Oigo lo que no oyen los demás,
pies descalzos pisando terciopelo.
Suspiros bajo el sello de una carta,
el estremecimiento de las cuerdas, cuando no vibran.
A veces, huyendo de la gente,
veo lo que no ven los demás.
El amor, vestido con la risa
que se oculta en las pestañas, cubriendo los ojos.
Cuando aún tiene copos de nieve en los bucles,
veo florecer la rosa en el rosal.
Oí al amor partir
cuando unos labios por primera vez rozaron los míos.
Quién, sin embargo, detendrá mi esperanza:
ni siquiera el miedo al desengaño,
para que a tus rodillas no se ponga.
La más hermosa suele estar loca.
24 de septiembre de 2014
Canción de amor, Jaroslav Seifert
Impresiones huidizas, Rada Panchovska
El pormenor empequeñecedor de las vistas
aturde la palabra.
La infinidad de las impresiones refuerza
la inquietud.
¡¿Inspiración?! Solamente la desesperación
puede nombrar.
¡¿Inspiración?! Solamente la desesperación
puede nombrar.
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Completa, Flavia Ricci
Presencia
Tu presencia se presiente. Y emergen de cada beso libros, palabras, frases, fonemas. Tu presencia se nota. Y asoman películas, videos, imágenes en movimiento, algunas fotos. Desde dentro, muy dentro tuyo salen como regalos infinitos libros, canciones remotas, viajes, anécdotas. Esa es tu forma de desnudarte, de mostrarte como sos, de mostrar lo que sos, todo eso. Sutilmente. Hay en tu universo tanta riqueza, tanta vida, tantas vivencias, tanta humanidad.
Tu presencia se presiente. Y emergen de cada beso libros, palabras, frases, fonemas. Tu presencia se nota. Y asoman películas, videos, imágenes en movimiento, algunas fotos. Desde dentro, muy dentro tuyo salen como regalos infinitos libros, canciones remotas, viajes, anécdotas. Esa es tu forma de desnudarte, de mostrarte como sos, de mostrar lo que sos, todo eso. Sutilmente. Hay en tu universo tanta riqueza, tanta vida, tantas vivencias, tanta humanidad.
Futuro
Me imagino entonces el momento en que abro los ojos, tomo un poco de distancia, dudando de mi buena suerte. Pero sí, sé que allí estarás. Ahora no me caben dudas. Frente a mí una persona transparente, decidida, llena de vida. Tomaré distancia, solamente para verte, la distancia justa. Dejaré de abrazarte un momento. El otro desnudo es inminente. Y casi no puedo creerlo, ahora que lo pienso. Ahora.
Presente
Una persona frente a mí se desnuda, me adentro en su universo cuando relata, cuando obsequia canciones, imágenes. Y yo la hago parte del mío en la misma medida, desmedida como soy.
Todo está por escribirse
Ahora sí se despoja lentamente de sus ropas. Ahora sí, completa.
Me imagino entonces el momento en que abro los ojos, tomo un poco de distancia, dudando de mi buena suerte. Pero sí, sé que allí estarás. Ahora no me caben dudas. Frente a mí una persona transparente, decidida, llena de vida. Tomaré distancia, solamente para verte, la distancia justa. Dejaré de abrazarte un momento. El otro desnudo es inminente. Y casi no puedo creerlo, ahora que lo pienso. Ahora.
Presente
Una persona frente a mí se desnuda, me adentro en su universo cuando relata, cuando obsequia canciones, imágenes. Y yo la hago parte del mío en la misma medida, desmedida como soy.
Todo está por escribirse
Ahora sí se despoja lentamente de sus ropas. Ahora sí, completa.
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23 de septiembre de 2014
Imatge, Flavia Ricci
Fue en un viaje de Barcelona a Tarragona e íbamos a la casa de una de sus (mejores) amigas. Me preguntó, mientras yo miraba a través de la ventana el Mediterráneo, por qué jamás miraba a los ojos. Yo no sé si la miré, pero sonreí. Una vez más, me decía algo que los demás habían notado, pero a la vez callado. Ella no, ella no era como los demás. Le dije que no era de mirar a las personas a los ojos y esta vez ella fue quien sonrió. Me dijo que creía que tenía un problema para fijar la mirada, pero era un alivio saber que se debía a una elección. Tiempo después viajé a Brasil y cuando llevé a revelar las fotos (en aquel momento se hacía), en la tienda me dieron de obsequio un llavero. El empleado me dijo que habían elegido la foto en que se me veía más feliz. Había imágenes de Brasil, de Tarragona y de Barcelona. Di vuelta el llavero y vi una imagen en el puerto de Tarragona: estábamos ella, su amiga y yo. Es cierto, se me veía muy feliz. Aun conservo ese llavero y de vez en cuando miro la foto. Cuántos km entre Barcelona y Argentina. Pero sigo feliz.
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Maybe (not), Flavia Ricci
Suelta
Quieta
No diría quieta
diría que ...
diría paralizada
como expectante
sin movimiento
excepto los ojos
cuando los párpados
suben y bajan
los brazos a ambos lados
mira para un costado
Pero no me mira
porque ya me vio.
Ahí
todo transcurre en ese momento
en que corro
lejos
sin darle tiempo
a que me diga nada
corro aliviada
lo siento
no eras
no estabas.
me voy.
Quieta
No diría quieta
diría que ...
diría paralizada
como expectante
sin movimiento
excepto los ojos
cuando los párpados
suben y bajan
los brazos a ambos lados
mira para un costado
Pero no me mira
porque ya me vio.
Ahí
todo transcurre en ese momento
en que corro
lejos
sin darle tiempo
a que me diga nada
corro aliviada
lo siento
no eras
no estabas.
me voy.
Spark, Flavia Ricci
Pero, cuando imaginaba que te habías ido
que no regresarías
allí estás
tímidamente y casi oculta.
Pero, cuando imaginaste que yo hablaría
casi me escabullo
con tal de mantener el silencio
sagrado silencio
que anticipa todo lo demás.
No creas que no pierdo los papeles
No creas que no practico
una y mil veces
qué decirte
cómo ponerme
para no temblar.
Y a cambio
aparece tu ida
repentina
yo con mis brazos abiertos
vos con tu media sonrisa.
Calle de adoquines
autobuses
La nada
que no es vacío.
Cierro los brazos
retrocedo en mi sonrisa
Y pienso seriamente
qué te habrá pasado
qué, entre las dos
que te dejó paralizada.
Yo de regreso
vos siempre ahí.
Tristemente,
ahí.
17 de septiembre de 2014
Flores de un solo día, Anna Kazumi Stahl
I
"Apareció allí, porque no había desaparecido, sólo había estado fuera de la vista un poco, oculta en el pequeño espacio de una demora, o en ese tiempo corto que tarda una promesa en cumplirse. Estar sin verse no es no estar".
II
"(...) porque no era un silencio vacío, era un espacio cálido y fácil, que se abría entre dos personas y se llenaba no de las palabras sino de las cosas que hacían juntas".
"Apareció allí, porque no había desaparecido, sólo había estado fuera de la vista un poco, oculta en el pequeño espacio de una demora, o en ese tiempo corto que tarda una promesa en cumplirse. Estar sin verse no es no estar".
II
"(...) porque no era un silencio vacío, era un espacio cálido y fácil, que se abría entre dos personas y se llenaba no de las palabras sino de las cosas que hacían juntas".
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Los círculos que traza el amor, Flavia Ricci
Nunca sabía cuándo nos volveríamos a ver, pero siempre le agradecí interiormente el día en que comenzó a decirme que se iba. Estaba claro que los arribos me generaban una inmensa alegría, pero sus idas sin más, pasaban de la nada al vacío. Casi ardían. Así fue como, un día, comenzó a decirme adiós. Y yo sabía que era un "hasta pronto". Y eso me generaba una inmensa alegría. Los círculos que traza el amor. Solamente se iba para regresar.
12 de septiembre de 2014
Aquella noche, Cristina Peri Rossi
La noche en que nos conocimos
yo empecé a perder
La cerilla explotó
y me quemó los dedos
manché mi blusa con el vino
Olvidé por completo el nombre
del mes y del día
Tanta turbación
sólo podía ser la prueba
de un deseo muy grande
tan grande
que ni tú misma
podías satisfacer.
yo empecé a perder
La cerilla explotó
y me quemó los dedos
manché mi blusa con el vino
Olvidé por completo el nombre
del mes y del día
Tanta turbación
sólo podía ser la prueba
de un deseo muy grande
tan grande
que ni tú misma
podías satisfacer.
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1 de septiembre de 2014
Que tu mirada vaya, A. Girri
Que tu mirada vayadejando de separar
impresiones sensibles, afectivas,
de las meras formas,
y resbale, no coherente,
a despojar de relieve lo que encuentre,
indicaría cómo pierdes
el dominio sobre ella,
paralizado también
tu cuerpo en lo que hasta ahora fue:
manifestación y participación,
y en suspenso
la rutina del hablar y el pensar,
la exigencia de que hablar
y no pensar no se puede,
ni pensar callando.
Y más aun haría patente
un empezar a abandonarte
a lo suelto y espontáneo
como viento, como corriente,
viento y corriente,
no ya situaciones fijas, inmovilidad objetiva,
no ya dilemas,
sino un calmo estar
en el que te permitas verte
cazando pájaros con redes,
liebres con gestos,
irreflexivamente.
26 de agosto de 2014
Pero entonces, el viento. Flavia Ricci
En cada extremo, las puntas de una soga, en la playa
yacen así, como vos y yo, quietas
pero entonces el viento
las hace girar
a una
a la otra
se tocan
se pasan por encima
pero entonces el viento
arrasa con las palabras dichas
ahora calladas
como si por eso
pudieran olvidarse
los extremos de la soga
una soga que se ha cortado
por lo más fino
(aquello era tan efímero)
que no se sabe si optar
por lo que había en común
o el quiebre que dio alivio
entonces viene el silencio
que se lleva las palabras
como si por ello pudieras olvidar
acaso porque no mencionas
imagino, y sé
que ni todas las sonrisas del mundo
te devolverán aquella sonrisa
yacen los extremos de la soga
en una playa solitaria y fría
desde los Acantilados
en un atardecer.
yacen así, como vos y yo, quietas
pero entonces el viento
las hace girar
a una
a la otra
se tocan
se pasan por encima
pero entonces el viento
arrasa con las palabras dichas
ahora calladas
como si por eso
pudieran olvidarse
los extremos de la soga
una soga que se ha cortado
por lo más fino
(aquello era tan efímero)
que no se sabe si optar
por lo que había en común
o el quiebre que dio alivio
entonces viene el silencio
que se lleva las palabras
como si por ello pudieras olvidar
acaso porque no mencionas
imagino, y sé
que ni todas las sonrisas del mundo
te devolverán aquella sonrisa
yacen los extremos de la soga
en una playa solitaria y fría
desde los Acantilados
en un atardecer.
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| La Serena, Mar del Plata |
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12 de agosto de 2014
La vuelta al mundo para abrazarte por la espalda, J. Porcupine
“Y si, digo que me parecería de lo más bonito del mundo tomarnos de la mano y besarnos frente a los demás. Y comer fresas con crema de tu boca o de tus piernas en mi casa de campo mientras preparo chocolate caliente y tu enciendes la calefacción. Y estar cada noche en la azotea viendo constelaciones mientras te hago dibujos en la espalda de las mismas. Y decirte que me encantaría pasar horas dando vueltas en la cama mirándote y jugando contigo a que somos gatos que no quieren dormirse y quieren jugar hasta que se vaya la luna. Y quisiera despertar todos los días viéndote despertar. Hacerte el desayuno, el amor. Compartirte mi vida. Decir que no hay peor ciego que el que no te quiera ver, y que la verdad el mundo sería bastante aburrido sin tu existencia. Y que me ha gustado un montón haberte encontrado. Y que sólo me sentiría perdido si te suelto de la cintura cuando bailemos. Que sólo en tus labios es que puedo calmar mi sed de verdad, y en tus ojos es que puedo disfrutar de un próspero amanecer. Que con nuestros cuerpos rozados uno al otro mi corazón da latidos de fuego artificial. Que la vida sin ti es un desperdicio, y que no me importa el tiempo que tenga que pasar esperandáte por que te vistas a la hora de salir. Que no me importaría llegar tarde al trabajo si cada mañana despertamos, te hago el café comemos y hacemos el amor antes de despedirnos. Que sonreír es mucho más bonito cuando lo hago porque lo haces tú. Que me encantas con pijama, sin pijama, con lo que sea. Que eres tan bella que no dejas que nadie más para mí lo sea. Corretear por la cocina desnudos por estar jugando a las escondidas, aparecerme en la ducha cuando tu lo estás, abrazarte y besarte haciéndote saber que eres la mejor persona del mundo y que ser feliz es sinónimo de estar contigo.
Y besar tu cuello y acariciar tu vientre mientras digo que soy capaz de darle la vuelta al mundo para abrazarte por la espalda. Así te quedaría claro que eres amada por mí.”
Y besar tu cuello y acariciar tu vientre mientras digo que soy capaz de darle la vuelta al mundo para abrazarte por la espalda. Así te quedaría claro que eres amada por mí.”
10 de agosto de 2014
Natural, Flavia Ricci
"Unas gotas de vino del color del rubí, un pedazo de pan,
un buen libro de versos y tú, en un solitario lugar,
son más valiosos para mí que los reinos de todos los sultanes".
Omar Khayyam
Es natural. Natural que me gustes, natural invitarte a ver el mar, es natural que cenemos vos y yo, es natural que de repente te abrace, quiera besarte y te invite a dormir, conmigo. Es natural que quiera conocer más y mejor, cada día, tu mundo, es natural querer volver a verte. Y recorrer tus historias tanto o casi como tu cuerpo. Y no dejar de mirarte cuando bajás por la playa despreocupadamente, como si no supieras que te sigo con la vista feliz de estar con vos. Natural pasear por Güemes, ver los atardeceres en los acantilados, que me cuentes de tus recovecos urbanos y yo de los míos. O ir a Sierra de los Padres y llenarnos los pulmones de cuentos, café y besos.
Natural es tu sonrisa, natural la mía. Natural sentirme libre. Es natural ir a tu encuentro en medio de un atardecer, con dos copas y una botella de vino en el coche, porque sí. O "porque vos". Y llevarte a un sitio que sospecho te gustará. Y quedarnos allí, abrazos mediante. Es natural sentir que me acompañás. Que llega la noche. Que todo está por escribirse. Que quiero más, de todo esto, más y más. Es natural.
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8 de agosto de 2014
Formas, Flavia Ricci
Cada cosa, cada hecho tiene una historia, algo hacia atrás. Vos viste que cuando nos miramos cara a cara, y te abrazo, o no, hay kilómetros que recorrí para estar allí. Vos no sabés y quizás tampoco quieras escuchar lo que pensé en ese tiempo, de las ganas hacia adelante, de las necesidades hacia atrás, cuando no estabas. De tu ausencia que quema y de tu presencia que enamora. Prefiero contemplarte, porque sé que hay tiempo de aprender, con vos. Quizás no sepas ni tengas ganas de escuchar que cada cosa que traigo tiene un motivo y llevó su tiempo. Que nada es directo e inmediato. Entonces, compro ingredientes para preparar una comida, vos traés el vino, nos comunicamos y cuando nos vemos, hay algo. Algo que viene del tiempo, de atrás, algo que impulsa hacia adelante.
Me gustan tus formas. Y cuando me refiero a tus formas me refiero a todo tu cuerpo, a los contornos y a lo que contienen. A cómo te movés conmigo o sin mí. Tus formas. Me gustan tus formas, esas formas de decir, de callar, de mirarme, de abrazarme y hasta de besarme. De estar conmigo. Y en la vida. De pensar, tu sensibilidad, tu calidez, las preguntas que me hacés. Esas son las formas, las que van más allá de tu cuerpo. Tus formas claras, tus preocupaciones porque entienda. Tu reciprocidad. Quizás, muchas personas tengan una forma, me gusta ir descubriendo la tuya. Me gusta. Y me gustan más allá de todo: tu forma amante, tu forma de amistad, tu forma de familia, tu forma trabajando. Hay algo más allá del vínculo, de vos, de mí. Quizás yo no esté en tu vida mañana. Pero siempre gustaré de tus formas, porque no son formas para conmigo, son tuyas. Las vas a llevar más allá de mí. Y me gustan.
Me gustan tus formas. Y cuando me refiero a tus formas me refiero a todo tu cuerpo, a los contornos y a lo que contienen. A cómo te movés conmigo o sin mí. Tus formas. Me gustan tus formas, esas formas de decir, de callar, de mirarme, de abrazarme y hasta de besarme. De estar conmigo. Y en la vida. De pensar, tu sensibilidad, tu calidez, las preguntas que me hacés. Esas son las formas, las que van más allá de tu cuerpo. Tus formas claras, tus preocupaciones porque entienda. Tu reciprocidad. Quizás, muchas personas tengan una forma, me gusta ir descubriendo la tuya. Me gusta. Y me gustan más allá de todo: tu forma amante, tu forma de amistad, tu forma de familia, tu forma trabajando. Hay algo más allá del vínculo, de vos, de mí. Quizás yo no esté en tu vida mañana. Pero siempre gustaré de tus formas, porque no son formas para conmigo, son tuyas. Las vas a llevar más allá de mí. Y me gustan.
26 de julio de 2014
Teoría de los infortunios, Flavia Ricci
Las emisiones pueden ser afortunadas o desafortunadas.
Por varias circunstancias, que son la dimensión
de su carácter afortunado o desafortunado.
Esto se llama teoría de los infortunios.
Performativos
Realizativos
¿explícitos o primarios?
Constatativos
Desaciertos
Las palabras sin acto
vacías
Los silencios que suenan
tan llenos.
Qué hacer con las palabras
mientras que con el último sonido de los fonemas
llegaba el silencio
y era a partir de allí que se llenaba mi mundo.
Se materializaba la palabra
en su posible acto.
Se materializaba la palabra
en su posible acto.
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21 de julio de 2014
En adelante, Flavia Ricci
Es como derramarse
como el agua
circulo por encima
por detrás
por tus lados
en la distancia justa
la que me deleita
mirándote así
a veces sin distancia.
cierro los ojos cuando estás cerca.
dame un punto de apoyo
la palabra
dame un punto de apoyo
el abrazo
dame un punto de apoyo
la mirada
dame un punto de apoyo
el encuentro
dame un punto de apoyo
tus manos
dame un punto de apoyo
como el agua contenida
estallan los puntos de apoyo
un papel en blanco
un día por delante
verde
azul
mar
no importa
y vos que decidís
en cada uno de ellos
ser mi principio, mi fin.
como el agua
circulo por encima
por detrás
por tus lados
en la distancia justa
la que me deleita
mirándote así
a veces sin distancia.
cierro los ojos cuando estás cerca.
dame un punto de apoyo
la palabra
dame un punto de apoyo
el abrazo
dame un punto de apoyo
la mirada
dame un punto de apoyo
el encuentro
dame un punto de apoyo
tus manos
dame un punto de apoyo
como el agua contenida
estallan los puntos de apoyo
un papel en blanco
un día por delante
verde
azul
mar
no importa
y vos que decidís
en cada uno de ellos
ser mi principio, mi fin.
19 de julio de 2014
Nombrar (II), Flavia Ricci
yo te señalo
para sacarte del anonimato
sos vos
yo te elijo
vos y así
y por lo tanto
todos los silencios te nombran
todas las acciones van a vos
y todas las palabras
aunque diga silla, sol o mar
tierra, camino o verde
son palabras que encierran algo de vos.
para sacarte del anonimato
sos vos
yo te elijo
vos y así
y por lo tanto
todos los silencios te nombran
todas las acciones van a vos
y todas las palabras
aunque diga silla, sol o mar
tierra, camino o verde
son palabras que encierran algo de vos.
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Lento, Flavia Ricci
¿quién es aquel que no escribe sobre un cuerpo desnudo?
¿quién es aquel que no deja sus huellas, ni toca cicatrices?
¿quién es aquel que no deja marcas por cada surco?
¿quién es aquel que no gime, ni suspira, ni se agita?
¿quién es aquel que pasa, hace y se marcha?
Hace mucho tiempo.
Hoy
lento.
¿quién es aquel que no deja sus huellas, ni toca cicatrices?
¿quién es aquel que no deja marcas por cada surco?
¿quién es aquel que no gime, ni suspira, ni se agita?
¿quién es aquel que pasa, hace y se marcha?
Hace mucho tiempo.
Hoy
lento.
Idioma, Flavia Ricci
De todo ese lenguaje
que tiene que ver con las palabras
y también con los hechos
voy aprendiendo un idioma
que es el de recorrer tu cuerpo
en silencio
con cada estremecimiento
suspiro
aliento.
Hay un idioma que siento.
Es el de entender tus miradas
el de captar tu sonrisa
el de tener tu mano en la mía
y detenerme en cada una de sus líneas.
Y entonces, quizás,
ese idioma podría ser, también
el de decir una palabra precisa
para nada azarosa
y seguir recorriendo tus días.
De todo ese lenguaje
que tiene que ver con las palabras
y con los hechos
voy aprendiendo un idioma
de una forma y con tiempos
que desconocía.
Y cada vez que te recorro
o me detengo en tu boca
cada vez que te abrazo
o que te miro
cada vez que subo, que bajo
cada vez que me sumerjo
en todo tu cuerpo
todas las palabras se agolpan
de repente
para decir algo
quizás, no sea ese el momento
justo en el instante, ese preciso instante
en que yo recorro tu cuerpo.
que tiene que ver con las palabras
y también con los hechos
voy aprendiendo un idioma
que es el de recorrer tu cuerpo
en silencio
con cada estremecimiento
suspiro
aliento.
Hay un idioma que siento.
Es el de entender tus miradas
el de captar tu sonrisa
el de tener tu mano en la mía
y detenerme en cada una de sus líneas.
Y entonces, quizás,
ese idioma podría ser, también
el de decir una palabra precisa
para nada azarosa
y seguir recorriendo tus días.
De todo ese lenguaje
que tiene que ver con las palabras
y con los hechos
voy aprendiendo un idioma
de una forma y con tiempos
que desconocía.
Y cada vez que te recorro
o me detengo en tu boca
cada vez que te abrazo
o que te miro
cada vez que subo, que bajo
cada vez que me sumerjo
en todo tu cuerpo
todas las palabras se agolpan
de repente
para decir algo
quizás, no sea ese el momento
justo en el instante, ese preciso instante
en que yo recorro tu cuerpo.
18 de julio de 2014
Pequeñas lecciones de erotismo, Gioconda Belli
I
Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
no es tarea fácil -si placentera-
No creas hacerlo en un día o noche
de sábanas explayadas.
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas
II
El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado.
Encuentras un astro y quizá deberás empezar
a corregir el rumbo cuando nube huracán
o aullido profundo
te pongan estremecimientos.
Cuenco de la mano que no sospechaste
III
Repasa muchas veces una extensión
Encuentra el lago de los nenúfares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sumérgete ahógate distiéndete
No te niegues el olor la sal el azúcar
Los vientos profundos
cúmulos nimbus de los pulmones
niebla en el cerebro
temblor de las piernas
maremoto adormecido de los besos
IV
Instálate en el humus sin miedo
al desgaste sin prisaNo quieras alcanzar la cima
Retrasa la puerta del paraíso
Acuna tu ángel caído
revuélvele la espesa cabellera
con la espada de fuego usurpada
Muerde la manzana
Huele
DueleIntercambia miradas saliva impregnante
Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre
Pie hallazgo al final de la pierna
Persíguelo busca secreto del paso forma del talón
Arco del andar bahías formando arqueado caminar
Gústalos
VI
Escucha caracola del oído
como gime la humedadLóbulo que se acerca al labio sonido de la respiración
Poros que se alzan formando diminutas montañas
Sensación estremecida de piel insurrecta al tacto
Suave puente nuca desciende al mar pecho
Marea del corazón susúrrale
Encuentra la gruta del agua
VII
Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza
Navega loco en la juntura de los océanosCruza las algas ármate de corales ulula gime
Emerge con la rama de olivo
Llora socavando ternuras ocultas
Desnuda miradas de asombro
Despeña el sextante desde lo alto de la pestaña
Arquea las cejas abre ventanas de la nariz
VIII
Aspira suspira
Muérete un pocoDulce lentamente muérete
Agoniza contra la pupila extiende el goce
Dobla el mástil hincha las velas
Navega dobla hacia Venus
estrella de la mañana
-el mar como un vasto cristal azogado-
Duérmete náufrago.
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