Mostrando las entradas con la etiqueta traición.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta traición.. Mostrar todas las entradas

26 de noviembre de 2013

Castillos (en el aire), Flavia Ricci

Afinidades
yo creía encontrarlas en vos
vos las habías investigado en mí
antes
Confianza
yo creía que era compartida
vos en cambio la ignorabas
y el castillo crecía solo
casi por inercia
Con dos habitantes
que eran tan extraños
todo lo distante
se transformó en personal
pero aun así
mirándote cara a cara
siempre fuiste una farsa
las coincidencias forzadas
las sonrisas impuestas
tu rabia contenida
tus huidas y regresos
para buscar más farsas
de las que alimentarte
Y aprendí
que mi identidad no estaba a tu lado
que realidad y verdad
casi se peleaban
por el protagonismo 
mientras mi deseo corría desenfrenado
sin que la conciencia pusiera un límite
casi en el borde
o más allá
como en una caída libre
cuando un día
de repente
sin pensarlo
pero de alguna forma sabiéndolo
todo el castillo se derrumbó
como si fueran naipes
cayeron uno a uno
encima de mí
aplastaste con tu verdad
a mí confiada realidad
tus afinidades se separaron de las mías
y por tanto, ya no eran nuestras
mi seguridad a tu lado
fue escepticismo
y hasta la mentira 
se clavó como un puñal
Derrumbaste mis coincidencias
mi confianza
mi proyecto
mi fe
mis ilusiones
mi realidad
mi verdad
Pero
un día también
supe que eras objeto de mi deseo
y como una pieza de puzzle
te quité de mi vida
luego de varias despedidas
hubo una, la mía
que fue para siempre.
De vez en cuando escucho coincidencias
que prometen encuentros
pero camino muy cerca
para que no haya distancias
y para que verdad y realidad
vayan de la mano junto a mí.





7 de noviembre de 2012

Volver al ruedo, Flavia Ricci

Quizás, en un estado así mitad calor mitad más, necesite estar así. Quizás, en este estado sin red necesite estar con vos. Hablando por hablar, hablando de Borges y Saki. Me arrepiento ¿estoy a tiempo? de haber dejado pasar tu simpatía, o haberla trabado con mi seguridad. Ya no está, esa seguridad se ha ido porque sé que ella juega conmigo, que juega una vez y otra más. Miro al costado, miro al frente, no me da lo que necesito, solamente lo que quisiera. Pero lo que quisiera es tan potencial que nace y muere en mi mente, donde todos han caído. Dejame que por lo menos te recuerde. Ya que con mi seguridad, te he dejado marchar. Tonta de mí. Tonta.