Hablo de una ausencia que arde. Tu ausencia. No es una ausencia de alguien que jamás estuvo. Es la ausencia de alguien que estuvo y se fue. Que nombraba y ahora calla. Que dejó una estela de presencia que siento cuando camino por mi ciudad. Y en ese movimiento casi de ola cuando va bajando la marea me he quedado, no ya esperando, sino pensando qué pasó. No hablo de ausencia, eso es la nada misma, hablo de un vacío como un pozo que no tiene fondo. Y donde extiendo desde el borde mi mano. Pero indudablemente no estás. De ese vacío hablo, cuando hablo de ausencia y te nombro.
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14 de abril de 2015
Verdadera ausencia, Flavia Ricci
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Tres Arroyos.
19 de marzo de 2015
Ex voto, Eugenio Montale
Sucede
que las afinidades del alma no lleguen
a los gestos y a las palabras sino que permanezcan
difusas como un magnetismo. Es extraño,
pero pasa.
Puede ser
que sea cierta tan sólo la lejanía,
cierto el olvido, cierta la hoja seca
más que el fresco pimpollo. Todo eso y más
puede darse o decirse.
Entiendo
tu obstinada voluntad de estar siempre ausente
porque sólo así se manifiesta
tu magia. Innúmeras son las astucias
que advierto.
Insisto
en buscarte en la astilla y nunca
en el árbol enhiesto, nunca en lo lleno, siempre
en lo vacío: en eso que hasta el taladro
resiste.
Era o no era
la voluntad de los numen que presidían
tu lejano hogar, extraños
multiformes multialmas animales domésticos;
quizás sólo me lo parecía
o no era así.
Ignoro
si mi inexistencia sacia tu destino,
si la tuya colma el mío que se desborda,
si la inocencia es una culpa o bien
se gesta en el umbral de tus lares. De mí,
de ti todo lo sé, todo
lo ignoro.
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3 de marzo de 2015
Ausencia, Fatiha Morchid
No digas que la ausencia tiene sabor a locura.
Cierra tus ojos
dondequiera que estés
me encontrarás
como el mar errante
que persiste entre las dos mareas
y nunca desfallece.
Cierra tus ojos
dondequiera que estés
me encontrarás
como el mar errante
que persiste entre las dos mareas
y nunca desfallece.
14 de mayo de 2014
Dos poemas, Robert Walser
El retiro
Tú ve allí, que allí todo
es fácil, quiero decir que estando allí
no necesitarás nada, y te sentirás bien contigo
siempre. Todo lo mejor
estará en y junto a ti, y todo alrededor
será claro, y también tú serás clara,
de tal modo que estarás eternamente
satisfecha contigo y con el mundo,
y de acuerdo con la vida.
es fácil, quiero decir que estando allí
no necesitarás nada, y te sentirás bien contigo
siempre. Todo lo mejor
estará en y junto a ti, y todo alrededor
será claro, y también tú serás clara,
de tal modo que estarás eternamente
satisfecha contigo y con el mundo,
y de acuerdo con la vida.
Allí la tierra es verde y marrón
Y blanca como una alfombra, y si quisieras
Flores, bien, creo que también allí florecen,
Y que tampoco falta un cielo azul.
Trinan los pájaros en las ramas,
Y tienen mesas y sillas en todas partes
para que puedas dibujar
en una hoja de papel
todo cuanto sientes,
si es que te apetece
semejante pasatiempo. Pero más te gustará
descansar y entregarte al pensamiento
y soñar y sentirte sólo bien.
Y blanca como una alfombra, y si quisieras
Flores, bien, creo que también allí florecen,
Y que tampoco falta un cielo azul.
Trinan los pájaros en las ramas,
Y tienen mesas y sillas en todas partes
para que puedas dibujar
en una hoja de papel
todo cuanto sientes,
si es que te apetece
semejante pasatiempo. Pero más te gustará
descansar y entregarte al pensamiento
y soñar y sentirte sólo bien.
Tú ve. El lugar
se encuentra fácil. Si quisieras,
te podría acompañar;
así podremos los dos
alegrarnos de lo ameno
y hartarnos de observar lo bello,
sólo tienes que confiar en mí.
Seguro que encontrarás sólo
lo que quieres y que no pasará nada
que no pueda hacernos felices.
se encuentra fácil. Si quisieras,
te podría acompañar;
así podremos los dos
alegrarnos de lo ameno
y hartarnos de observar lo bello,
sólo tienes que confiar en mí.
Seguro que encontrarás sólo
lo que quieres y que no pasará nada
que no pueda hacernos felices.
Como siempre
La lámpara aún sigue ahí
la mesa también sigue ahí
y yo sigo en la habitación
y mi Anhelo, ah,
como siempre, aún suspira.
Cobardía, ¿sigues ahí?
y Mentira, ¿también tú?
escucho un lejano sí:
la infelicidad aún está ahí
y en la habitación hoy,
como siempre, estoy.
30 de marzo de 2014
Nos une, M. Morales
Nos une
el silencio que no hemos dicho,
los días infinitos, la lluvia, la tristeza,
la ternura y sus ojos ciegos, pero azules.
el silencio que no hemos dicho,
los días infinitos, la lluvia, la tristeza,
la ternura y sus ojos ciegos, pero azules.
Nos une
Algo oscuro como delirio y cenizas,
como la palabra adiós cuando la soledad calla
pero vence.
Algo oscuro como delirio y cenizas,
como la palabra adiós cuando la soledad calla
pero vence.
¿Sabes lo que es la vida
cuando se ama pero estamos solos?
Es no poder decirlo
y ser una herida sin respuesta.
cuando se ama pero estamos solos?
Es no poder decirlo
y ser una herida sin respuesta.
Es abrir los brazos
y encontrar la ausencia
y escribir nada mas que un eco, una campana de oro sepultada en la bruma.
Es gritar la palabra recuerdo
en la mitad de un beso, en la mitad de un verso
tan violento y tan inútil como todo el recuerdo.
y encontrar la ausencia
y escribir nada mas que un eco, una campana de oro sepultada en la bruma.
Es gritar la palabra recuerdo
en la mitad de un beso, en la mitad de un verso
tan violento y tan inútil como todo el recuerdo.
Es amarnos
con el corazón vacío
como un pájaro cuando nace.
con el corazón vacío
como un pájaro cuando nace.
en la soledad,
en el día interminable
aniquilado.
21 de agosto de 2012
Nómade nocturna, Flavia Ricci
Y como este deseo de verte ya, traicionero, me ataca desprevenida por las noches, intento dormir en sitios de casa donde nunca he dormido, como si no tocara descansar, como si distraídamente mis ojos fueran cerrándose de cansancio. Y pasan las horas y vuelven aquellos días una y otra vez apilándose en mi memoria, en silencio. Yo colecciono tus recuerdos, porque no puedo hablar con el pasado. Ese pasado que no pasa, que no quiere pasar. Que no hace honor a su nombre, "pasado".
La noche me ataca con su silencio y todos los kilómetros recorridos no son suficientes para agotarme. Abro los ojos, camino, cierro los ojos, hago que duermo. Llega el amanecer, hago lo que hacen todos. Y por la noche elijo otro lugar de casa, para no decirle a mi cabeza que toca dormir, por si no me hace caso. Tengo que aprender a dejar en el pasado las cosas que me han pasado, como vos. A no confundirlas con mi presente, porque no estás.
La noche me ataca con su silencio y todos los kilómetros recorridos no son suficientes para agotarme. Abro los ojos, camino, cierro los ojos, hago que duermo. Llega el amanecer, hago lo que hacen todos. Y por la noche elijo otro lugar de casa, para no decirle a mi cabeza que toca dormir, por si no me hace caso. Tengo que aprender a dejar en el pasado las cosas que me han pasado, como vos. A no confundirlas con mi presente, porque no estás.
14 de diciembre de 2007
Ausencia, Efraim Medina Reyes
Cuando pienso en ti el dolor regresa y me aplasta como hacen los niños con las hormigas. Tu ausencia es mi castigo. Aunque sé que no puedo encontrarte, recorro día y noche el laberinto. Y dentro de mi estúpido corazón el deseo de verte crece y crece como un tumor de terciopelo. Tu ausencia marca el ritmo de mis horas e insomnios. He olvidado mi nombre, he olvidado cada cosa que no se relaciona contigo. La muerte me desgasta incesante y no quisiera morir sin ver en tus ojos el nivel del invierno. La vida es corta pero las horas son infinitas. Tu ausencia me rodea, me ahoga, me desgarra. Tu ausencia es mi único pecado y mi mayor condena. Tu ausencia es el beso invisible del ansia, el verano oscuro, las caricias invisibles. Las nubes pasan, las palabras se apagan y el dolor permanece. El dolor es mi perro fiel, el guardián implacable de esta cárcel atroz, de esta celda sin paredes a la que estoy confinado. Siento tu boca que roza la mía y huye hasta el fin del mundo. Tu imagen se forma y deforma en mi mente, las fuerzas me abandonan y sólo el dolor me sostiene. El dolor es mi único alivio. Busco el dolor como los insectos buscan la luz que les quema el alma. La vida te destruye en algún remoto lugar y mi memoria perfecciona cada uno de tus rasgos. Eres como siempre el resplandor y la lágrima, la dueña imposible de mis emociones. Antes de soñar el amor ya te soñaba a ti. Estás hecha de mi sangre y de mi nombre. Sé que aunque grite no vendrás, que tu ausencia invadirá mis huesos y borrará mi imágen de la mente de quienes me conocieron y juraron recordarme. Hoy es un día soleado, estoy a la deriva en un bosque de pinos. No sé cómo llegué aquí. Estoy esperando una señal, un evento secreto. Inmóvil sobre la hierba.
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