños
soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.
Son peligrosos - imprimían las grandes
rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes
en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.
Hay que destruirlos - imprimían las grandes
rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus
discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.
Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías
y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.
Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías.
4 de noviembre de 2008
Los portadores de sueños, Gioconda Belli
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Nueva sede física de HqL, Flavia Ricci

Queridos hombres que ladran, que no ladran, mujeres que maúllan y que ronronean. Parece que este año el 5 otra vez hizo de las suyas. Desde 1994, cuando pude elegir por mí misma dónde vivir, lo hice 5 años en La Plata, otros 5 en Barcelona y ahora he cumplido 5 años en Buenos Aires. Este año sería un 5 + 5, porque Zoe ha cumplido aquí también sus 5 años.
De repente cierro una etapa para abrir una nueva y mejor. Más limpia, más transparente, nueva con aroma a muebles nuevos, paredes de estreno y caras desconocidas. Nueva porque dan ganas de mirar a Zoe por el espejo retrovisor del coche mientras cantamos las dos juntas y sonreímos por lo que vendrá. Nueva por hacerme un lugar en una ciudad de la que me fui con 17 años y sin hijos. Nueva porque vamos a comenzar algo bonito.
Mientras cierro cajas en mi piso de Buenos Aires aparece una sonrisa. Porque con esas cajas me llevo sólo lo que quiero llevar y dejo en el contenedor de abajo todo lo que "se queda en Baires". Cierro los ojos y veo caras que me llevo y temas que dejo aquí. Este año pude cerrar temas como se cierran puertas y cajas: del todo. Y como hace unos meses Hombres que Ladran se lavó la cara con su nuevo diseño, más claro y limpio también, ahora esta autora se traslada a vivir a 500km hacia el sur de Buenos Aires. A una de las ciudades con mejor calidad de vida del país.

Toda mudanza implica una selección de recuerdos, objetos, personas, amores. Yo me tomé varias meses para hacer la selección de lo que dejo y lo que llevo. El balance ha sido más que positivo. Cierro la puerta, miro el piso vacío y sonrío con Zoe de la mano feliz. Llevo conmigo sólo lo que me hace bien. Pero tuve el coraje de decirle adiós para siempre a aquello que no me quería dejar crecer. El duelo ha terminado.
Y ahora comienza el orgulloso revival de ver a Zoe deambulando en el mismo colegio que yo, por las calles en donde me crié, con la familia de la cual me enorgullezco y con los amigos sanos y lugareños que se fueron algún día, y que algún día también regresaron mientras yo seguía dando vueltas por el mundo. Comienza una etapa en donde podré decirle a Zoe "porque cuando yo iba a este mismo cole ..." hasta que ella tal vez se canse de las famosas frases de madre que me salen naturalmente. Podremos tener su perro salchicha y mi tortuga de tierra. Y plantar un árbol ella, y yo escribir mi primer libro ...
31 de octubre de 2008
Mudarse, Flavia Ricci
Cuando apoyaba el pie para dar un paso, le resultaba imposible apoyar la planta del pie, se quedaba en un posición tensa, apoyada sólo en la parte delantera de sus extremidades, los dedos llegaban a agotarse y ella les exigía mantenerse firmes. Daba un paso, pero ese paso estaba dado a la mitad.
Hasta que una vez dio un paso al 100%, apoyó todo su pie y sintió casi instantáneamente cómo descansaba todo el peso de su cuerpo sobre ese pie derecho en la arena. Antes de apoyar el otro decidió dar una patada, ligera pero firme, a ese escollo que sólo le hacía perder el tiempo. Nueva etapa. Muda ... mujer.
Hasta que una vez dio un paso al 100%, apoyó todo su pie y sintió casi instantáneamente cómo descansaba todo el peso de su cuerpo sobre ese pie derecho en la arena. Antes de apoyar el otro decidió dar una patada, ligera pero firme, a ese escollo que sólo le hacía perder el tiempo. Nueva etapa. Muda ... mujer.
Amor de mi vida, Flavia Ricci
"I was in your arms
Thinking I belonged there
I figured it made sense
Building me a fence
Building me a home
Thinking I'd be strong there
But I was a fool
Playing by the rules"
Thinking I belonged there
I figured it made sense
Building me a fence
Building me a home
Thinking I'd be strong there
But I was a fool
Playing by the rules"
29 de octubre de 2008
Slipping through my fingers, Flavia Ricci
Grecia + una madre + una hija a punto de casarse. Para vos, mi Zoe !!!
"Sometimes I wish that I could freeze the picture
And save it from the funny tricks of time
Slipping through my fingers" ...
"Sometimes I wish that I could freeze the picture
And save it from the funny tricks of time
Slipping through my fingers" ...
27 de octubre de 2008
Cangrejo, Flavia Ricci
Creyó que los congrejos avanzaban poco y nada, pero aquella noche comprendió que dar un paso al costado también podía significar avanzar. Avanzar sin decir nada, avanzar reflexionando, avanzar mirando de reojo: avanzar. Paso al costado, pensando en vez de tanto hacer. Y una enorme sonrisa emanó de su cara. Y pudo irse a dormir antes que él, o junto con él, que es aun mejor.
26 de octubre de 2008
Pistas, Flavia Ricci
Sacate la máscara de las letras y mostrame, nuevamente, cómo sos. Sacate la máscara de los libros, de los números, de las vueltas de la gramática y la semántica que quiero redescubrir tu verdadero idioma.
No quiero que cada cosa que me contás sea un recorrido desde la punta de la "a" hasta su extremo y desde la punta de la "r" hasta su final, para descubrir que querés decir "amor". Yo también quiero decirlo, pero no me atrevo a pronunciarlo, yo también casi lo escribo, pero nunca hago "enviar". Yo también lo leo y releo, pero luego lo borro de la notebook. Es lindo leerlo y sería hermoso poder decírtelo, sabés?
Por eso, como si fuese un duelo de esgrima yo voy despacio con mi espada quitando lentamente la montaña de palabras en donde nos hemos sumido, quitando una a una las letras, sus formas, la semántica, gramática y hasta la sintaxis y la ortografía. Porque entiendo que hamor y amor significan lo mismo.
Aunque tené cuidado, porque vos y voz no son lo mismo, ni echo o hecho. Ya ves, las trampas de este idioma tan rico, tan rico como vos. Y tan lleno de letras, de silencios y de vueltas.
No quiero que cada cosa que me contás sea un recorrido desde la punta de la "a" hasta su extremo y desde la punta de la "r" hasta su final, para descubrir que querés decir "amor". Yo también quiero decirlo, pero no me atrevo a pronunciarlo, yo también casi lo escribo, pero nunca hago "enviar". Yo también lo leo y releo, pero luego lo borro de la notebook. Es lindo leerlo y sería hermoso poder decírtelo, sabés?
Por eso, como si fuese un duelo de esgrima yo voy despacio con mi espada quitando lentamente la montaña de palabras en donde nos hemos sumido, quitando una a una las letras, sus formas, la semántica, gramática y hasta la sintaxis y la ortografía. Porque entiendo que hamor y amor significan lo mismo.
Aunque tené cuidado, porque vos y voz no son lo mismo, ni echo o hecho. Ya ves, las trampas de este idioma tan rico, tan rico como vos. Y tan lleno de letras, de silencios y de vueltas.
25 de octubre de 2008
Más de Pedro Salinas
LA VOZ A TI DEBIDA
Versos 702 a 739
¡Sí, todo con exceso:
la luz, la vida, el mar!
Plural todo, plural,
luces, vidas y mares.
A subir, a ascender
de docenas a cientos,
de cientos a millar,
en una jubilosa
repetición sin fin,
de tu amor, unidad.
Tablas, plumas y máquinas,
todo a multiplicar,
caricia por caricia,
abrazo por volcán.
Hay que cansar los números.
Que cuenten sin parar,
que se embriaguen contando,
y que no sepan ya
cuál de ellos será el último:
¡qué vivir sin final!
Que un gran tropel de ceros
asalte nuestras dichas
esbeltas, al pasar,
y las lleve a su cima.
Que se rompan las cifras,
sin poder calcular
ni el tiempo ni los besos.
Y al otro lado ya
de cómputos, de sinos,
entregamos a ciegas
—¡exceso, qué penúltimo!—
a un gran fondo azaroso
que irresistiblemente
está
cantándonos a gritos
fúlgidos de futuro:
«Eso no es nada, aún.
Buscaos bien, hay más.»
Versos 702 a 739
¡Sí, todo con exceso:
la luz, la vida, el mar!
Plural todo, plural,
luces, vidas y mares.
A subir, a ascender
de docenas a cientos,
de cientos a millar,
en una jubilosa
repetición sin fin,
de tu amor, unidad.
Tablas, plumas y máquinas,
todo a multiplicar,
caricia por caricia,
abrazo por volcán.
Hay que cansar los números.
Que cuenten sin parar,
que se embriaguen contando,
y que no sepan ya
cuál de ellos será el último:
¡qué vivir sin final!
Que un gran tropel de ceros
asalte nuestras dichas
esbeltas, al pasar,
y las lleve a su cima.
Que se rompan las cifras,
sin poder calcular
ni el tiempo ni los besos.
Y al otro lado ya
de cómputos, de sinos,
entregamos a ciegas
—¡exceso, qué penúltimo!—
a un gran fondo azaroso
que irresistiblemente
está
cantándonos a gritos
fúlgidos de futuro:
«Eso no es nada, aún.
Buscaos bien, hay más.»
24 de octubre de 2008
Brazos y abrazos, Flavia Ricci
Yo no puedo más que sonreír, vos me hacés sonreír, cuando estamos lado a lado extasiados en la cama y giro la cabeza hacia vos antes de que tus brazos vayan en busca de mi cuerpo, y me abraces, y yo me deje abrazar, hombre pulpo. Cierro los ojos sonriendo boca arriba y giro una vez más mi cara hacia vos, desprendiéndome parcialmente de tu abrazo para verte y mirarte y admirarte. Y entonces es cuando verdaderamente te veo: allí, dentro de los contornos de tu cuerpo aparece todo aquello que me fascina en vos, cariño, inteligencia, diversión, serenidad, expresiones, jergas, formas de ser, sutileza, compañerismo, lealtad, honestidad. Como una radiografía en rayos X puedo verlo todo en vos. Y entonces, sin que se me haya borrado una sola vez la sonrisa, vuelvo a abrazarte, vuelvo a elegirte, vuelvo a hacerte el amor una y otra vez.
Nunca es siempre todavía, Flavia Ricci
Trabajé durante casi 5 años en una empresa barcelonesa cuyo isologo era un cangrejo. Avanzar de lado. Avanzar. Hace unos años vi la película 5x2, del gran François Ozon, en donde la trama transcurre de atrás hacia adelante y se puede observar el deterioro de una pareja joven. Creo que el impacto es mayor porque comienza por el divorcio para terminar en el matrimonio. Entonces uno termina preguntándose cómo terminaron en eso (divorcio) si había tanto amor, en lugar de afirmar que el matrimonio es la primera causa de divorcio. Es sin dudas una apelación al optimismo porque comenzando por la ruptura y terminando en el enamoramiento una puede decir "¿por qué no?".
A mí me pasa algo parecido. Miro mi vida de atrás hacia adelante, pienso, reflexiono y veo que una relación no tiene por qué terminar en "divorcio". En vez de mirar lo malo que hizo que terminemos una relación, comienzo por el final y voy hacia el principio, despojando cada vez más a esa relación de sus cosas "feas" hasta llegar al éxtasis típico de cuando me enamoré. Y luego la repaso de adelante hacia atrás y veo otras cuestiones, es como ir a pelo y contrapelo.
Para con todo esto descubrir que todo está allí, y que nunca es siempre todavía.
A mí me pasa algo parecido. Miro mi vida de atrás hacia adelante, pienso, reflexiono y veo que una relación no tiene por qué terminar en "divorcio". En vez de mirar lo malo que hizo que terminemos una relación, comienzo por el final y voy hacia el principio, despojando cada vez más a esa relación de sus cosas "feas" hasta llegar al éxtasis típico de cuando me enamoré. Y luego la repaso de adelante hacia atrás y veo otras cuestiones, es como ir a pelo y contrapelo.
Para con todo esto descubrir que todo está allí, y que nunca es siempre todavía.
23 de octubre de 2008
I Can See Clearly Now, Bob Marley
Anoche en casa me decías que hay cosas que lastiman y cosas que duelen. Sutil diferencia, mi chico sutil. Y se me ocurrió que esta canción dice bastante de lo que me ha pasado en este 2008 ... Gracias, con S mayúscula.
I can see clearly now
I can see clearly now, the rain is gone,
I can see all obstacles in my way
Gone are the dark clouds that had me blind
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
Oh yes I can make it now, the pain is gone
All of the bad feelings have disappeared
Here is the rainbow I've been prayin' for
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
Look all around, there's nothin' but blue skies
Look straight ahead, nothin' but blue skies
I can see clearly now, the rain is gone,
I can see all obstacles in my way
Here is the rainbow I've been prayin' for
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
I can see clearly now
I can see clearly now, the rain is gone,
I can see all obstacles in my way
Gone are the dark clouds that had me blind
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
Oh yes I can make it now, the pain is gone
All of the bad feelings have disappeared
Here is the rainbow I've been prayin' for
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
Look all around, there's nothin' but blue skies
Look straight ahead, nothin' but blue skies
I can see clearly now, the rain is gone,
I can see all obstacles in my way
Here is the rainbow I've been prayin' for
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
It's gonna be a bright (bright), bright (bright)
Sun-Shiny day
21 de octubre de 2008
Lado positivo, Flavia Ricci
Las separaciones tienen su lado positivo. Mi casa, por ejemplo, se ha convertido en una caja de sorpresas. No sólo pasé varios meses sin ocupar el 100% del armario (¿pensaría que íbamos a volver? ¿no quería asumir la realidad? ¿tan despistada soy?), sino que cuando decidí hacer espacio descubrí artilugios que desconocía que seguían allí: ropa, recuerdos, cosas comunes. Entonces una no sabe si tirar todo aquello dando por finalizada una relación que no iba a ningún sitio, o bien guardarlo todo por una cuestión de aprecio a lo que fue (ya lo decía Manrique, "todo tiempo pasado fue mejor"). Y hay un tercer especimen de hombre o mujer: aquella persona que decide quedarse con pertenencias de su ex para tener una excusa para contactarlo. Yo soy del especimen más pragmático: tiré todo en el contenedor de abajo.
Pero a veces siguen cobrando vida los objetos en casa: de repente una mesa parece desarmarse, deja de ser roja y veo las tablas de madera sin cortar, lisas y marrones en aquella maderera de la Av. Cabildo. Cierro los ojos y escucho hablar en una jerga de carpinteros y artesanos que desconozco. Abro los ojos y allí está la mesa, con sahumerios encima, tan quieta y roja.
Ahora que leo libros de rol, imagino no sólo los personajes que atrapan en todo momento, sino a su lector. Una persona inteligente, paciente, con memoria, sistemático y sobre todo fantástico. Así que imagino ese lector de libros de rol con sus ojos brillantes por la ansiedad, deglutiendo noche a noche y día a día esas páginas, memorizando personajes para darles vida una vez más fuera de las hojas. Definitivamente más que leer libros de rol, lo mío sería que alguien me contara historias. Temo que en cualquier momento de mi cama emerjan diversos gnomos o dragones de las tierras medias.
Pero todo esto, como decía, tiene su lado positivo, porque sueño cada noche como una niña pequeña. Y hasta he vuelto a creer que mi Príncipe, ese único Príncipe que tuve la suerte de conocer, regresa por mí una noche desde un libro de rol.
Pero a veces siguen cobrando vida los objetos en casa: de repente una mesa parece desarmarse, deja de ser roja y veo las tablas de madera sin cortar, lisas y marrones en aquella maderera de la Av. Cabildo. Cierro los ojos y escucho hablar en una jerga de carpinteros y artesanos que desconozco. Abro los ojos y allí está la mesa, con sahumerios encima, tan quieta y roja.
Ahora que leo libros de rol, imagino no sólo los personajes que atrapan en todo momento, sino a su lector. Una persona inteligente, paciente, con memoria, sistemático y sobre todo fantástico. Así que imagino ese lector de libros de rol con sus ojos brillantes por la ansiedad, deglutiendo noche a noche y día a día esas páginas, memorizando personajes para darles vida una vez más fuera de las hojas. Definitivamente más que leer libros de rol, lo mío sería que alguien me contara historias. Temo que en cualquier momento de mi cama emerjan diversos gnomos o dragones de las tierras medias.
Pero todo esto, como decía, tiene su lado positivo, porque sueño cada noche como una niña pequeña. Y hasta he vuelto a creer que mi Príncipe, ese único Príncipe que tuve la suerte de conocer, regresa por mí una noche desde un libro de rol.
Marina, Carlos Ruiz Zafón
"Durante años he huido sin saber de qué. Creí que, si corría más que el horizonte, las sombras del pasado se apartarían de mi camino. Creí que, si ponía suficiente distancia, las voces de mi mente se acallarían para siempre (...) A veces dudo de mi memoria y me pregunto si únicamente seré capaz de recordar lo que nunca sucedió. Marina, te llevaste todas las respuestas contigo".
Duelo, Flavia Ricci
Me estoy despidiendo, me estoy despegando. Pensando bien los pasos, pensando antes de actuar. Estoy en medio de un duelo, pero no un duelo porque estemos en guerra vos y yo (jamás lo estuvimos). Este duelo es para despegarme definitivamente de vos, porque te llevo tan encima de mí que hasta una vez quise que fueses parte de mi vida para siempre. Hay un número casi parecido de cosas que me hacen recordarte y olvidarte:
Me acordé de tu amor
Me acordé de nuestros proyectos
Me acordé de nuestro sexo
Me acordé de nuestras tardes calurosas
Me acordé de nuestras risas
Me acordé de tus lecturas
Me acordé de tu decisión
Me acordé de tus manos
Me acordé de tu valentía
Me acordé de tu generosidad
Me acordé de tu sinceridad
Pero en este duelo
también
Me acordé de tus dos caras
Me acordé de tus mentiras
Me acordé de tu imagen
Me acordé de tus desconfianzas
Me acordé de tus ocultamientos
Me acordé de tus dos personalidades
Me acordé de tus angustias
Me acordé de tu falsedad
Me acordé de tus vueltas
Me acordé de tus inseguridades
Me acordé de tus histerias
Me acordé de tu mutismo
Me acordé de tu cinismo
Y entonces por fin
por fin
Pude olvidarte.
DUELO.
Me acordé de tu amor
Me acordé de nuestros proyectos
Me acordé de nuestro sexo
Me acordé de nuestras tardes calurosas
Me acordé de nuestras risas
Me acordé de tus lecturas
Me acordé de tu decisión
Me acordé de tus manos
Me acordé de tu valentía
Me acordé de tu generosidad
Me acordé de tu sinceridad
Pero en este duelo
también
Me acordé de tus dos caras
Me acordé de tus mentiras
Me acordé de tu imagen
Me acordé de tus desconfianzas
Me acordé de tus ocultamientos
Me acordé de tus dos personalidades
Me acordé de tus angustias
Me acordé de tu falsedad
Me acordé de tus vueltas
Me acordé de tus inseguridades
Me acordé de tus histerias
Me acordé de tu mutismo
Me acordé de tu cinismo
Y entonces por fin
por fin
Pude olvidarte.
DUELO.
20 de octubre de 2008
Noches en Núñez, Flavia Ricci
Estoy ya en casa cuando vos regresás. Hablamos, reímos, yo me acostumbré a mi rutina de café Oma o Juan Valdez y últimamente a los tés de vainilla más que nada por su aroma. Hablamos, escribo. Escribo mientras me ves para que no extrañes verme escribir, vos que sos uno de los que demandan que "escriba". Y luego te vas a dormir, siempre antes que yo. Y yo me quedo cantando, bajito, alguna canción que me detiene a medio camino entre mi escritura y la cama. Bebo más café, o té, y camino por el piso descalza en esta primavera porteña. Salgo al balcón, adivino que dormís, y regreso a escribir. Estoy empezando a descubrir que la imagen que veías de mí, eran mi verdadero yo. Y eso que aquella noche estaba convencida de que no era así y te lo dije. Ahora, cuando te veo y me mirás, no me queda alternativa más que reírme y darte la razón. Sabés que todos los hombres ladran a mis espaldas. Y yo me los saco de encima y te sonrío, hombre suspicaz, hombre que echa de menos que yo escriba si no lo hago cada noche.
17 de octubre de 2008
Muda, Flavia Ricci
Querido vos,
Después que te fuiste, bastante después, nuestros sentimientos vinieron a pedirme explicaciones. Me pregunté por qué a mí, por qué si en toda relación por lo menos hay dos. Pero ellos, decididos, me interpelaron no sólo una, sino muchas noches. Intenté escaparme, intenté mirar a los lados, intenté hacer otras cosas, pero ellos ahí, firmes, pidiéndome explicaciones. Yo quería y no quería recordar. Quería porque aquellos meses fueron movilizantes, mágicos, fascinantes. Y a mi vez no quería recordarlos porque era mucho el contraste entre aquello y esto. Suena raro esto que voy a decirte, pero aunque el vacío se defina como aquello que no contiene nada, te aseguro que el vacío que dejaste en mi vida tiene un contorno muy definido, y casi puedo verte cada noche a mi lado, en nuestra cama, aunque no pueda abrazarte.
Querido vos, he intentado hasta donde he podido continuar sin vos, pero me he dado cuenta que no sólo no es lo mismo, sino que en un momento dado, más allá de las personas que conozcamos, de nuestras amistades, ocupaciones y demás felicidades, la vida nos pone cara a cara con nuestros pendientes. Y vos, querido vos, sos un pendiente porque esta vida canalla y estas circunstancias por las que tuvimos que pasar como pudimos no me han permitido demostrarte que una y otra vez te elegí y te volvería a elegir a vos.
Así que, cuando nuestros sentimientos han venido cada noche a buscarme, yo tenía ganas de enviarlos a tu casa a que te fastidiaran de la misma forma a vos. Pero al final no lo hacía, me quedaba en silencio en el balcón imaginando la misma perspectiva que vos tuviste alguna vez cuando miraste Buenos Aires desde el mismo sitio. Y tocaba y toco cada cosa que me rodea como si la reconociera, ahora que la ausencia de que no estés me ha dejado sumida en un redescubrimiento de mí misma.
Entonces, aunque no quiera te colás varias noches a la semana entre mis sueños. Y allí estás. Vaya idiotez, podrás decir, sueña conmigo y ya. Pues yo me contento y me alegra la vida (vos me la alegrás) cuando siento que he logrado aquello que antes no podía: soñar con vos. Acordate cuando vos respirabas de mi propia respiración y no te apartabas un centímetro de mí, hombre-lapa, increíblemente cariñoso. El hombre de las manos del artesano admirable.
He vivido estos meses con esas energías, escasas tal vez, pero suficientes para ir dosificándolas y que me alcanzaran para sobrevivir al vacío de estar sin vos. Y creo que llegó este punto en el que se me han acabado. Recuerdo una y otra vez cosas que quisiera decirte, porque el único destinatario sos vos. Y porque creo que sos el único que las entendería. Y al final, quién iba a decirlo, me callo. Y entonces llegan nuestros sentimientos, que creo que a estas alturas son sólo míos. Y me miran, y me interpelan, y me empujan a hacer algo. Y yo los miro, seria, luego triste, y sólo puedo llorar. Llorar tu ausencia, mi querido vos.
Después que te fuiste, bastante después, nuestros sentimientos vinieron a pedirme explicaciones. Me pregunté por qué a mí, por qué si en toda relación por lo menos hay dos. Pero ellos, decididos, me interpelaron no sólo una, sino muchas noches. Intenté escaparme, intenté mirar a los lados, intenté hacer otras cosas, pero ellos ahí, firmes, pidiéndome explicaciones. Yo quería y no quería recordar. Quería porque aquellos meses fueron movilizantes, mágicos, fascinantes. Y a mi vez no quería recordarlos porque era mucho el contraste entre aquello y esto. Suena raro esto que voy a decirte, pero aunque el vacío se defina como aquello que no contiene nada, te aseguro que el vacío que dejaste en mi vida tiene un contorno muy definido, y casi puedo verte cada noche a mi lado, en nuestra cama, aunque no pueda abrazarte.
Querido vos, he intentado hasta donde he podido continuar sin vos, pero me he dado cuenta que no sólo no es lo mismo, sino que en un momento dado, más allá de las personas que conozcamos, de nuestras amistades, ocupaciones y demás felicidades, la vida nos pone cara a cara con nuestros pendientes. Y vos, querido vos, sos un pendiente porque esta vida canalla y estas circunstancias por las que tuvimos que pasar como pudimos no me han permitido demostrarte que una y otra vez te elegí y te volvería a elegir a vos.
Así que, cuando nuestros sentimientos han venido cada noche a buscarme, yo tenía ganas de enviarlos a tu casa a que te fastidiaran de la misma forma a vos. Pero al final no lo hacía, me quedaba en silencio en el balcón imaginando la misma perspectiva que vos tuviste alguna vez cuando miraste Buenos Aires desde el mismo sitio. Y tocaba y toco cada cosa que me rodea como si la reconociera, ahora que la ausencia de que no estés me ha dejado sumida en un redescubrimiento de mí misma.
Entonces, aunque no quiera te colás varias noches a la semana entre mis sueños. Y allí estás. Vaya idiotez, podrás decir, sueña conmigo y ya. Pues yo me contento y me alegra la vida (vos me la alegrás) cuando siento que he logrado aquello que antes no podía: soñar con vos. Acordate cuando vos respirabas de mi propia respiración y no te apartabas un centímetro de mí, hombre-lapa, increíblemente cariñoso. El hombre de las manos del artesano admirable.
He vivido estos meses con esas energías, escasas tal vez, pero suficientes para ir dosificándolas y que me alcanzaran para sobrevivir al vacío de estar sin vos. Y creo que llegó este punto en el que se me han acabado. Recuerdo una y otra vez cosas que quisiera decirte, porque el único destinatario sos vos. Y porque creo que sos el único que las entendería. Y al final, quién iba a decirlo, me callo. Y entonces llegan nuestros sentimientos, que creo que a estas alturas son sólo míos. Y me miran, y me interpelan, y me empujan a hacer algo. Y yo los miro, seria, luego triste, y sólo puedo llorar. Llorar tu ausencia, mi querido vos.
14 de octubre de 2008
Apelación ante la falta de inspiración, Flavia Ricci
¿Hasta cuándo? ¿Cuándo me saldrán palabras que además quiera leer y releer? No lo sé. De momento sólo puedo decir que me quedo mirando, pensando, buscando espacios y tiempos de hacerlo. Pero siempre hay algo que sobrevuela mi cabeza y me quita ese espacio y ese tiempo. Cerrado. Así me dejaste. Pensando. Deseando recordar mis años pasados, todos, hasta los que no quiero recordar. Recordando pedazo a pedazo tu cuerpo, los viajes, las hamacas, los helados, los mares, las sierras, los sexos, las noches, los amigos, los amantes, los miedos, los amores. Y mi gran amor, que va y vuelve, que vuelve y va. Y yo lo recuerdo siempre, hasta sin quererlo recordar.
30 de septiembre de 2008
eSe hombre, Flavia Ricci

No te explicás mis formas de ser y sabés que contás con ventaja por vivir conmigo. No me explico que me sonroje siendo la reina de esta casa. Paseando por toda la casa y de manera indistinta con un vaso de cerveza roja o una taza de café boliviano, descalza, antes de que llegues. Desde el balcón escucho tus acordes intentando cantar Marisa Monte, cierro los ojos, la vida pasa y la noche avanza. Avanza con sahumerios, con paz, mucha paz. Salí de un comic y me metí en una agradable comedia. Sé que vayamos a donde vayamos, te miro y me das paz. No el apremio, no el "quiero siempre más" ni el "nada me basta". Puedo estar en el teatro, en el cine, cenando o bailando. Mente sana, sonrisa sincera. Mucha paz ...
26 de septiembre de 2008
Besos y flores, Flavia Ricci

Es decir, y a pesar de tus besos, no es una imagen esto que ves de mi. Es decir, y a pesar de mis enojos, me esmero en explicarte que éste es el combo que me va bien. Es decir, y a pesar de que hagas de cuenta que él no existe, me temo que es real, real más allá de mis intentos de hacerlo un personaje de comic, más allá de la frase aquella de André Gide que en medio de tantos libros leía ayer en mi balcón: "Del absoluto olvido del ayer, creo la novedad de cada hora". Son tan reales tus besos como que él existe. Es tan vigente esta relación en tanto él no aparezca.
24 de septiembre de 2008
Vos II, Flavia Ricci
Te quiero, de forma pegajosa.
De forma insistente, de forma desafiante.
Te quiero con todos mis rulos
y también con mi pelo corto.
Te quiero con mis pensamientos,
con todos.
Te quiero dentro de mi vida
dentro de mí
Te quiero con tu mirada preocupada
Te quiero con tus manos de artesano
el mejor
Te quiero frunciendo el ceño cuando leés
Te quiero concentrado en tu música
Te quiero con tu paso largo
Te quiero aunque estés lleno, llenísimo, de miedos
Te quiero en horizontal
te quiero dormido
Te quiero sobre mí
Te quiero despierto
mirándome
sin perderme pisada
Te quiero vertical
convencido de hacer algo
te quiero haciéndolo
Te quiero atractivo
Te quiero sexual
Te quiero con tus manos grandes
que siempre hacen cosas bellas
que siempre hacen algo
Te quiero entre mis reflexiones más profundas
porque ya has tocado mi profundidad
Te quiero en mis cavilaciones más recónditas
porque en todas ellas estás vos
Te quiero conmigo, siempre
Te quiero y cómo te quiero
Te quiero con el paso del tiempo
Te quiero con convicción
de que voy siempre a seguir diciéndote que te quiero
y de que vos también, tal vez, con el paso del tiempo, me lo digas a mí.
De forma insistente, de forma desafiante.
Te quiero con todos mis rulos
y también con mi pelo corto.
Te quiero con mis pensamientos,
con todos.
Te quiero dentro de mi vida
dentro de mí
Te quiero con tu mirada preocupada
Te quiero con tus manos de artesano
el mejor
Te quiero frunciendo el ceño cuando leés
Te quiero concentrado en tu música
Te quiero con tu paso largo
Te quiero aunque estés lleno, llenísimo, de miedos
Te quiero en horizontal
te quiero dormido
Te quiero sobre mí
Te quiero despierto
mirándome
sin perderme pisada
Te quiero vertical
convencido de hacer algo
te quiero haciéndolo
Te quiero atractivo
Te quiero sexual
Te quiero con tus manos grandes
que siempre hacen cosas bellas
que siempre hacen algo
Te quiero entre mis reflexiones más profundas
porque ya has tocado mi profundidad
Te quiero en mis cavilaciones más recónditas
porque en todas ellas estás vos
Te quiero conmigo, siempre
Te quiero y cómo te quiero
Te quiero con el paso del tiempo
Te quiero con convicción
de que voy siempre a seguir diciéndote que te quiero
y de que vos también, tal vez, con el paso del tiempo, me lo digas a mí.
20 de septiembre de 2008
Primavera Sarkany, Flavia Ricci
Rojos, con la punta de un taco de 10cm que no supera el tamaño de mis uñas. Rojo furioso, rojo nocturno, rojo de fiesta, rojo pasional, rojo equilibrio. Rojo de tacos altos, rojo estilizado, rojo de seducir, rojo de diseño, rojo femenino, rojo sexual, rojo acharolado, rojo del mejor cuero argentino, rojo moda, rojo Baires, rojo. Con estos zapatos doy mi bienvenida a la Primavera en medio de la noche porteña y con amigos. Salut.
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Inténtalo encontrar, Mayte Martín
¡¡¡ Feliz Primavera para todos !!!!
Qué es el amor?
Mira hacia la montaña cuando sale el sol
busca en el arco iris un nuevo color
no te conformes nunca con ser un pensador
Qué es el amor
Pregúntale al jilguero, al río y la flor
él no tiene senderos, pero es andador
no necesita puertas, es camino
…Y es que el amor
como todo lo que es bello, no tiene explicación
es refugio y morada de algun soñador
que jugando a poeta, quiero ser cantor
…Y es que al final
tendrás en tu inventario lo que llegas a amar
después no tendrás tiempo de volver a empezar
ahora es el momento, inténtalo encontrar
Qué es el amor?
Una ventana abierta de la ilusión
es mirar hacia el cielo con el corazón
sin miedo a la caida
Qué es el amor?
Mira hacia la montaña cuando sale el sol
busca en el arco iris un nuevo color
no te conformes nunca con ser un pensador
Qué es el amor
Pregúntale al jilguero, al río y la flor
él no tiene senderos, pero es andador
no necesita puertas, es camino
…Y es que el amor
como todo lo que es bello, no tiene explicación
es refugio y morada de algun soñador
que jugando a poeta, quiero ser cantor
…Y es que al final
tendrás en tu inventario lo que llegas a amar
después no tendrás tiempo de volver a empezar
ahora es el momento, inténtalo encontrar
Qué es el amor?
Una ventana abierta de la ilusión
es mirar hacia el cielo con el corazón
sin miedo a la caida
Ten cuidado, Flavia Ricci
Hace un tiempo conocí a un hombre que hacía y pensaba cosas distintas, a veces opuestas. Que por temor a encontrarse consigo mismo, se mostraba como lo que quería ser, pero a la vez temía ser. Que no tenía paz y se notaba en sus ojos. Que corría indómito de un sitio a otro como consecuencia y origen de su soledad, de la que él mismo se generaba. Conocí a un hombre que me mentía por miedo. Al que desde el primer momento debí alejar de mi vida porque ni él mismo podía con su enfermedad. Que se sumergió en drogas para escaparle a un mundo del que no se puede escapar. Que simplemente por cobardía no terminó con su vida. Conocí a un hombre que me sumió en la más absoluta incertidumbre, bajo su manto de mentiras y falsas certezas. Que en lugar de refugiarse en mí buscó darme seguridades basadas en sus mentiras. Conocí a un hombre que creyó que creí en él, en sus mentiras. Conocí a un hombre que perdió mi confianza a los pocos días de estar conmigo. Y me remató con falsas promesas. Conocí a un hombre que huía de todo, de todos, que no encontraba su propia armonía. Conocí a un hombre que porque no era amigo de sí mismo, jamás podría ser amigo de los demás. Conocí a un hombre que me ocultó su sexualidad, sus defectos, sus temores, sus fallos del pasado y del presente.
¿He dicho que conocí? Mis disculpas ... simplemente se cruzó en mi vida. Y cada vez que escucho a Mayte Martín en esta bulería me recuerda al hombre sin destino, y sin paz. Y me invade una tremenda pena por él.
Ten cuidao
Me avisaron a tiempo: ten cuidao!
Mira que miente más que parpadea
mira que por su modo y su ralea
es de lo peorcito del mercao
y son muchos ya los labios que han besao
y a lo mejor te arrastra en su marea
y después no te arriendo la tarea
de borrar de tu mente lo pasao
Ten cuidao, ten cuidao!
Pero yo me metí por tus jardines
dejando que ladaran los mastines
y ya bajo la zarpa de tus besos
sin miedo de morir en la aventura
yo me colmé de tu boca con locura
y me caló tu amor hasta los huesos
¿He dicho que conocí? Mis disculpas ... simplemente se cruzó en mi vida. Y cada vez que escucho a Mayte Martín en esta bulería me recuerda al hombre sin destino, y sin paz. Y me invade una tremenda pena por él.
Ten cuidao
Me avisaron a tiempo: ten cuidao!
Mira que miente más que parpadea
mira que por su modo y su ralea
es de lo peorcito del mercao
y son muchos ya los labios que han besao
y a lo mejor te arrastra en su marea
y después no te arriendo la tarea
de borrar de tu mente lo pasao
Ten cuidao, ten cuidao!
Pero yo me metí por tus jardines
dejando que ladaran los mastines
y ya bajo la zarpa de tus besos
sin miedo de morir en la aventura
yo me colmé de tu boca con locura
y me caló tu amor hasta los huesos
19 de septiembre de 2008
Historia secreta de Costaguana, Juan Gabriel Vásquez

Sí, eso les explicaría: que no le interesaba regresar, porque la ciudad, aunque se hubiera recuperado para la democracia, continuaba estando perdida para él. No volvería nunca a vivir en ella, les diría, pues la vida allí le parecía acabada, como si le perteneciera a otro hombre (...) Pero no lo entenderían, por supuesto, y los que lo entendieran se negarían a creerle o tratarían de convercerlo con frases como la ciudad de tus padres o la ciudad que te vio nacer, y él tendría que mostrarles, a manera de prueba irrebatible y fehaciente de su nuevo destino, la mano del chino muerto, el índice que siempre apunta, como por arte de magia, a la provincia de Panamá.
18 de septiembre de 2008
Vos, Flavia Ricci
Yo decreto en este mismo momento llamarte "mi amor".
O "amor" a secas,
que más me importa lo que siento por vos
a que seas "mío".
Pero con "mi amor" quiero decir que te lo doy todo,
hasta lo borroso,
hasta mis temores.
Con "mi amor" quiero decirte que decreto en este mismo momento seguir sintiendo
y renovando,
aun a costas de quedarme sola,
que sos "mi amor"
Decreto seguir llamándote así lo sepas o no,
en silencio o por escrito
porque me hace sentir bien haberte conocido
y haber compartido todo aquello
Decreto que seas "mi amor"
aunque mientras vos probás
yo vivo
Decreto y me esmero por llamarte "mi amor"
aun a sabiendas de que no sea recíproco
Decreto y compruebo que sos mi amor
el amor de mi vida
que no mentía cuando te lo dije
que no miento
que no.
O "amor" a secas,
que más me importa lo que siento por vos
a que seas "mío".
Pero con "mi amor" quiero decir que te lo doy todo,
hasta lo borroso,
hasta mis temores.
Con "mi amor" quiero decirte que decreto en este mismo momento seguir sintiendo
y renovando,
aun a costas de quedarme sola,
que sos "mi amor"
Decreto seguir llamándote así lo sepas o no,
en silencio o por escrito
porque me hace sentir bien haberte conocido
y haber compartido todo aquello
Decreto que seas "mi amor"
aunque mientras vos probás
yo vivo
Decreto y me esmero por llamarte "mi amor"
aun a sabiendas de que no sea recíproco
Decreto y compruebo que sos mi amor
el amor de mi vida
que no mentía cuando te lo dije
que no miento
que no.
Hombres, Flavia Ricci
Te acabo de cruzar, por Alem. Puede ser ibas leyendo?
Sí, uno de mis defectos es caminar por Alem sitiendo el viento de Puerto Madero sacudir mis rulos rumbo a Plaza San Martín, con uno o varios libros en la mano que no puedo esperar a leer.
Era yo, sí ¿No me digas que pasé de largo?
Miro hacia todos lados?
Sigo mi camino?
Sigo mi camino mirando hacia todos lados?
Te veías linda, lástima me di cuenta tarde. Estoy muy quemado del trabajo. Espero verte pronto. Beso.
No sé si te habrás dado cuenta tarde que me veía linda o que me habías cruzado por Alem, en todo caso el conjunto brisa, libros, piropos me hizo bien. Y me recordó a las anécdotas de Alem con esos hombres de traje que trabajan en Catalinas.
En eso estaba pensando cuando llegaron unos acordes de guitarra criolla desde una de las habitaciones de mi casa. Y pensé qué hermoso suena,
y me quedé disfrutando esa musiquilla
y pensé que ya estamos en primavera
y pensé en vos, como cada día.
Sí, uno de mis defectos es caminar por Alem sitiendo el viento de Puerto Madero sacudir mis rulos rumbo a Plaza San Martín, con uno o varios libros en la mano que no puedo esperar a leer.
Era yo, sí ¿No me digas que pasé de largo?
Miro hacia todos lados?
Sigo mi camino?
Sigo mi camino mirando hacia todos lados?
Te veías linda, lástima me di cuenta tarde. Estoy muy quemado del trabajo. Espero verte pronto. Beso.
No sé si te habrás dado cuenta tarde que me veía linda o que me habías cruzado por Alem, en todo caso el conjunto brisa, libros, piropos me hizo bien. Y me recordó a las anécdotas de Alem con esos hombres de traje que trabajan en Catalinas.
En eso estaba pensando cuando llegaron unos acordes de guitarra criolla desde una de las habitaciones de mi casa. Y pensé qué hermoso suena,
y me quedé disfrutando esa musiquilla
y pensé que ya estamos en primavera
y pensé en vos, como cada día.
17 de septiembre de 2008
Mis dos mundos, Sergio Chejfec

Los puntos o circunstancias donde concentro mi atención toman la forma de enlaces de internet (...). En las caminatas una imagen me lleva a un recuerdo, o a varios, que a su vez imponen otras evocaciones o pensamientos conectados, muchas veces azarosos, etc, creando en general delirantes ramificaciones temáticas que me desbordan y dejan exhausto. Quiero decir, soy víctima de los primeros tiempos de internet, cuando el recorrido o la navegación a través de la red estaban menos regidos por la fatalidad y la eficacia de los buscadores como lo está hoy, y uno debía derivar entre cosas parecidas, extravagantes o difusamente relacionadas.
Franz Schubert para el amor de mi vida, Flavia Ricci
Existe un solo lugar, un solo momento, una sola mirada y un solo hombre en el que pienso cuando escucho esta canción ...
16 de septiembre de 2008
El teu amor, Dusminguet
Canción precisa, para personas precisas ... de las que es preciso precisar ...
El teu amor
és son
és mort
és dolç
és calor
és son
és abric que mata
és abric que adorm
és abric que em fon
Ionqui d'amor sóc
el meu cos vesteix de dol
un somriure per passar la nit
demà et deixo, et deixo al llit
de la suite
El teu amor m'adorm
em xucla, em torna enrere dins del ventre
Ionqui d'amor sóc
para nano que això mata
que la vida no t'enganya
Viu, viu i la pena al riu
Viu, viu i la pena al riu..
El teu amor es trist
sempre taca com la daga
el teu amor no em vol
sempre mata quan m'atrapa
El teu amor
és son
és mort
és dolç
és calor
és son
és abric que mata
és abric que adorm
és abric que em fon
Ionqui d'amor sóc
el meu cos vesteix de dol
un somriure per passar la nit
demà et deixo, et deixo al llit
de la suite
El teu amor m'adorm
em xucla, em torna enrere dins del ventre
Ionqui d'amor sóc
para nano que això mata
que la vida no t'enganya
Viu, viu i la pena al riu
Viu, viu i la pena al riu..
El teu amor es trist
sempre taca com la daga
el teu amor no em vol
sempre mata quan m'atrapa
15 de septiembre de 2008
Castilla-La Mancha, Flavia Ricci
10 de septiembre de 2008
Cap a Barcelona, Flavia Ricci
De repente se vio flotando en el tren, miraba a la gente como despidiéndose y muchas cosas pasaron a darle igual: volvía a Barcelona. Pensó en la fecha que se había puesto para volar, enumeró las cosas que tendría que realizar antes, en las que debería planificar para que, una vez allí, todo saliera como lo había pensado. Caminó por la Estación Retiro con el pasaje a la Estación Rivadavia en su mano derecha, con la que le salían mejor las cosas. Se metió en el último vagón para salir junto a la puerta de salida en Lomas de Núñez, a lado de su casa. El día estaba hermoso pero ella sólo flotaba. Comenzó a mirar, cosas que antes sólo había visto. Comenzó a escuchar cosas que antes sólo había oído. Esas palabras que nos hermanan vayamos donde vayamos porque no sólo compartimos un idioma, sino que es el nuestro, con nuestro acento, con nuestros giros y nuestras formas de hacer que a Cervantes se le ericen los pelos. Un joven pasó a su lado vendiendo objetos surrealistas: una birome con linterna en una punta. Ella sonrió sin que el joven la viera: ¿alguna vez alguien utilizaría una linterna que estuviese en la punta de su birome? Pensó en qué circunstancias lo haría y sonrió una vez más. Mientras las palabras del joven pasaban a segundo plano en su nivel de audición, ella se imaginaba diciéndole al joven si quería ir a Barcelona, si conocía Barcelona, si dejaría Buenos Aires para ir a Barcelona. Y muchas de esas preguntas en realidad eran para ella. Su propia e inaudible voz. B A R C E L O N A.
Se le llenaron los ojos de lágrimas conforme el tren avanzaba con su vaivén, miró hacia un lado y vio el Hipódromo de Palermo, recordó sus diálogos ¿Cuántas veces había pasado por allí? ¿Cuántas cosas había hecho en la vida, en su vida, creyendo que habría más de lo mismo y de repente no lo hubo? Sus ojos ya no soportarían mucho más el peso de las lágrimas, así que con un ademán distraído se sacó las lágrimas con una mano y miró hacia el suelo disimulando la angustia.
Así, flotando en el aire, llegó a su casa. En cuanto atravesó la puerta miró a su alrededor y enumeró:
- La cerveza que acostumbraba degustar cada viernes al terminar la semana mirando el cartel de Carrefour.
- Los embutidos de Capriata.
- El dulce de leche Treláctea que devoraba a cucharadas con su hija mirando TV.
- Los paseos en bici.
- El "che boludo" que la hacía sentirse en Buenos Aires, aunque jamás diría esas palabras.
- Ese acentito pegadizo y aporteñado que sonaba en sus oídos cuando caminaba sintiéndose que ella era, que pertenecía a ese sitio, a su Buenos Aires.
Enumeró tantas cosas que cayó en la cuenta de cuánto se había metido Buenos Aires en su piel, de cuánto se había adaptado, de lo que había constuído. De que, aunque ella no lo creyera, se había terminado encariñado con la ciudad. Algo que ella misma desconocía. Sabía que amaba Buenos Aires, pero desconocía que lo amaba tanto que se había adherido a su vida como un chicle. La Reina del Plata ...
Miró el billete en su mano, una lágrima cayó encima. Y otra, y otra más ...
Y allí en Barcelona:
- Sus amigos del alma.
- Sus Voll-Damm.
- Los chiringuitos en La Barceloneta.
- El barri de Gràcia.
- Sus noches sólo suyas.
- Zoe y ella, 5 años después, mirando juntas el Mediterráneo.
- Las risas de siempre.
- Saint Pol del lado nudista con Jaume.
- La Virreina con Nil, Maia, Karma.
- Las carcajadas mirando de lado de Sònia.
- Glaciar a las 11 de la noche cada viernes.
- Los asados argentinos en Castelldefels
Y pensó que si el tiempo se lo hubiese permitido, le hubiese podido recitar a él aquellos versos de Pablo Neruda:
"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a tí mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas"
Se le llenaron los ojos de lágrimas conforme el tren avanzaba con su vaivén, miró hacia un lado y vio el Hipódromo de Palermo, recordó sus diálogos ¿Cuántas veces había pasado por allí? ¿Cuántas cosas había hecho en la vida, en su vida, creyendo que habría más de lo mismo y de repente no lo hubo? Sus ojos ya no soportarían mucho más el peso de las lágrimas, así que con un ademán distraído se sacó las lágrimas con una mano y miró hacia el suelo disimulando la angustia.
Así, flotando en el aire, llegó a su casa. En cuanto atravesó la puerta miró a su alrededor y enumeró:
- La cerveza que acostumbraba degustar cada viernes al terminar la semana mirando el cartel de Carrefour.
- Los embutidos de Capriata.
- El dulce de leche Treláctea que devoraba a cucharadas con su hija mirando TV.
- Los paseos en bici.
- El "che boludo" que la hacía sentirse en Buenos Aires, aunque jamás diría esas palabras.
- Ese acentito pegadizo y aporteñado que sonaba en sus oídos cuando caminaba sintiéndose que ella era, que pertenecía a ese sitio, a su Buenos Aires.
Enumeró tantas cosas que cayó en la cuenta de cuánto se había metido Buenos Aires en su piel, de cuánto se había adaptado, de lo que había constuído. De que, aunque ella no lo creyera, se había terminado encariñado con la ciudad. Algo que ella misma desconocía. Sabía que amaba Buenos Aires, pero desconocía que lo amaba tanto que se había adherido a su vida como un chicle. La Reina del Plata ...
Miró el billete en su mano, una lágrima cayó encima. Y otra, y otra más ...
Y allí en Barcelona:
- Sus amigos del alma.
- Sus Voll-Damm.
- Los chiringuitos en La Barceloneta.
- El barri de Gràcia.
- Sus noches sólo suyas.
- Zoe y ella, 5 años después, mirando juntas el Mediterráneo.
- Las risas de siempre.
- Saint Pol del lado nudista con Jaume.
- La Virreina con Nil, Maia, Karma.
- Las carcajadas mirando de lado de Sònia.
- Glaciar a las 11 de la noche cada viernes.
- Los asados argentinos en Castelldefels
Y pensó que si el tiempo se lo hubiese permitido, le hubiese podido recitar a él aquellos versos de Pablo Neruda:
"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a tí mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas"
El Laberinto de la Felicidad, Àlex Rovira y Francesc Miralles

¿Quién eres?
Aquella era la pregunta que debía responder para pasar al otro lado y proseguir su camino. Tranquilizada por la sencillez de la prueba, se limitó a decir bien alto.
- Soy Ariadna.
- ¡No! -repuso lúgubremente la máscara-. Ese es sólo tu nombre. Yo te pregunto QUIÉN ERES.
- Soy una mujer de treinta y tres años que se ha perdido en el Laberinto de la Felicidad.
- ¡No es suficiente! Miles de humanos, entre ellos otras mujeres de tu misma edad, se han perdido aquí dentro. Muchos ni siquiera han logrado salir y han muerto de viejos entre estos muros. ¿Quién eres tú? - bramó la voz.
Ariadna se quedó muda. No esperaba que aquella pregunta aparentemente sencilla tuviera una respuesta tan complicada. Al ver que no respondía, la máscara de la puerta empezó a increparla así:
- ¿Eres una criatura de dudas? ¿Te dedicas a negar lo que otros afirman? ¿Eres ave de mal agüero? ¿Eres ilusa, desconfiada, escéptica?
Ariadna recordó entonces cuando era muy pequeña y se metían con ella. En esos casos siempre se había rebelado. ¿Dónde había ido a parar toda esa fuerza interior?
- ¡Cállate! -saltó ante la palabrería de la máscara-. ¡Soy lo que yo decida ser!
Y, al decir esto, las puertas se abrieron.
4 de septiembre de 2008
12, Oliverio Girondo
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
3 de septiembre de 2008
Yo, vos, nosotros, Flavia Ricci
Antes del nosotros, busco en vos el yo. Y no porque no me ilusione que haya un nosotros que sé que es mucho más que vos y yo: es un vos y yo fundidos, mezclados. Pero quiero que aparezca, indomable, ese yo que no es egoísta, mucho menos egocéntrico, sino que es un yo que me permite delinear tu persona, lo que querés, lo que no. Un yo que marca límites. Que me permite conocerte. Un yo que no se esconde en un nosotros falso, que finalmente me deje sola conmigo misma, creyendo que hay un nosotros que nunca hubo. Un yo que se dibuje único: tu yo. Antes que el nosotros busco tu yo. Un yo que me diga lo que querés, lo que de verdad querés, sin que te importe incluso si hay un nosotros cierto, pero apostando claramente por ello. Un yo que me deje pensando en por qué elegirte. Por qué sos único, por qué sos vos y quisiera que fuésemos un nosotros. Antes que un nosotros quisiera que me hables de tu yo. De lo que querés, de lo que deseás, de vos. Quiero saber que sos lo que decís, que no es una pantalla, que no es ficción o realismo mágico, que nuestro mundo no es Macondo. Cuando decís yo se me iluminan los ojos, porque sé que tu yo intenta conquistar a mi yo para construir un nosotros. Y eso me puede. Porque sé que con o sin mí vas a ser vos. Porque confío en que sos como me decís ser. Porque no es a través de mí que sos vos, sino que sos ese yo más allá de todo. Y sobre todo porque es a través de conocerse a uno mismo, que podemos comenzar a hablar de un nosotros sólido. Tal y como quiero las cosas yo.
Música, Frank Zappa
Recuerda que la información no es conocimiento. El conocimiento no es sabiduría. La sabiduría no es verdad. La verdad no es la belleza. La belleza no es el amor. El amor no es la música. La música ... la música es lo mejor.
1 de septiembre de 2008
Centrífuga, Flavia Ricci
"Fuerza centrífuga es la que tiende a alejar los objetos del centro de rotación mediante la velocidad tangencial, perpendicular al radio, en un movimiento circular", Wikipedia
Septiembre, primavera en Buenos Aires, una vez más primavera. Una vez más su estación del año preferida por estas latitudes. Miró su casa, miró alrededor, preparó un café Buena Vista que le habían obsequiado desde Bolivia y se quedó tomando sol en el balcón con la cabeza hacia atrás. Pensó en la repetición de los días, pensó en que una vez más aparecían esos aromas a calor, esas bebidas que daban más gusto en primavera, y que volvía a aflorar en la gente esa predisposición a salir y permanecer en la calle haciendo nada desde las 19 en adelante. Pensó en la costanera de Vicente López, en San Isidro, en barriletes y Carlitos mirando el río color de león. Una fuerza centrífuga que llevaba dentro la devolvía a aromas, sitios y gente conocida, que entonces volvía a reconocer. Y con una sabiduría que descubrío que tenían esas repeticiones en su vida, también la fuerza centrífuga expulsaba a personas y hechos no deseados, que por falta de estabilidad o desinterés o simplemente porque no era el momento ni el lugar, salían de su vida. Los círculos eran sabios, las repeticiones cada vez más intensas. Porque repetir sus días junto a lo que le hacía bien, volver a sentirse libre repitiendo, era lo que finalmente había buscado. Ahora no le parecía tan extraño aquello de planear un año lo que le gustaría al siguiente. Era la primera primavera en ese balcón, porque allí todo había comenzado un verano. Y entonces, pensó, cuando llegue nuevamente el verano podrá resignificarlo, con su fuerza centrífuga que expulsaba todo lo que no estaba dispuesto a aferrarse. Escuchó un ruido y fue hasta el lavadero: el lavarropas estaba en su fase C y ella se quedo con una media sonrisa mirando cómo centrifugaba la ropa. Lo abrió, miró la ropa toda pegada a las paredes de metal plateado. Volvió a sonreir. Había aun aroma a café en la cocina, pero ella se preparó unos embutidos con queso, pan recién salido del horno que aprendió a hacer durante el invierno porteño y abrió una cerveza negra. Sólo una media se había desviado del centrifugado del lavarropas y se había colado entre sus paredes plateadas y su borde de goma gris. La agarró, la miró, vio que estaba algo sucia. Y la tiró al cesto.
Septiembre, primavera en Buenos Aires, una vez más primavera. Una vez más su estación del año preferida por estas latitudes. Miró su casa, miró alrededor, preparó un café Buena Vista que le habían obsequiado desde Bolivia y se quedó tomando sol en el balcón con la cabeza hacia atrás. Pensó en la repetición de los días, pensó en que una vez más aparecían esos aromas a calor, esas bebidas que daban más gusto en primavera, y que volvía a aflorar en la gente esa predisposición a salir y permanecer en la calle haciendo nada desde las 19 en adelante. Pensó en la costanera de Vicente López, en San Isidro, en barriletes y Carlitos mirando el río color de león. Una fuerza centrífuga que llevaba dentro la devolvía a aromas, sitios y gente conocida, que entonces volvía a reconocer. Y con una sabiduría que descubrío que tenían esas repeticiones en su vida, también la fuerza centrífuga expulsaba a personas y hechos no deseados, que por falta de estabilidad o desinterés o simplemente porque no era el momento ni el lugar, salían de su vida. Los círculos eran sabios, las repeticiones cada vez más intensas. Porque repetir sus días junto a lo que le hacía bien, volver a sentirse libre repitiendo, era lo que finalmente había buscado. Ahora no le parecía tan extraño aquello de planear un año lo que le gustaría al siguiente. Era la primera primavera en ese balcón, porque allí todo había comenzado un verano. Y entonces, pensó, cuando llegue nuevamente el verano podrá resignificarlo, con su fuerza centrífuga que expulsaba todo lo que no estaba dispuesto a aferrarse. Escuchó un ruido y fue hasta el lavadero: el lavarropas estaba en su fase C y ella se quedo con una media sonrisa mirando cómo centrifugaba la ropa. Lo abrió, miró la ropa toda pegada a las paredes de metal plateado. Volvió a sonreir. Había aun aroma a café en la cocina, pero ella se preparó unos embutidos con queso, pan recién salido del horno que aprendió a hacer durante el invierno porteño y abrió una cerveza negra. Sólo una media se había desviado del centrifugado del lavarropas y se había colado entre sus paredes plateadas y su borde de goma gris. La agarró, la miró, vio que estaba algo sucia. Y la tiró al cesto.
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28 de agosto de 2008
Cuerpo y sentimiento, Flavia Ricci
A veces cuando te miraba, podía verme. P A S I Ó N. Verme porque confiaba en que lo que mostraban tus ojos eran verdadero. Vos, de pocas palabras, ojos medio caídos, como si continuaran buscando paz, ojos buscones, ojos profundos. Yo, que me llenaba la boca hablando de mi felicidad, ante todo aquel que quisiera escucharme, que caminaba pensando en lo afortunada que era, que me despertaba pensando en verte, aunque te veía en todo lo que hacía. Muchas palabras, excesivas palabras, pero ninguna lograba abarcar lo que sentía. A M O R ¿Alguna vez me dijiste un halago? Con tu mirada que todo lo abarcaba me seguías dondequiera que fuese. Y era a través de esos ojos que yo no me perdía. Perfecta comunión. Creo que fue por vos que terminé de convencerme que mirar a los ojos merecía el esfuerzo. Y que no había nada a mi alrededor capaz de dispersarme. Creo que fue gracias a vos que descubrí que podía sentir tantas cosas a tu lado que todos los demás sobraban. Jamás hubiese roto esa intimidad, por primera vez en mi vida pude decirlo sin mentir. N O R E C U E R D O. ¿Me recordás qué cosas me hacían sonrojar? ¿Si prefería palta o rúcula? ¿Si salíamos o nos quedábamos mirando TV? ¿Qué música compartimos, cual no? ¿A qué cosas te dije "jamás"? ¿A cuales "con vos todo eso y más"? ¿Cuántas veces te decepcioné? ¿Me contás cómo fue tu sensación cuando nos conocimos? ¿Qué llevabas encima? He olvidado no sólo cómo son tus manos, tu color de ojos, tu piel, sino cómo era yo con vos, qué sentía, cómo me sentía. A veces, entre los perfumes intento buscarme, pero no lo consigo. Soy ésta, ésta que está ahora con quien está. Soy ésta, la que no recuerda ni remotamente todo aquello. La que mira indiferente los sitios y los hechos. Soy ésta, con un corazón de estreno y remixado modelo 2008. Sin historias, ni novelas, ni comics. Pero yo quiero ser arqueóloga, quiero tener historias, y novelas, y comics. Quiero poder hacer la vista atrás y sentir ese sentimiento, porque era mío, mío, mío. Y en algún momento se fue. Persiguiendo quién sabe qué. Y a cambio tengo mi corazón de estreno, nuevito y 2008. Y es que ha de ser que el cuerpo va más rápido que los sentimientos. Y ha de ser que como siempre me lo pasé huyendo de persona en persona y de lugar en lugar, cuando me despedía del cuerpo el sentimiento aun no había llegado. Y yo que creí que jamás me alcanzaría un sentimiento, ahora que decidí quedarme, permanecer, me doy cuenta que mucho tiempo después del cuerpo, un día llegó a mi casa el sentimiento. Venía cansado, agobiado, agotado, de un viaje en el tiempo que le llevó más de lo pensado. Tocó mi puerta, no era necesario. Yo sabía que tarde o temprano aparecería. Se sentó a mi lado, lo miré a los ojos. Me puse ambas manos sobre mis ojos y profundamente lloré.
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Conté con los dedos ..., Irene Gruss
Conté con los dedos de mi mano
las veces que tuve, no las que amé.
Las yemas de los dedos
se quedaron mirándome, las líneas
de la mano rieron (¿amé
lo que tuve? ¿Quise decir
quiero un poco
de esto o de aquello,
gané, perdí semejante
generosidad?).
Ahora que me aferro
a lo que tengo _como a un poco
de nada_,
veo líneas que una burla desecha,
y lenta, tiernamente abro
el puño, dejo caer
la arena, vuelvo a tomarla.
las veces que tuve, no las que amé.
Las yemas de los dedos
se quedaron mirándome, las líneas
de la mano rieron (¿amé
lo que tuve? ¿Quise decir
quiero un poco
de esto o de aquello,
gané, perdí semejante
generosidad?).
Ahora que me aferro
a lo que tengo _como a un poco
de nada_,
veo líneas que una burla desecha,
y lenta, tiernamente abro
el puño, dejo caer
la arena, vuelvo a tomarla.
Lección de Zoe, Flavia Ricci
(Tarde de lluvia regresando del Jardín de Infantes hacia casa):
- Uy, ¿viste esa luz? Eso es un rayo, ahora viene un trueno. El rayo es la luz, el trueno el sonido.
- ...
- ¿Sabés por qué vemos primero el rayo? Porque la luz es más rápida que el sonido.
- Ahhhh ... a mí me da miedo el trueno (Zoe se abraza a mi pierna)
- No tenés que tener miedo, además yo siempre voy a estar con vos (Flavia superwoman) ¿Sabés cómo nacen los rayos y los truenos?
- Claro, lo aprendí en Dicoverykids (AKA Discovery Kids): el trueno se hace con un martillo pegando en el cielo, el rayo también pero con una linterna iluminando Buenos Aires.
Risas por Lomas de Núñez ....
- Uy, ¿viste esa luz? Eso es un rayo, ahora viene un trueno. El rayo es la luz, el trueno el sonido.
- ...
- ¿Sabés por qué vemos primero el rayo? Porque la luz es más rápida que el sonido.
- Ahhhh ... a mí me da miedo el trueno (Zoe se abraza a mi pierna)
- No tenés que tener miedo, además yo siempre voy a estar con vos (Flavia superwoman) ¿Sabés cómo nacen los rayos y los truenos?
- Claro, lo aprendí en Dicoverykids (AKA Discovery Kids): el trueno se hace con un martillo pegando en el cielo, el rayo también pero con una linterna iluminando Buenos Aires.
Risas por Lomas de Núñez ....
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Un poco de Irene Gruss, Flavia Ricci
1.-
Tiene problemas con su lenguaje:
habla y no se le entiende,
escribe y no se le entiende.
Ironiza sobre todo.
2.-
Mi voz dice lo que no quiero decir,
mi voz tiene otro tono,
lo que quiero decir no lo dice, dice otra cosa.
Lo que no digo a veces lo dice mi voz
o el silencio, el mío, lo dice pero
no se entiende.
Tiene problemas con su lenguaje:
habla y no se le entiende,
escribe y no se le entiende.
Ironiza sobre todo.
2.-
Mi voz dice lo que no quiero decir,
mi voz tiene otro tono,
lo que quiero decir no lo dice, dice otra cosa.
Lo que no digo a veces lo dice mi voz
o el silencio, el mío, lo dice pero
no se entiende.
27 de agosto de 2008
20x5, Flavia Ricci
20 conoció a 32 meses atrás, cuando 27 le insumía parte de "ese" tiempo. Sin embargo, un día 20 se impacientó y comenzó a llamar a 32, que lamentó a partir de ese momento haberle dado su celular. Día y noche, noche y día. Llamadas y sms hasta que 32, molesta, atendía y daba algún falso motivo para no verse. Meses después, en un break con 27, decidió ponerse a prueba con 20: 4, 3, 2, parecía una cuenta regresiva. 32 comenzó nuevamente a poner pretextos, falsos pretextos. Y 20 comenzó, por fin, a darse cuenta. Dejó de llamarla y 32 suspiró aliviada cuando pasaron las semanas y 20 fue sólo una anécdota en su vida. Pensaba en todo esto una noche en que apareció 5, ojos semicerrados y manitas pequeñas, con su oso y almohada en mano, dispuesta a apropiarse de las noches solteras de 32.
Claro, Flavia Ricci
Me quedo en silencio aprendiendo de vos, escuchándote, porque no hay nada en lo que decís que no me interese. Me capturan tus palabras a toda hora. Olivos. Tranquilidad. Una caminata de kilómetros recorriendo Zona Norte: vos me enseñaste tu forma de ver aquellos sitios, yo la mía. Me gusta tu cautela para hablar de mi país, pero también cuán crítico sos. Me gusta todo ese conocimiento que desplegás, producto de tu vida, de tus viajes y experiencias varias y variopintas. Te enseño "mi" Zona Norte, continuamos caminando hasta que llegamos a un bar que parece ser uno de los pocos abiertos a esa hora. Av. del Libertador, altura imprecisa. Hacía frío pero preferimos sentarnos fuera. Entre cervezas negras, maníes y palitos quería escucharte y que no se me cerraran los ojos por nada del mundo. Despuntando el día, ya en casa, me quedé pensando ... cuánta tranquilidad me da tu transparencia. Saber que sos como decís que sos, saber que puedo hablar e ir a cualquier sitio con vos, estar serena porque por hacer algo sé que no sentís que dejás de hacer otras cosas. Me gusta tu sentido de responsabilidad, cada vez que nos ponemos serios y hasta solemnes hablando de hijos y de familia.
El domingo me despierta el teléfono, es pleno día, casi la hora de almorzar. Hacía unas horas solamente que yo dormía. Me levanto ojerosa y con cara de trasnochada. Buenos Aires aun está en silencio, es domingo. Me preparo un café, me ducho, visto y salgo por el diario al kiosco de la vuelta. Disfruto del sol del balcón, de mirar por ahí tanto coche que pasa. Bailo con Si*Se, al rato suena el teléfono nuevamente. Esta vez sos vos, sonrío, te escucho. Claro que quiero volver a verte. Claro que confío en vos. Y no sabés cuánto necesitaba esta paz. Esta paz de saber que sos quien decís ser, que sentís lo que decís sentir, que pensás lo que decís pensar. Con suma transparencia, con sinceridad. Claro que estás invitado a que te muestre mi Buenos Aires y vos mostrármelo con tus ojos extranjeros. Claro que sí. Claro.
El domingo me despierta el teléfono, es pleno día, casi la hora de almorzar. Hacía unas horas solamente que yo dormía. Me levanto ojerosa y con cara de trasnochada. Buenos Aires aun está en silencio, es domingo. Me preparo un café, me ducho, visto y salgo por el diario al kiosco de la vuelta. Disfruto del sol del balcón, de mirar por ahí tanto coche que pasa. Bailo con Si*Se, al rato suena el teléfono nuevamente. Esta vez sos vos, sonrío, te escucho. Claro que quiero volver a verte. Claro que confío en vos. Y no sabés cuánto necesitaba esta paz. Esta paz de saber que sos quien decís ser, que sentís lo que decís sentir, que pensás lo que decís pensar. Con suma transparencia, con sinceridad. Claro que estás invitado a que te muestre mi Buenos Aires y vos mostrármelo con tus ojos extranjeros. Claro que sí. Claro.
Café olímpico, Flavia Ricci

Mientras por pantalla gigante Argentina ganaba el oro futbolístico en los Juegos Olímpicos vos y yo nos remontábamos a todos tus mundos y algunos de los míos. Me dijiste que fui breve y lo había sido, en efecto. Breve porque pensé que no iba a volver a verte, mucho menos a disfrutar tanto de tu compañía. Breve porque había otra persona en mi vida. Breve porque pasaba por mi fase escéptica. 3AM emprendimos una caminata que transcurrió repleta de viajes y sensaciones. Repleta de adolescentes que salían o iban a discotecas. Me invitaste a un café, pero para llevar. Para llevar a donde fuera que íbamos. Conversamos sobre el café, el buen café. Y mientras iba por Cabildo haciendo equilibrio con el café que ardía en mi boca y contrastaba con el frío de la madrugada, sonreíamos. Una adolescente se avalanzó con un cigarrillo en la boca sobre el tuyo en el mismo sitio que humeaba y vos rápidamente giraste la cara. Me gustó tu determinación, el lugar en que la pusiste y en el que me pusiste a mí. Con suma claridad, eso que me hizo tanta falta a veces con otros. Sonreí, me miraste y seguimos. Más discotecas, más adolescentes. Lomas de Núñez y una charla entre ella, vos y yo que se extendió hasta el amanecer en el living. Y después qué importa. Café olímpico y Argentina que había ganado el oro futbolístico ...
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26 de agosto de 2008
El Rey de los Alisos (II), Michel Tournier
Tournier, Tournier ... regresa con el tiempo. Ya citado en este blog, aquí otro pasaje de su hermoso libro El Rey de los Alisos, que por estos días devoro con los ojos:
"Cuando Rachel me abandonó, me lo tomé a la ligera. Además, aun considero esta ruptura sin gravedad, e incluso benéfica desde cierto punto de vista, porque estoy convencido de que abre la puerta a grandes cambios, a grandes cosas. Pero hay otro yo, el yo viscoso. Éste, al principio, no entendió la ruptura en lo más mínimo. Lo cierto es que nunca entiende nada de buenas a primeras. Es un yo torpe, rencoroso, humoral, siempre bañado en lágrimas y semen, pesadamente aferrado a sus hábitos, a su pasado. Le hicieron falta semanas para comprender que Rachel no volvería. Ahora lo entiende. Y llora. En el fondo de mí mismo, como una herida, llevo a este ser ingenuo y tierno, un poco sordo, un poco miope, que se deja engañar fácilmente y tarda tanto en reaccionar ante la desgracia".
"Cuando Rachel me abandonó, me lo tomé a la ligera. Además, aun considero esta ruptura sin gravedad, e incluso benéfica desde cierto punto de vista, porque estoy convencido de que abre la puerta a grandes cambios, a grandes cosas. Pero hay otro yo, el yo viscoso. Éste, al principio, no entendió la ruptura en lo más mínimo. Lo cierto es que nunca entiende nada de buenas a primeras. Es un yo torpe, rencoroso, humoral, siempre bañado en lágrimas y semen, pesadamente aferrado a sus hábitos, a su pasado. Le hicieron falta semanas para comprender que Rachel no volvería. Ahora lo entiende. Y llora. En el fondo de mí mismo, como una herida, llevo a este ser ingenuo y tierno, un poco sordo, un poco miope, que se deja engañar fácilmente y tarda tanto en reaccionar ante la desgracia".
La Boca, Flavia Ricci
25 de agosto de 2008
Clara, Flavia Ricci
Dijo que sí cuando hubiese tenido que decir no, dijo que no cuando hubiese tenido que decir que sí. Y entre medio de tanta velocidad eligió el silencio. Silencio. Las palabras sin voz, palabras al fin. La catarata de emociones. Emociones al/por fin. La sensación de "no te vayas, quedate", de que todo está por escribirse, del abrazo que hace que nos aturdamos de amor y todo lo demás se pierda, darnos cuenta, en resumidas cuentas, que algo nos pasa con alguien. Y mirar de reojo y querer que sea mutuo. Silencio. Siento en silencio. No digo nada en voz alta ni dejo más que tímidas pistas que tal vez hasta pasen desapercibidas. Sentirme elegida. Sentir que aunque no sepas a ciencia cierta qué me pasa, intentes acercarte. Y aunque no hayas terminado de conocerme quieras empezar a explorarme. Que elijas, que te acerques, tímido tal vez, pero seguro, de a poco tal vez, pero firme en tu propósito. Porque tantas veces tuve que decirte que sí, porque tantas fueron las que queriéndote hacer sentir seguro yo era la que no sabía que elegí el silencio, palabras sin voz. Pensarte, verte aunque no te mire, sentir tu omnipresencia en mi mundo de hoy, de antes. Sentarme a revivir ese momento en que de repente, como una catarata de sentimientos me quedé sin voz, con un nudo en la garganta, con los ojos perdidos y el temor de qué iba a pasar. Desconcertada porque el futuro te incluia, temerosa desde esa noche de perderte, feliz por haberte encontrado, vos bajaste las escaleras, yo te miré de repente y me encontré con tus ojos. Tampoco querías marcharte. Nos sentamos, uno al lado del otro. Mirando el suelo nos dijimos cosas pasajeras y yo pensaba "ojalá no te vayas". Me abrazaste, y todas las palabras se me fueron por la borda, dejé de escuchar, dejé de ver. Regresando en taxi a casa te miré con una mirada cómplice. Qué bueno fue aquello, toda esa energía. Afortunadamente, siempre está todo por escribirse. Silencio.
22 de agosto de 2008
Zapatos de hombre, Flavia Ricci
Repasando minutas de reuniones y punteos varios miré hacia el cielo, de un azul similar a mi bandera y diáfano, como estos días primaverales en este Buenos Aires cada día más bonito. Levanté la vista justo a tiempo para ver cómo él, perfecto traje y zapatos de cuero negro al mejor estilo Microcentro, se deslizaba groseramente hacia un lado y caía sin más. Me fue imposible dejar de sonreír por el desafortunado accidente y pasé a su lado intentando contenerme. De repente algo me dio en la nuca y me di vuelta al instante tocándome con una mano la parte de atrás de la cabeza y con los papeles que traía mezclados por el imprevisto.
- Perdoname
- ¿Me diste con el zapato a propósito?
- Quise tirarlo de bronca y justo te dio, perdoname
- ...
- Perdoname y dejame invitarte a un café ¿podés?
"Perfecto traje y zapatos de cuero negro" se puso de pie inmediatamente y yo me olvidé por un momento del golpe.
Todo por escribirse. Pasan siempre cosas en este Buenos Aires cada vez más bonito e imprevisiblemente seductor.
- Perdoname
- ¿Me diste con el zapato a propósito?
- Quise tirarlo de bronca y justo te dio, perdoname
- ...
- Perdoname y dejame invitarte a un café ¿podés?
"Perfecto traje y zapatos de cuero negro" se puso de pie inmediatamente y yo me olvidé por un momento del golpe.
Todo por escribirse. Pasan siempre cosas en este Buenos Aires cada vez más bonito e imprevisiblemente seductor.
21 de agosto de 2008
No quiero ser una actriz, Flavia Ricci
Desde hace años actuaba. Pero no en el sentido de fingir (aunque a veces tb lo hacía). Ella actuaba porque todo lo llevaba sin escalas a la acción. Si algo no era realizable, no era. Y si había algo que deseaba entonces lo hacía. Hacer, hacer, hacer, se llenó de acciones y, sumadas acciones con acciones se sumió en un vertiginoso día a día lleno de risas, pasiones y euforias. Un día decidió reflexionar, pero no reflexionar para seguir actuando, sino dejar de ser actriz. Y pensó y pensó sobre dónde estaba y dónde quería estar. Y se dio cuenta que con su anteúltima relación las infidelidades ya no la divertían tanto y con la última relación definitivamente no iba a ser por ese motivo que fracasara el dúo, al menos por su parte. Dejó de actuar para pasar a seleccionar. Dejó de seleccionar para pasar a elegir. Dejó su Ferrari para pasarse a un Ford T que, aunque le fue muy incómodo al principio ahora lo conduce como la mejor (o intenta).
No quiero ser más actriz, no quiero actuar, no quiero ir de acá para allá. Quiero poder pensar, tomarme mi tiempo, reírme de que pase ¿y qué? nadie me apura.
Une liaison pornographique
Une liaison pornographique es una película de las mejores que he visto. Un hombre y una mujer adultos se conocen por un anuncio en el diario, se encuentran para tener sexo y, sin buscarlo, poco a poco se enamoran. Cada vez que la miro me digo "que no me pase, que no me pase" lo que les sucede a ellos: un día cualquiera en el bar en que siempre se encontraban uno de ellos está dispuesto a confesarle al otro lo que en verdad siente, pero el silencio, las pausas y los gestos llevan a ese otro al malentendido de que todo está por terminar. Frente a lo cual decide dar el primer paso y dejarlo él. Al otro no le queda más opción que darle la razón, cuando en realidad iba a decirle todo lo contrario.
Pausas, silencios, malosentendidos, confusiones, nohayvueltatrás. Desde mi Ford T miro el panorama y me gustaría que vos, sí, vos, tiraras la primera piedra fuera de tu corazón coraza y con tal claridad que no me quedara otra que darme por aludida. Porque tantas veces tiré la primera piedra yo que ya no sé decirte las veces que me eligieron y las veces que fueron actores sobre un escenario.
Por eso, espero, ansío, que no me pase lo que a los protagonistas de esta peli. Y ojalá sea con vos que pueda verla. Y decir que a vos y a mí lo más grave que nos ha pasado es darnos cuenta que estamos enamorados el uno del otro.
No quiero ser más actriz, no quiero actuar, no quiero ir de acá para allá. Quiero poder pensar, tomarme mi tiempo, reírme de que pase ¿y qué? nadie me apura.
Une liaison pornographique
Une liaison pornographique es una película de las mejores que he visto. Un hombre y una mujer adultos se conocen por un anuncio en el diario, se encuentran para tener sexo y, sin buscarlo, poco a poco se enamoran. Cada vez que la miro me digo "que no me pase, que no me pase" lo que les sucede a ellos: un día cualquiera en el bar en que siempre se encontraban uno de ellos está dispuesto a confesarle al otro lo que en verdad siente, pero el silencio, las pausas y los gestos llevan a ese otro al malentendido de que todo está por terminar. Frente a lo cual decide dar el primer paso y dejarlo él. Al otro no le queda más opción que darle la razón, cuando en realidad iba a decirle todo lo contrario.
Pausas, silencios, malosentendidos, confusiones, nohayvueltatrás. Desde mi Ford T miro el panorama y me gustaría que vos, sí, vos, tiraras la primera piedra fuera de tu corazón coraza y con tal claridad que no me quedara otra que darme por aludida. Porque tantas veces tiré la primera piedra yo que ya no sé decirte las veces que me eligieron y las veces que fueron actores sobre un escenario.
Por eso, espero, ansío, que no me pase lo que a los protagonistas de esta peli. Y ojalá sea con vos que pueda verla. Y decir que a vos y a mí lo más grave que nos ha pasado es darnos cuenta que estamos enamorados el uno del otro.
Ilusión (Marisa Monte con Julieta Venegas)
Esta canción es hermosa y a la vez me genera una sensación de impotencia importante. "Una vez yo tuve una ilusión, y no supe qué hacer" ... ahora que lo sé, espero que la vida me dé otra oportunidad.
Uma vez eu tive uma ilusão
E não soube o que fazer
Não soube o que fazer
Com ela
Não soube o que fazer
E ela se foi
Porque eu a deixei
Por que eu a deixei?
Não sei
Eu só sei que ela se foi
Mi corazón desde entonces
La llora diario
No portão
Por ella no supe que hacer
y se me fue
Porque la deje
¿Por que la deje?
No sé
Solo sé que se me fue
Sei que tudo o que eu queria
Deixei tudo o que eu queria
Porque não me deixei tentar
Vivê-la feliz
É a ilusão de que volte
O que me faça feliz
Faça viver
Por ella no supe que hacer
Y se me fue
Porque la deje
¿Por que la deje?
No sé
Solo sé que se me fue
Sei que tudo o que eu queria
Deixei tudo o que eu queria
Porque não me deixei tentar
Viver-la feliz
Sei que tudo o que eu queria
Deixei tudo o que eu queria
Porque no me dejo
Tratar de ser la feliz
Por que la deje
¿Por que la deje?
No sé
Solo sé que se me fue.
Uma vez eu tive uma ilusão
E não soube o que fazer
Não soube o que fazer
Com ela
Não soube o que fazer
E ela se foi
Porque eu a deixei
Por que eu a deixei?
Não sei
Eu só sei que ela se foi
Mi corazón desde entonces
La llora diario
No portão
Por ella no supe que hacer
y se me fue
Porque la deje
¿Por que la deje?
No sé
Solo sé que se me fue
Sei que tudo o que eu queria
Deixei tudo o que eu queria
Porque não me deixei tentar
Vivê-la feliz
É a ilusão de que volte
O que me faça feliz
Faça viver
Por ella no supe que hacer
Y se me fue
Porque la deje
¿Por que la deje?
No sé
Solo sé que se me fue
Sei que tudo o que eu queria
Deixei tudo o que eu queria
Porque não me deixei tentar
Viver-la feliz
Sei que tudo o que eu queria
Deixei tudo o que eu queria
Porque no me dejo
Tratar de ser la feliz
Por que la deje
¿Por que la deje?
No sé
Solo sé que se me fue.
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19 de agosto de 2008
La mano y la letra, Flavia Ricci
Frente a tu mano, mi letra. Frente a tu artesanía, mis libros. Frente a tus silencios, mi voz. Miro todos esos cables mientras oscurece, miro las sombras que salen de mis libros, todos esos libros, todas esas voces. La mano acude pronta a hacer, la letra en cambio a reflexionar. La mano acude sin dudarlo a la acción, la letra al pensamiento. Caminando a oscuras re-descubrí que gran parte de tu silencio escondía sabiduría. Caminando descalza por el living a oscuras con sahumerios y en puntas de pie, llegué al ventanal y salí hacia el balcón. Todo este tiempo tu mano y mi letra, pero todo este tiempo también mi mente y la tuya. Tus objetos hablan, yo no sé cómo callarlos, mis letras son torpes, tus manos poderosas. El silencio irrumpe en mis letras, las tiñe, se apropia de ellas. He intentado imaginar tu historia a partir de tus objetos y habilidades. Y una vez más, de nada ha servido mi letra. He intentado meterme en la cabeza ese mundo de gnomos, duendes y tierras lejanas, pero me parece desconocido, inalcanzable e ilegible. He intentado ser práctica y breve, pero las letras me avasallan. He intentado perder el miedo a los 220w, pero sigo siendo la misma ignorante de antes. He intentado muchas veces hacer, cuando sólo me ha salido pensar. He intentado dibujar en perspectiva, aunque no sea la tuya, pero continúan dibujándose garabatos.
En suma, he aprendido (una vez más) a descifar tu mundo de manos y objetos, de historias jamás contadas, de tesoros y fantasías. Me he dado cuenta que he sido una imbécil egoísta. No sé si vos no lo has sido también, pero desde luego que yo lo he sido. He aprendido a buscar palabras, pero sin voz. Y también sin vos, claro, porque aquellas manos ya son manos del pasado.
En suma, he aprendido (una vez más) a descifar tu mundo de manos y objetos, de historias jamás contadas, de tesoros y fantasías. Me he dado cuenta que he sido una imbécil egoísta. No sé si vos no lo has sido también, pero desde luego que yo lo he sido. He aprendido a buscar palabras, pero sin voz. Y también sin vos, claro, porque aquellas manos ya son manos del pasado.
15 de agosto de 2008
"The Invention of Solitude", Paul Auster
¿Quién no se entera de sus falencias es más feliz que quien lo hace? ¿Es mejor no reflexionar sobre cómo somos y lo que nos pasa, dejarlo estar como si nada? ¿Podemos ser indiferentes a lo que está mal dentro de nosotros cuando sabemos que algo va mal? Esta frase me recordó a algunos hombres que ladran,que se quedan en la superficie cual hombres corcho y de los que me he alejado una y otra vez cuando la vida nos ha cruzado:
“Para un hombre que sólo considera tolerable la vida manteniéndose en la superficie de sí mismo, es natural sentirse satisfecho al ofrecer a los demás sólo su propia superficie.”
“Para un hombre que sólo considera tolerable la vida manteniéndose en la superficie de sí mismo, es natural sentirse satisfecho al ofrecer a los demás sólo su propia superficie.”
7 de agosto de 2008
Vueltas, Flavia Ricci
"y qué? encontraste algo... familiar? a veces es bueno repetir, no?", me dijo en estos días porque surgió el tema de las vueltas. Las vueltas, de atrás, de adelante, también las vueltas con gente que nos resulta familiar, o sólo con esa persona que nos resultaba familiar y ahora es un perfecto desconocido. Hace algo así como un año un hombre de estos que hoy día me resulta familiar pero antes estaba descubriendo, me enseñó que no siempre es malo o aburrido repetir. Las vueltas, me giro, para que me descubras, me giro, para que veas que te estoy viendo y aun más, mirando. Y viéndote estoy siempre, aunque no te mire, porque estás dentro. Dentro mío en este vínculo que construimos y que va más allá de todo, aunque quisiera que viniera más acá, cerca, para poder abrazarte.
Las vueltas:
vueltas que me doy cuando giro mi cara para no ver la realidad,
vueltas de 360 grados que me llevan al mismo sitio, con la misma gente, o no.
Vueltas buscadas,
vueltas deseadas,
vueltas que son regresos,
vueltas que son fracasos,
vueltas que anhelo,
vueltas que evito,
vueltas que me doy,
vueltas que simplemente doy,
vueltas como giros de 180 grados, medio giros para no volver.
En resumidas cuentas, vueltas y vueltas para dejar de dar vueltas y ojalá algún día, volver a establecer ese vínculo tan mío, tan tuyo, tan nuestro que no ha vuelto, que no me atrevo a buscar, por temor a volver sola de entre tanta vuelta.
Las vueltas:
vueltas que me doy cuando giro mi cara para no ver la realidad,
vueltas de 360 grados que me llevan al mismo sitio, con la misma gente, o no.
Vueltas buscadas,
vueltas deseadas,
vueltas que son regresos,
vueltas que son fracasos,
vueltas que anhelo,
vueltas que evito,
vueltas que me doy,
vueltas que simplemente doy,
vueltas como giros de 180 grados, medio giros para no volver.
En resumidas cuentas, vueltas y vueltas para dejar de dar vueltas y ojalá algún día, volver a establecer ese vínculo tan mío, tan tuyo, tan nuestro que no ha vuelto, que no me atrevo a buscar, por temor a volver sola de entre tanta vuelta.
6 de agosto de 2008
Anhelo, Flavia Ricci
Una espalda y una mano desplazándose por ahí, arriba abajo, abajo arriba. Una mano en contacto con una espalda conocida, familiar, tersa, fibrosa. Una espalda femenina con curvas, vértebras, con experiencia y tranquilidad. Una espalda que espera la noche, una mano que la recorre. Firme, joven, confiada, con fuerza. Una mano más suave que lo que ella recordaba. Y cuánto deseaba volver a sentir esa mano. Una mano masculina, una mano grande, con dedos largos. La noche avanza y ella, casi sin querer hacer ruido, se levanta. Al volver a la cama mira ese rostro que se dibuja a su lado y contra la luz de un nuevo amanecer porteño. Recuerda cuando había otro rostro que se dibujaba a su lado en otros amaneceres porteños que ella suponía infinitos pero fueron tan efímeros como muchos amores hoy día, y antes. Cierra los ojos, se mezclan las caras de todos los amaneceres porteños. Una mano masculina yace tranquila paralela a su cuerpo, toca su pierna de mujer. Y ella sonríe. Nace un nuevo día, con buenos aires, en Buenos Aires.
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4 de agosto de 2008
¡Felices 5 años Zoe!, Flavia Ricci
Te miro del año pasado a éste, miro las fotos de cuando naciste, las de cuando llegamos las dos a Buenos Aires y no me creo que sobrepases con tu altura mi cintura, que me hables y pongas cada día en juego algunas de mis nociones sobre la vida. En esta hermosa etapa de tu vida que compartís conmigo comenzamos a desarrollar un lenguaje común, una mirada que todo lo atraviesa y no permite intromisiones. Te veo con ese look tan tuyo, tan desafiante, tan apasionado que me enorgullece estar cada día de mi vida a tu lado. Y me quedo simplemente mirándote, riendo o cantando. Y hacemos karaoke con una cuchara como micrófono, y me sacás a bailar y hacemos un trencito por toda la casa. Y reímos, reímos mucho y me mostrás tus dientitos en forma de pequeños cuadraditos. Y te tomo una mano, la miro y me saltan las lágrimas. Porque esa mano ya tiene fuerzas, porque esa mano aferra las mías, porque te sacás tus guantes cuando yo tengo frío, aunque sepamos las dos que no me entran, porque me traés café imaginario en tus tacitas, porque salimos a caminar, en bici o a remontar tu barrilete.
Cómo ha pasado el tiempo mi Zoe, no me creo que seas toda una niña, hermosa, jovial, que va de frente y tiene el mayor cariño que jamás me dieron. Porque sos mi cachorrita y yo toda una leona por vos. Porque todo lo demás es accesorio cuando estás a mi lado.
Felices 5 años hija mía: Zoe, la llena de vida.
3 de agosto de 2008
After Niceto Club, Flavia Ricci
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2 de agosto de 2008
Aburrimiento, Flavia Ricci
1 de agosto de 2008
¿Por qué?, Flavia Ricci
Gracias J por este mensaje inesperado y refrescante que me has enviado ¿Me permite caballero? Decirle que ya me ha encontrado ... Saludos desde los buenos aires que soplan por mi Buenos Aires,
Flavia
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Hola, un alguito de melancolía me impulsó a escuchar "Dinata, dinata", busque información en la web (buscaba la letra en castellano) y te encontré.. el asuntó es: ¿Por qué yo nunca conozco gente así? Eh? Perché? un airecito fresco circuló por aquí cuando te vi. Besos, espero encontrarte.
Flavia
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Hola, un alguito de melancolía me impulsó a escuchar "Dinata, dinata", busque información en la web (buscaba la letra en castellano) y te encontré.. el asuntó es: ¿Por qué yo nunca conozco gente así? Eh? Perché? un airecito fresco circuló por aquí cuando te vi. Besos, espero encontrarte.
31 de julio de 2008
Fatal, Flavia Ricci
Cada vez que quedamos, siempre te noto más alto que lo que te imaginaba. Me saludás con un abrazo que no termina de ser abrazo y yo casi choco con tu boca porque no lo espero. Y reprimo un "ja ja". Cada vez que me das la espalda, no me canso de mirarla: los hombros rectos y fuertes, marcados aun bajo el pulover en este Buenos Aires invernal. Cada vez que te miro, me dan ganas de acercarme más de lo que debo. Cada vez que hablás te cerraría la boca con un beso. Y sin embargo fallé. Y hasta hoy no me habías dicho que TE fallé. En mi remolino de visiones y alegrías, de risas y luces rojas, de sahumerios y madrugada me perdí. Me perdí de verte, me perdí de mirarte y ... todo se desvaneció de repente. Y sin embargo puedo recordar reproches porque terminamos, asombro porque no te abrazaba, un sahumerio que me ahogaba y un calor artificial que me protegía del frío de la noche. Estiraba los brazos pero algo me vencía antes de llegar a abrazarte.
Pero en estas noches de Buenos Aires, yo quiero un retruco. Yo pido, solicito que ... si me dejás .... yo no voy a dejarte. No voy a dejarte. Y crearé un ambiente de perfumes, vinos, música y luces amarillas de velas que no cesan. Y veremos nuevamente en el balcón el wallpaper de aviones que van y vienen. Y ya no habrá ensayos. Y ya no serán fallidos.
Pero en estas noches de Buenos Aires, yo quiero un retruco. Yo pido, solicito que ... si me dejás .... yo no voy a dejarte. No voy a dejarte. Y crearé un ambiente de perfumes, vinos, música y luces amarillas de velas que no cesan. Y veremos nuevamente en el balcón el wallpaper de aviones que van y vienen. Y ya no habrá ensayos. Y ya no serán fallidos.
29 de julio de 2008
La leona, Flavia Ricci
Catarsis
El domingo pasado, en el silencioso Tres Arroyos miré despreocupadamente hacia la vereda de enfrente y te vi venir corriendo hacia mí con tu sonrisa de siempre y tu potencia sin igual. Mi cara de terror se dibujó en menos de 1 segundo cuando vi por el espejo retrovisor que venía un coche a toda velocidad. Vos frenaste de repente y quiso el ángel que vos tenés y con el que naciste que no cruzaras en ese mismo momento. Cómo explicarte mi sensación ...
Cada vez que estás a mi lado desaparecen tristezas, gruñidos y fracasos. Me siento omnipotente con vos, con todas las fuerzas del mundo y sabiendo que nada malo puede pasarme. Todo lo demás es accesorio frente a lo que significás para mí, "Toki".
Y cobran vida Piola, tu jirafa, Perro, tu peluche noctámbulo, Manuelita la tortuga, Lazy Town, Poco Yo, Lulú y demás juguetes de tu asombroso baúl de madera.
Desenlace
El sábado logré ver la para mí postergada Kill Bill 2. Sobre el final, Beatrix Kiddo se detiene frente a una habitación en donde jugaban su hija y el padre de la misma. No había sitio para venganzas, al menos frente a la niña, porque de los ojos de la protagonistas brotaron lágrimas y emoción. Finalmente podía ver a su hija y venía a poner las cosas en su sitio. Y al final, como dice la peli ... "la leona se ha reunido con su cachorro y todo va bien en la selva". Hace tiempo atrás comprendí la inmensidad de esta frase. En esta selva que es la vida, hay un prado enorme y verde con un Río de la Plata al lado, en donde vos jugás con tu barrilete mientras yo te veo crecer.
El domingo pasado, en el silencioso Tres Arroyos miré despreocupadamente hacia la vereda de enfrente y te vi venir corriendo hacia mí con tu sonrisa de siempre y tu potencia sin igual. Mi cara de terror se dibujó en menos de 1 segundo cuando vi por el espejo retrovisor que venía un coche a toda velocidad. Vos frenaste de repente y quiso el ángel que vos tenés y con el que naciste que no cruzaras en ese mismo momento. Cómo explicarte mi sensación ...
Cada vez que estás a mi lado desaparecen tristezas, gruñidos y fracasos. Me siento omnipotente con vos, con todas las fuerzas del mundo y sabiendo que nada malo puede pasarme. Todo lo demás es accesorio frente a lo que significás para mí, "Toki".
Y cobran vida Piola, tu jirafa, Perro, tu peluche noctámbulo, Manuelita la tortuga, Lazy Town, Poco Yo, Lulú y demás juguetes de tu asombroso baúl de madera.
Desenlace
El sábado logré ver la para mí postergada Kill Bill 2. Sobre el final, Beatrix Kiddo se detiene frente a una habitación en donde jugaban su hija y el padre de la misma. No había sitio para venganzas, al menos frente a la niña, porque de los ojos de la protagonistas brotaron lágrimas y emoción. Finalmente podía ver a su hija y venía a poner las cosas en su sitio. Y al final, como dice la peli ... "la leona se ha reunido con su cachorro y todo va bien en la selva". Hace tiempo atrás comprendí la inmensidad de esta frase. En esta selva que es la vida, hay un prado enorme y verde con un Río de la Plata al lado, en donde vos jugás con tu barrilete mientras yo te veo crecer.
28 de julio de 2008
26 de julio de 2008
Defensa de la soltería, Flavia Ricci
En alguna noche de mis noches porteñas, hablaba con un chico que dijo llamarse Favio y dijo tener dos hijas. El sostenía con énfasis que estados civiles sólo hay dos: casado o soltero. Yo, por aquellas épocas en que acababa de estrenar mi maternidad, aun no había reparado en ese detalle.
Hace poco tiempo, me preguntaron qué era (pregunta ambigua si las hay) y entendí que se referían a mi estado civil. Dije que era soltera y que tenía una hija de 4 años llamada Zoe. Esos son los únicos detalles que me importaba dar. Y enseguida me fui lejos de aquella atmósfera y me sentí como una observadora de un juego de esos de unir con flechas, en donde quien me preguntaba "qué era" estaría haciendo toda clase de hipótesis. A ver ... madre lo uno con ... soltera: ops!!! Madre soltera!!! Horror !!! Soltera lo uno con ... profesional ... mmmm sí, sí, me cuadra. Hija con ... soltera mmmm .... Y así sucesivamente de acuerdo a la mentalidad siglo XV de quien me interpelaba.
La cuestión es que ser viuda, separada, son marcas del pasado, no son estado civil ¡¡Bien Favio!! Debo reconocer tu gran acierto. En todo caso forman parte del pasado civil. Pero yo no digo que soy estudiante de la universidad si ya tengo, como de hecho tengo, un título de grado y otro de maestría en mi haber. Y sin embargo hay gente que se esmera en "unir con flechas".
Yo, de momento, defiendo mi estado civil de soltera, como defiendo mi maternidad y mi profesión. Unir con flechas ... lo dejo para esos sistemas de enseñanza de antaño en donde las infinitas posibilidades de esta vida no tenían cabida: callate la boca: ¡¡de eso no se habla hijo!!
Hace poco tiempo, me preguntaron qué era (pregunta ambigua si las hay) y entendí que se referían a mi estado civil. Dije que era soltera y que tenía una hija de 4 años llamada Zoe. Esos son los únicos detalles que me importaba dar. Y enseguida me fui lejos de aquella atmósfera y me sentí como una observadora de un juego de esos de unir con flechas, en donde quien me preguntaba "qué era" estaría haciendo toda clase de hipótesis. A ver ... madre lo uno con ... soltera: ops!!! Madre soltera!!! Horror !!! Soltera lo uno con ... profesional ... mmmm sí, sí, me cuadra. Hija con ... soltera mmmm .... Y así sucesivamente de acuerdo a la mentalidad siglo XV de quien me interpelaba.
La cuestión es que ser viuda, separada, son marcas del pasado, no son estado civil ¡¡Bien Favio!! Debo reconocer tu gran acierto. En todo caso forman parte del pasado civil. Pero yo no digo que soy estudiante de la universidad si ya tengo, como de hecho tengo, un título de grado y otro de maestría en mi haber. Y sin embargo hay gente que se esmera en "unir con flechas".
Yo, de momento, defiendo mi estado civil de soltera, como defiendo mi maternidad y mi profesión. Unir con flechas ... lo dejo para esos sistemas de enseñanza de antaño en donde las infinitas posibilidades de esta vida no tenían cabida: callate la boca: ¡¡de eso no se habla hijo!!
21 de julio de 2008
Disculpe, Hernán Figueroa Reyes
Disculpe si no entiende lo que canto,
tal vez hablamos lenguas diferentes.
Usted reniega siempre de estos pagos y yo
y yo quiero y admiro a nuestra gente,
usted reniega siempre de estos pagos y yo
y yo quiero y admiro a nuestra gente.
Usted siempre derrocha madrugadas
hablando de los cielos de otras tierras,
en cambio yo comienzo mi jornada
contento de estar bajo estas estrellas.
Disculpe si no me entiende,
Disculpe si no lo entiendo.
Usted habla por boca de otra gente y yo
y yo soy solo el eco de mi pueblo.
Disculpe si lo digo a mi manera,
usted siembra rencor y yo esperanza,
usted envidia de otro su bandera,
y yo adoro a mi celeste y blanca.
Yo soy como el hornero y me retobo,
mi patria es mi nido y la defiendo,
en cambio ustedes son como los tordos,
que quieren empollar en nido ajeno.
tal vez hablamos lenguas diferentes.
Usted reniega siempre de estos pagos y yo
y yo quiero y admiro a nuestra gente,
usted reniega siempre de estos pagos y yo
y yo quiero y admiro a nuestra gente.
Usted siempre derrocha madrugadas
hablando de los cielos de otras tierras,
en cambio yo comienzo mi jornada
contento de estar bajo estas estrellas.
Disculpe si no me entiende,
Disculpe si no lo entiendo.
Usted habla por boca de otra gente y yo
y yo soy solo el eco de mi pueblo.
Disculpe si lo digo a mi manera,
usted siembra rencor y yo esperanza,
usted envidia de otro su bandera,
y yo adoro a mi celeste y blanca.
Yo soy como el hornero y me retobo,
mi patria es mi nido y la defiendo,
en cambio ustedes son como los tordos,
que quieren empollar en nido ajeno.
15 de julio de 2008
Música en mis oídos, Al-Taïr
Tenerte tan cerca se me hacía casi un desafío, así que intentaba no mirarte por temor a que quedáramos tan cerca que ya me fuese imposible resistirme. Me gusta abrirte la puerta de casa y hablar de sapos y demás bichos en el jardín de abajo. Casi no se escucha ningún ruido a la madrugada y este verano tan insopechado como haberte encontrado me resulta seductor.
Tu música, mis libros, tu filosofía, mi psicología, tus viajes, los míos, tu apertura mental, la mía.
Tenerte, tocarte, te me deshacés en mis manos y quisiera que no terminara jamás. Abrazarte, que me abraces. Mirarte una y otra vez tus brazos, tus manos, tus ojos. Mirarte y sonrojarme, sonrojarme yo, justamente. Que me hagas feliz, que me hagas reir, que me hagas pensar y tener que seguirte en tu ritmo ágil de libros y canciones, de palabras y notas.
La noche se está yendo, pero a mí no me importa, quisiera una y otra vez esta repetición de los días. Con las luces muy bajas, viendo un wallpaper de aviones por la ventana, con aromas a sahumerios y dos copas de vino y todo, todo lo demás que está por venir. Con vos. Soplan buenos aires en mi Buenos Aires ...
Tu música, mis libros, tu filosofía, mi psicología, tus viajes, los míos, tu apertura mental, la mía.
Tenerte, tocarte, te me deshacés en mis manos y quisiera que no terminara jamás. Abrazarte, que me abraces. Mirarte una y otra vez tus brazos, tus manos, tus ojos. Mirarte y sonrojarme, sonrojarme yo, justamente. Que me hagas feliz, que me hagas reir, que me hagas pensar y tener que seguirte en tu ritmo ágil de libros y canciones, de palabras y notas.
La noche se está yendo, pero a mí no me importa, quisiera una y otra vez esta repetición de los días. Con las luces muy bajas, viendo un wallpaper de aviones por la ventana, con aromas a sahumerios y dos copas de vino y todo, todo lo demás que está por venir. Con vos. Soplan buenos aires en mi Buenos Aires ...
9 de julio de 2008
Escriba sobre mí, Al-Taïr
Esquivando compromisos, personas e inesperados ex, conocí un hombre que contaba historias. Historias de otras mujeres, de experiencias, de sabores y sinsabores, historias de nuestras miradas que no terminaban de encontrarse meses atrás. Conocí un hombre para mirar y admirar, conocí un corazón nómade como el mío, con una pasión sin límites y unas manos suaves de palpar pieles femeninas. Un hombre que salió de una noche con sahumerios, vinos y risas bajo esa luz amarillenta y suave que corre por Lomas de Núñez. Conocí un hombre con quien mirarme bañada en luces rojas de un dormitorio y enredarme en sábanas una y otra vez. Conocí a un hombre con quien bailar hasta el amanecer, que me encegueció con su luz. Conocí un hombre que me contaba historias y las iba escribiendo sobre mi piel, noche a noche y cada día. Una noche, de esas de invierno porteño, te conocí. Y qué bueno haberte descubierto, hombre de pasión sin límites. Me arrancás risas, anécdotas que no me canso de escuchar, brindis, caricias y miradas. Te miro y admiro, navegante solitario. Y me quedo prendida de esos ojos extranjeros que se han quedado aquí, en mi tierra. Soplan buenos aires en mi Buenos Aires ...
5 de julio de 2008
Amado, Vanessa da Mata
Como pode ser gostar de alguém
E esse tal alguém não ser seu
Fico desejando nós gastando o mar
Pôr-do-sol, postal, mais ninguém
Peço tanto a Deus
Para esquecer
Mas só de pedir me lembro
Minha linda flor
Meu jasmim será
Meus melhores beijos serão seus
Sinto que você é ligado a mim
Sempre que estou indo, volto atrás
Estou entregue a ponto de estar sempre só
Esperando um sim ou nunca mais
É tanta graça lá fora passa
O tempo sem você
Mas pode sim
Ser sim amado e tudo acontecer
Sinto absoluto o dom de existir,
Não há solidão, nem pena
Nessa doação, milagres do amor
Sinto uma extensão divina
É tanta graça lá fora passa
O tempo sem você
Mas pode sim
Ser sim amado e tudo acontecer
Quero dançar com você
Dançar com você
Quero dançar com você
Dançar com você
4 de julio de 2008
El presente, Julieta Venegas
A veces, muchas veces, estos hombres que ladran nos hacen felices, nos hacen reír, soñar, viajar ida y vuelta a donde queramos .... Bicis por el Río de la Plata, caramelos, sonrisas de Zoe y cuánto, cuánto has crecido nena !!! El Presente ... valorar lo que tenemos y luchar por lo que queremos. Para ustedes !
Ver video acá
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El mensaje, Al-Taïr
Salió disparada de su casa con esa neblina invernal porteña. No iba a ir a cualquier librería, sino a esas de Corrientes y aledaños que tienen el encanto añadido de poder tomarse un buen café. Después de un paseo por su ciudad adoptiva se bajó cerca del Obelisco y comenzó a subir por la calle que nunca duerme. Entró en una librería y se detuvo frente al estante de las novedades ¿Cuál de todos era el indicado? ¿Cómo dar en el blanco? ¿Entendería su mensaje? Se quedó perpleja pensando ... y salió a despejarse a la calle.
Al cabo de unas cuadras de una ensimismada caminata se detuvo frente a un quiosco color verde, tomó un plano de Buenos Aires y lo compró. Se metió en El Gato Negro, pidió un café con crema en jarrito, abrió el mapa y sonrió. Marcó para él un punto exacto en donde ella vivía. Plegó el mapa y lo preparó para enviarlo por correo.
El mensaje estaba claro. Ahora comenzaba la espera. Y algunas esperas no gustan de Internet. Ella quería que entendiera de una vez.
Al cabo de unas cuadras de una ensimismada caminata se detuvo frente a un quiosco color verde, tomó un plano de Buenos Aires y lo compró. Se metió en El Gato Negro, pidió un café con crema en jarrito, abrió el mapa y sonrió. Marcó para él un punto exacto en donde ella vivía. Plegó el mapa y lo preparó para enviarlo por correo.
El mensaje estaba claro. Ahora comenzaba la espera. Y algunas esperas no gustan de Internet. Ella quería que entendiera de una vez.
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3 de julio de 2008
30 de junio de 2008
28 de junio de 2008
Fa vint anys que tinc vint anys, Joan Manuel Serrat
Fa vint anys que tinc vint anys.
Vint anys i encara tinc força,
i no tinc l'ànima morta,
i em sento bullir la sang.
I encara em sento capaç
de cantar si un altre canta.
Avui que encara tinc veu
i encara puc creure en déus...
Vull cantar a les pedres, la terra, l'aigua,
el blat i el camí que vaig trepitjant.
A la nit, al cel, a aquest mar tan nostre,
i al vent que al matí ve a besar-me el rostre.
Vull alçar la veu,
per una tempesta,
per un raig de sol,
o pel rossinyol
que ha de cantar al vespre.
Fa vint anys que tinc vint anys.
Vint anys i encara tinc força,
i no tinc l'ànima morta,
i em sento bullir la sang.
Fa vint anys que tinc vint anys.
i el cor, encara, s'embala,
per un moment d'estimar,
o en veure un infant plorar...
Vull cantar l'amor. Al primer. Al darrer.
Al que et fa patir. Al que vius un dia.
Vull plorar amb aquells que es troben tots sols
i sense cap amor van passant pel món.
Vull alçar la veu,
per cantar als homes
que han nascut dempeus,
que viuen dempeus,
i que dempeus moren.
Vull i vull i vull cantar
avui que encara tinc veu.
Qui sap si podré demà.
Fa vint anys que tinc vint anys.
Vint anys i encara tinc força,
i no tinc l'ànima morta,
i em sento bullir la sang...
Vint anys i encara tinc força,
i no tinc l'ànima morta,
i em sento bullir la sang.
I encara em sento capaç
de cantar si un altre canta.
Avui que encara tinc veu
i encara puc creure en déus...
Vull cantar a les pedres, la terra, l'aigua,
el blat i el camí que vaig trepitjant.
A la nit, al cel, a aquest mar tan nostre,
i al vent que al matí ve a besar-me el rostre.
Vull alçar la veu,
per una tempesta,
per un raig de sol,
o pel rossinyol
que ha de cantar al vespre.
Fa vint anys que tinc vint anys.
Vint anys i encara tinc força,
i no tinc l'ànima morta,
i em sento bullir la sang.
Fa vint anys que tinc vint anys.
i el cor, encara, s'embala,
per un moment d'estimar,
o en veure un infant plorar...
Vull cantar l'amor. Al primer. Al darrer.
Al que et fa patir. Al que vius un dia.
Vull plorar amb aquells que es troben tots sols
i sense cap amor van passant pel món.
Vull alçar la veu,
per cantar als homes
que han nascut dempeus,
que viuen dempeus,
i que dempeus moren.
Vull i vull i vull cantar
avui que encara tinc veu.
Qui sap si podré demà.
Fa vint anys que tinc vint anys.
Vint anys i encara tinc força,
i no tinc l'ànima morta,
i em sento bullir la sang...
26 de junio de 2008
La felicidad, Flavia Ricci
Buscando una canción de la cantante italiana Carmen Consoli di con la última parte de una de mis pelis preferidas, que vi en enero de 2006 en Necochea, L'ultimo bacio. En esa última parte, un hombre que rondaba los 30 y pasaba por esas etapas de "quiero estar con ella pero no sé muy bien qué quiero" hacía una reflexión acerca de lo que para él era finalmente la felicidad. Aquí va ... Porque después de los 30, sólo cabe el buen gusto.
23 de junio de 2008
Fundamental, Al-Taïr
Llegados a un punto de alcohol en la madrugada palermitana de la primera noche de invierno, continué hablando con la soltura que te permiten varias copas. Me miraba primero sonriente, luego atónito y por último molesto. Juro que me quería acostar con él (otra vez). Pero fue su machismo el que provocó mi feminismo. Y sabía qué palabras decirle para que la cama quedara cada vez más lejos de mis posibilidades. Juro que quería pasar nuevamente la noche con él. O tal vez me atrajo la posibilidad. La noche, los rostros, la música, Buenos Aires. Traspasé la línea de llegada y corrí una vuelta más, para que no quedaran dudas. La cama, a estas alturas, era tan sólo un sueño. Juro que hubiese querido ser tu sumisa damita de porcelana. A veces no controlo, lo siento, y tengo ganas de besarte porque sí. A veces, entre tu conservadurismo y mi cararrotez entreveo una línea. Vos de un lado, yo del otro. Y creéme, prefiero atraerte a mi lado que dejarme llevar hacia esas ideas de cartón y represión. Me fui a la cama sola, pero la próxima no te dejo, si me dejás ....
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Hombres que Ladran se lava la cara, Al-Taïr
Hoy le di una lavada de cara a mi querido Hombres que Ladran. Así que a partir de ahora quienes suelan andar por aquí y hasta yo misma deberemos acomodarnos al nuevo look. Más claro, más llano ... en línea con lo que he ido viviendo desde abril de este año: what you see is what you get :-)
Sean bienvenidos abordo de este mismo barco, con nuevos colores y la misma cálida madera de siempre.
Sean bienvenidos abordo de este mismo barco, con nuevos colores y la misma cálida madera de siempre.
7 de junio de 2008
The truth, Si*Se
Aaaaaaaaayyyyyyyyyyyy .... darse cuenta, darse cuenta !!!! How does it feel to be left behind?
Flavia
..........................
Tell me the truth and I'll tell you lies, oh-oh-ohhh
Don't be confused by my big disguise, oh-oh-oh
'Cause I walk away
While you will just stay
In love
Tell me the truth and I'll tell you lies
Don't be surprised when you realize, oh-oh-oh
That I never meant to stay
And you made a big mistake
To fall
Tell me the truth, I won't tell you lies
How does it feel to be left behind? oh-oh-oh
'Cause I wouldn't walk away
If you were to change your ways
My love
Flavia
..........................
Tell me the truth and I'll tell you lies, oh-oh-ohhh
Don't be confused by my big disguise, oh-oh-oh
'Cause I walk away
While you will just stay
In love
Tell me the truth and I'll tell you lies
Don't be surprised when you realize, oh-oh-oh
That I never meant to stay
And you made a big mistake
To fall
Tell me the truth, I won't tell you lies
How does it feel to be left behind? oh-oh-oh
'Cause I wouldn't walk away
If you were to change your ways
My love
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