Mostrando las entradas con la etiqueta alegría.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta alegría.. Mostrar todas las entradas

6 de octubre de 2013

Puzzle, Flavia Ricci

Palabras que caen sobre sonrisas, abrazos sobre miradas
Todo va poniéndose en su lugar poco a poco
Mientras vos vas regresando y yo puedo decir que no,
no más
Vas queriendo llamar mi atención cuando miro hacia otro lado
Corrés, aunque yo vuelvo a caminar
Los cimientos demuestran su fortaleza
responden en el momento justo
No necesito correr
No necesito llamar tu atención
Los cimientos están fuertes
Las piezas que no encontraba
poco a poco van apareciendo
aunque las hayas escondido algún día
se dibujan con claridad
y las palabras caen sobre sonrisas
los abrazos sobre las miradas
los cimientos dispuestos a seguir construyendo
sin grietas
No hay una nómade nocturna esta vez
Es tiempo de volver
es tiempo de encuentros
es octubre.
No hay nada en vos que me interese
No es necesario que te maquilles una vez más.


17 de mayo de 2009

Conducir, Flavia Ricci

Fui primera, estuve adelante de todo, pero por eso mismo enseguida me sobrepasaba la segunda, a más velocidad. Fui segunda, con más calma, pero es que llegaba la tercera rápidamente, y allí quedaba yo. Entonces fui tercera y descubrí que había cuarta. Y cuando fui cuarta me sobrepasó la quinta. Y un día, maravilloso día, equivocando la quinta con la marcha atrás colisioné contigo. Así que mientras que vos me miraste con tus ojos bien abiertos yo quedé completamente muda de las causas y azares que me llevaron a vos. Es curioso cómo la vida me ha enseñado con el tiempo a dejar de manejar, para comenzar a conducir.

4 de agosto de 2008

¡Felices 5 años Zoe!, Flavia Ricci



Te miro del año pasado a éste, miro las fotos de cuando naciste, las de cuando llegamos las dos a Buenos Aires y no me creo que sobrepases con tu altura mi cintura, que me hables y pongas cada día en juego algunas de mis nociones sobre la vida. En esta hermosa etapa de tu vida que compartís conmigo comenzamos a desarrollar un lenguaje común, una mirada que todo lo atraviesa y no permite intromisiones. Te veo con ese look tan tuyo, tan desafiante, tan apasionado que me enorgullece estar cada día de mi vida a tu lado. Y me quedo simplemente mirándote, riendo o cantando. Y hacemos karaoke con una cuchara como micrófono, y me sacás a bailar y hacemos un trencito por toda la casa. Y reímos, reímos mucho y me mostrás tus dientitos en forma de pequeños cuadraditos. Y te tomo una mano, la miro y me saltan las lágrimas. Porque esa mano ya tiene fuerzas, porque esa mano aferra las mías, porque te sacás tus guantes cuando yo tengo frío, aunque sepamos las dos que no me entran, porque me traés café imaginario en tus tacitas, porque salimos a caminar, en bici o a remontar tu barrilete.
Cómo ha pasado el tiempo mi Zoe, no me creo que seas toda una niña, hermosa, jovial, que va de frente y tiene el mayor cariño que jamás me dieron. Porque sos mi cachorrita y yo toda una leona por vos. Porque todo lo demás es accesorio cuando estás a mi lado.

Felices 5 años hija mía: Zoe, la llena de vida.