10 de junio de 2014

Equilibrio (fragmento), Daiana Henderson

El equilibrio se fabrica con la distancia,
si nos quedamos quietas
seguramente nos vamos a caer.
Ahora rebobino el cassette
y resulta que soy yo la que se aleja
mientras ella se queda parada,
palideciendo bajo el sol de un domingo.



5 de junio de 2014

Paraje ciego, Malena Cirasa

De espaldas a la lluvia
tus años
tu inocencia
como un fuego perdido que parte en dos
transforman
lo que de mí no entiendo.
Mi lengua busca tu cicatriz.
Arrojo níqueles
raíces rotas por un golpe artero
y a cambio
me devuelves esta luz.
Para quedarte
has buscado un lugar
en la tormenta.

4 de junio de 2014

De una proximidad más íntima, Flavia Ricci

Tus manos
Mis dedos
Tu boca

textual

Mis manos
Tus dedos
Mi boca

deseo

Tu mirada
Mi sonrisa
Tu cuerpo
El mío

nuestras manos
nuestro espacio
nuestro tiempo
todo el tiempo
en un momento

insisto, felizmente
en la incerteza
te mostrás, felizmente
de una vez

experiencia e ilusión




Decisiones, Flavia Ricci

Sutil
Suave
Hay espacio
¿El tiempo?
Es otro
No me muevo
Permanezco
Bajo mis párpados
Librado al azar
Buscado
Al fin
El comienzo
Lo primero
Lo que busco
Lo que dejo
Abro los ojos
todo está claro
me acerco
¿El tiempo?
Lo sacudo
El comienzo
Permanezco
El momento.

2 de junio de 2014

Insólitas, Flavia Ricci

Yo no te cerco con la mirada, sino entre Facebook y Whatsapp. Soy una chica de redes y mensajería instantánea, de palabras escritas. Escapo a la vorágine de tus versos, voy camino a la prosa. Tranquilamente camino. Las mujeres más insólitas aparecen en los momentos menos pensados. Acaricio tus manos, levanto la vista y te encuentro. Sonrío. Por vos. Lo demás está aun y siempre por escribirse.

1 de junio de 2014

Te miro y me cercioro, Bertalicia Peralta

Te miro y me cercioro que cada día
estás más lejos de mí
y me divierte comprobar que el aire
nos circunda igualmente

en esta ciudad y en otra
debe pasar lo mismo a tantos conocidos:
es la hora de alejarse

recordaré el hueco sereno de tu vientre
o el color de algún pañuelo
quizás alguna palabra recogida en otros labios

alguien ha de decir un nombre y yo
quedaré paralizada un instante
un ave graznará y luego
sonreiré a esos ojos nuevos que desearán
para sí todo este amor que ahora te entrego.

31 de mayo de 2014

Miedo, Flavia Ricci

Pero entonces


¿es tu miedo

más

fuerte

que las palabras?





Porque yo

estoy

entre la espera

y el recuerdo.


De la propensión a reír, C. Tomás Fitzgerald

Yo había llegado tarde al reparto de los dorados dones
Alguien que tenía prisa
olvidó una carcajada que me movió su cola
Lástima me daba verla sin boca ni motivo
La recogí aquel día memorable con cuidado
de madre
me la tragué despacio como quien traga espuma

Desde entonces la risa me acompaña

me preserva del miedo a lo que se me esconde
de la vida sin abrazos
de sendero de ausencias adentro de mi pecho
y los cuchillos que clavan los formales

No me permite distraerme en el lamento

ni autoidolatrarme
Me mantiene alerta contra los infames
los que mintiendo humanidad destilan sombra
en jardines de hierro y fraude

La risa recoge para mí

las flores que no alcanzo
y me ayuda a entender
la eterna vacuidad de aquellos que no ríen
por temor a que una carcajada enorme
se los trague.

29 de mayo de 2014

Euforia, Flavia Ricci

Y no te hablo de pasar momentos eufóricos
No quiero tu euforia
Ni la mía
Si me deja al borde del abismo.
Quiero continuidad
Repetir y repetir
Con vos
Que te des por aludida
Que sepas que sos vos
Sin recodos ni escondites
Que sea ese momento
En que me digas que te diste cuenta
y yo te mire
y sepa que no puedo volver atrás
Yo misma me la busqué
Y repetir y repetir
que sea la euforia de la repetición
sin hartazgo
Repetir y repetir
sin cansancios.
Repetir y repetir.

18 de mayo de 2014

Amor/tiempo, J. Kristeva

"Ya no hay historias de amor. Sin embargo, las mujeres las desean, y también las desean los hombres
cuando no se avergüenzan de ser tiernos y tristes como mujeres".(...) "Están juntos porque están separados. Llaman amor a esa mutua adhesión a su respectiva independencia. Eso les rejuvenece, les hace parecer adolescentes, casi infantiles. ¿Qué quieren? Estar solos juntos. Jugar solos juntos y a veces pasarse la pelota, como para demostrarse que no existe tristeza en esa soledad".(...) "Mis pacientes me confían sus penas de amor y se las arreglan para sufrir otras. Mientras, aquellos dos se lamen sus heridas como animales del bosque y emprenden nuevamente el camino serenamente. El tiempo del amor se hunde en nuestros gestos hasta que los cinco sentidos nos sumergen en el dolor o en el encantamiento. Se dice que el amor dura cuando los aventureros consiguen que sus heridas se cierren, cuando la piel se recompone, cuando uno y otro empiezan de nuevo a contemplarse como Narciso en el agua. Esto exige mucha paciencia, un gran culto al tiempo. En el amor hay que cuidar el tiempo".(...) "Se observa claramente que no existe tiempo sin amor. El tiempo es amor por las pequeñas cosas, por los sueños, por los deseos. No se tiene tiempo porque no se ama lo suficiente. Se pierde el tiempo cuando no se ama. Se olvida el tiempo pasado cuando no se tiene nada que decir a nadie".

17 de mayo de 2014

Amor a primera vista, Wisława Szymborska

Wisława Szymborska
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

14 de mayo de 2014

Acantilados, Flavia Ricci

Debo decir
que entre Mar del Plata
el libro de Mario Morales
y vos
lo único que echo de menos
sos vos
porque Mar del Plata
porque el libro de Mario Morales
todo
todo eso
está siempre ahí
Pero mirando la tapa
la triste tapa del libro
debo decir
que no es Mar del Plata
ni la triste tapa
lo que me hace sentir esto
esto que llamo decepción

y debo decir entonces
que guardaré todo aquello
en solitario
sin llanto ni sonrisas
recojo todo en silencio

Entiendo
que no es Mar del Plata
ni la triste tapa del libro de Mario Morales
lo que me ha dejado
un poco sola
un poco pensando.

Allá, en mis acantilados
donde me refugio sola
con libros
de todos
donde te pienso
o pensaba

No es Mar del Plata
no es Mario Morales
lo que me ha dejado
un poco sola
un poco pensando.





Dos poemas, Robert Walser

El retiro

Tú ve allí, que allí todo
es fácil, quiero decir que estando allí
no necesitarás nada, y te sentirás bien contigo
siempre. Todo lo mejor
estará en y junto a ti, y todo alrededor
será claro, y también tú serás clara,
de tal modo que estarás eternamente
satisfecha contigo y con el mundo,
y de acuerdo con la vida.
Allí la tierra es verde y marrón
Y blanca como una alfombra, y si quisieras
Flores, bien, creo que también allí florecen,
Y que tampoco falta un cielo azul.
Trinan los pájaros en las ramas,
Y tienen mesas y sillas en todas partes
para que puedas dibujar
en una hoja de papel
todo cuanto sientes,
si es que te apetece
semejante pasatiempo. Pero más te gustará
descansar y entregarte al pensamiento
y soñar y sentirte sólo bien.
Tú ve. El lugar
se encuentra fácil. Si quisieras,
te podría acompañar;
así podremos los dos
alegrarnos de lo ameno
y hartarnos de observar lo bello,
sólo tienes que confiar en mí.
Seguro que encontrarás sólo
lo que quieres y que no pasará nada
que no pueda hacernos felices.



Como siempre

La lámpara aún sigue ahí
la mesa también sigue ahí
y yo sigo en la habitación
y mi Anhelo, ah,
como siempre, aún suspira.
Cobardía, ¿sigues ahí?
y Mentira, ¿también tú?
escucho un lejano sí:
la infelicidad aún está ahí
y en la habitación hoy,
como siempre, estoy.

No es no, Flavia Ricci

No es, vos sí y yo no
No es, vos no y yo sí
No es, vos sí y yo también
Es vos no ....
según escuché
que decías

y yo ...
entonces ...

tampoco.

Pero en cambio
Si vos fueras sí
Ahora
Aunque no mañana
Lo preferiría
A tu no de hoy
y tu sí de mañana
Mañana no sé
Mañana no entiendo
Es ahora más ahora
Lo que me lleva al sí.

Pero no es, vos sí y yo no
Ni es vos no y yo sí
Es un entonces, habida cuenta
de lo dicho
y escuchado

tampoco ....
tampoco yo.

12 de mayo de 2014

Mar del Plata, Flavia Ricci

Mirar




Explorar

Elegir

Acción, Flavia Ricci

De este otoño cada vez más frío
del aroma del café
de verte y mirarte
y volver a verte
y señalarte
y sonreír por vos
de todo eso
nada puedo decirte
nada
más que sumergirme
en la profundidad de tus ojos
y moverte el pelo con una mano
y no poder dejar de mirarte
para conocerte
en silencio.
Nado, como nadan los buzos en las profundidades
un silencio enorme me rodea
pero te miro a los ojos y sos vos.
Sin dudas.

No te nombro
no te explico
no puedo decir nada
y enmudezco

Prima el signo de interrogación
la ecuación que no despejo
las noches del quizás
las palabras porque sí
como si el tiempo fuera nuestro
como si ...
como si nada,
cuando lo es todo.

Permitime decirte que
abrazo por abrazo
beso por beso
mirada por mirada
sonrisa por sonrisa
y aunque te haya desvestido y vos
después de lo que para mí fue todo
y quizás para vos nada
tímidamente vuelvas a vestirte
y apoyes tus manos distraidamente
para que yo fije mis ojos en cada uno de tus dedos
y sonría sabiendo que nada es porque sí
y todo un torbellino de emociones
me deje sin palabras
con un gran escalofrío que me recorre la espalda.

Permitime decirte que una vez
noté la firmeza de tu mano
agarrando la mía
de forma imprevista
La decisión de tu parte
lo que querías
eso noté.

Permitime decirte
que si vas a volver a desvertirte
voy a necesitar más tiempo
para abrir los ojos
después de todo eso
que para mí es todo
para regresar de donde me he ido
tan lentamente, tan solamente con vos
como cuando con un abrazo lo decís todo
aunque yo no entienda
si es el mismo todo
después de todo eso
que para mí es todo
y quizás para vos, nada.


11 de mayo de 2014

Es allí donde voy, Clarice Lispector

Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad 
de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un 
objeto: es allí a donde voy.

La punta del lápiz el trazo.

Donde expira un pensamiento hay una idea, en el 
últi­mo suspiro de alegría otra alegría, en la punta de 
la es­pada la magia: es allí a donde voy.

En la punta del pie el salto.

Parece la historia de alguien que fue y no volvió: es 
allí a donde voy.

¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las 
cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. 
Es allí a donde voy.

En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar
la palabra «tertulia», y no sé dónde ni cuándo. Al 
lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia 
estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a donde 
voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo 
que existe. Des­pués de muerta es hacia la realidad a 
donde voy. Mien­tras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño 
fatídico. Pero después, después todo es real. 
Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy 
un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando 
de nada. Yo soy nada. Después de 
muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien dirá 
con amor mi nombre.

Es hacia mi pobre nombre a donde voy.

Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado 
y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una 
respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo 
os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los 
celos son verdes. Mis ojos son verdes. Pero son 
verdes tan oscuros que en las fotografías salen 
negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que
 nadie lo sepa.

En la extremidad de mí estoy yo. Yo, 
implorante, yo, 
la que necesita, la que pide, la que llora, la que se 
lamen­ta. Pero la que canta. La que dice palabras. 
¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las 
traen de nuevo y yo las poseo.

Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullan­tes 
me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto.

Oh, cachorro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? 
Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero len­tamente.

¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca 
del amor estamos nosotros.

Otra no sabe lo que sé, Cecilia Dulcey

Otra no sabe lo que sé:
que por el amor se propala la vida
en la inminencia del relámpago
de intenso placer sin consuelo
en el desbordarse de las almas y los cuerpos.

Otra no sabe lo que sé:
que la entrega es alegre como una mañana
repleta de espigas de dorado trigo
esplendante al sol
radiante y única
irrepetible y tácita en los adioses
y en su final de soledad.

Otra no sabe lo que es:
que al estar en mí
alcanzas el dominio de la vida,
el imperio de la verdad,
el cumplimiento del ensueño eterno,
unidos por un amor indómito y pasajero,
entrelazados en un abrazo sin destino.

Otra no sabe lo que sé:
la predisposición a la nada,
al olvido, al no ser,
por la provisionalidad del tiempo
y de los sueños del amor,
por la profundidad del deseo
y su misterio indevelable

donde nos sumergimos.

9 de mayo de 2014

Las distancias no existen, existen los tiempos entre dos encuentros, Flavia Ricci

Las distancias no existen, existen los tiempos entre dos encuentros. Y cuando no llega el primero, ni siquiera existe distancia, porque la distancia no existe, sino los tiempos entre dos encuentros. De manera tal que producido el primero, y en caso de no haber otro, ni otros, o quizás prolongarse mucho el tiempo entre el primero y el siguiente, no existe la distancia, solamente y quizás los tiempos, entre dos encuentros, probables, o quizás certeros. Que dicen, o que callan, lo acuciante de esos encuentros, lo importante del primero. O quizás lo necesario del olvido, para impedir los demás. No, no hablen de distancias, no me hablen del olvido. Lo que hay siempre es tiempo, ese tiempo entre dos encuentros. Certeros, o quizás huidizos.

Sugerencias para disfrutar sensaciones, Flavia Ricci

Llegar a casa un día lluvioso, lo más húmedo posible, al anochecer,
mojada de pies a cabeza.
Quitarse desprolijamente la ropa
Poner la cafetera sobre la hornalla
(previo haber encendido la hornalla con un fósforo,
el cual debe soplarse suavemente y con los ojos cerrados,
sin apretar los párpados).
Ducharse ligeramente con agua caliente
Ponerse ropa cómoda
Servirse el café en un jarrito personal
de tamaño mediano
Sentarse en una superficie mullida
probar el café (medida, un sorbo tímido)
Apoyar la espalda, colocar la cabeza hacia atrás
cerrar los ojos (otra vez, sin apretar los párpados)
Escuchar, por ejemplo, esta canción
Y pensar en ella
Y pensar
En ella
Ella




7 de mayo de 2014

Word, Flavia Ricci

La palabra vuela, ligera, en el aire
La palabra nombra
La palabra revela
La palabra arde, o quema
o acaricia
La palabra vacía
así de simple
una palabra
porque sí
y de repente
con animarse
la palabra sale
convencida
valiente
dispuesta
da un paso adelante
y nombra
con precisión
lo que quizás bordeó la mirada
y no se atrevieron las manos.
Y es entonces,
donde se disponen
todas las miradas
todos los abrazos
todos los besos
las noches y los días
detrás de esa palabra
tan aparentemente ligera
que volaba por los aires
como muchas veces vuela mi mente
cuando imagino que sos vos
quien va a mencionarla.

6 de mayo de 2014

Dos poemas, S. Barei

Quiero aclarar
y confieso:

la palabra
puede ser
una mala costumbre
una equívoca alarma
el falso testimonio
que encubre cada mañana
la loca memoria
de inútiles batallas
el lugar de la muerte
el lugar de la herida
los códigos del alma
máscara y poesía.

No hay nada
más honesto
que el silencio.


El espejo II

Aquí
de pie
me despojo
de amores corroídos

límites forzosos
ausencias explicables
súbitas inundaciones
y nuevamente recompuesta
salgo
a creerme imprescindible.

30 de abril de 2014

Las veces que tuve, no las que amé, E. Polisky


Conté con los dedos de mi mano
las veces que tuve, no las que amé.
Las yemas de los dedos
se quedaron mirándome, las líneas
de la mano rieron (¿amé
lo que tuve? ¿Quise decir
quiero un poco
de esto o de aquello,
gané, perdí semejante
generosidad?).
Ahora que me aferro
a lo que tengo _como a un poco
de nada_,
veo líneas que una burla desecha,
y lenta, tiernamente abro
el puño, dejo caer
la arena, vuelvo a tomarla.

29 de abril de 2014

Duodécima poesía vertical, R. Juarroz

1
Sacar la palabra del lugar de la palabra
y ponerla en el sitio de aquello que no habla:
los tiempos agotados,
las esperas sin nombre,
las armonías que nunca se consuman,
las vigencias desdeñadas,
las corrientes en suspenso.
Lograr que la palabra adopte
el licor olvidado
de lo que no es palabra,
sino expectante mutismo
al borde del silencio,
en el contorno de la rosa,
en el atrás sin sueño de los pájaros,
en la sombra casi hueca del hombre.
Y así sumado el mundo,
abrir el espacio novísimo
donde la palabra no sea simplemente
un signo para hablar
sino también para callar,
canal puro del ser,
forma para decir o no decir,
con el sentido a cuestas
como un dios a la espalda.
Quizá el revés de un dios,
quizá su negativo.
O tal vez su modelo.


3
Periódicamente,
es necesario pasar lista a las cosas,
comprobar otra vez su presencia.
Hay que saber
si todavía están allí los árboles,
si los pájaros y las flores
continúan su torneo inverosímil,
si las claridades escondidas
siguen suministrando la raíz de la luz,
si los vecinos del hombre
se acuerdan aún del hombre,
si dios ha cedido
su espacio a un reemplazante,
si tu nombre es tu nombre
o es ya el mío,
si el hombre completó su aprendizaje
de verse desde afuera.
Y al pasar lista
es preciso evitar un engaño:
ninguna cosa puede nombrar a otra.
Nada debe reemplazar a lo ausente.

---------------------
PS:  La importancia de llamar(se)

27 de abril de 2014

El tema del adiós, Milo de Ángelis

Ya todo estaba en camino. Desde entonces hasta aquí. Todo el tiempo, luminoso, rozaba apenas los labios. 
Tu respiración toda se centraba en el collar. Las sombras de Lambrate cerraron la puerta. 
Toda la habitación, absorta, se transformó en el primer latido. El negro de tus cabellos contra el amarillo del último rayo.
Desde entonces hasta aquí. Era el primer día del verano.
El silencio nos llenaba la frente. 

Todo estaba ya en camino, desde entonces, todo estaba aquí, único  y perdido, nuestro y remoto, ardiente. Todo pedía ser esperado, retornar a su verdadero nombre.

26 de abril de 2014

Poesía Vertical I (51), R. Juarroz

Algún día encontraré una palabra
que penetre en tu vientre y lo fecunde, 
que se pare en tu seno
como una mano abierta y cerrada al mismo tiempo. 

Hallaré una palabra
que detenga tu cuerpo y lo dé vuelta, 
que contenga tu cuerpo
y abra tus ojos como un dios sin nubes
y te use tu saliva
y te doble las piernas. 
Tú tal vez no la escuches
o tal vez no la comprendas. 
No será necesario. 
Irá por tu interior como una rueda
recorriéndote al fin de punta a punta, 
mujer mía y no mía, 
y no se detendrá ni cuando mueras. 


24 de abril de 2014

Deleite, Flavia Ricci

- Alguna vez me dijo que hacer el amor era muy importante.

- ¿Le creíste?

- Le aclaré que lo importante no podía ser hacer el amor, sino con quién.

- ¿Y?

- Me dijo que yo no le daba el mismo lugar al sexo que él. Creo que estaba herido. O quiso llamarme la atención porque yo tengo una vida sexual cercana al deleite y alejada de los prejuicios.

- Típico

- Típico, sí. Y le dije que el sexo tiene el mismo lugar para todos, aunque algunos lo escondan. Como si alguien pudiera estar ajeno al placer. Simplemente son las personas con las que tenemos sexo las que tienen uno u otro lugar. Pueden ser reyes, princesas o anónimos acompañantes.

- ¿Y después?

- Después me di cuenta que justamente, él le daba mucha importancia al sexo. Tanta, que era más importante eso que las personas, que el valor de las personas. Estaba ciego, no veía más allá del sexo. Como niño con caramelos. Aunque por otra parte estaba convencido de que sí, de que hacer el amor era para él sagrado. A tal punto que lo practicaba con meticulosa regularidad, muy de vez en cuando y no porque sí. Según él, eso era lo mejor.

- Se engañaba, privarse de amar está muy lejos de ser lo mejor.

- Claro, mentira. Porque esas formas tan cuadriculadas no le permitían ver a la persona. Y una vez que tenía sexo con ellas las descartaba. Increíble. Él, que decía que era tan importante hacer el amor, que era magia, que era único. Finalmente me di cuenta que si fuese una persona sensible como decía ser, siempre hubiese priorizado a las personas, más allá del sexo. Hubiese sido capaz de mantener una relación conmigo, como la que teníamos antes de hacer el amor, que por otra parte fue algo fortuito porque no es una persona que me atraiga como hombre. Hay personas que se estancan en el sexo, y suelen ser las que dicen que justamente no tienen sexo porque sí. Pero no sólo una vez que están con una no son capaces de volver al punto de inicio y pasar página, sino que ni siquiera pueden hablar del tema. Se acabaron las sonrisas, charlas, confidencias que antes tenías. El sexo, tan sagrado para esas personas, finalmente termina contaminando todo ¿miedo, prejuicio? Quizás temor a mirarte a los ojos luego de haberlo conocido disfrutando de algo tan simple como el sexo. Yo creo que lo despojé de su intelecto y tenía que reconocer que no somos tan distintos. Lo que a él le impide haber estado conmigo u otras mujeres antes no es nada más que timidez. No es ni mejor ni peor que vos o que yo.

- Lo decís desde la experiencia, desde el dolor, la decepción ... ¿desde qué lugar?

- Lo digo porque una vez, quizás dos, estuvimos juntos. Desde la experiencia. Yo creía en sus palabras, en que una cosa era hacer el amor porque sí y otra su postura, de elegirme. No elegirme por única, sino elegirme para estar en su grupo de elegidas. Yo no veía inconveniente. Era simple. Pero después llegaron las palabras, aquello de "vos estuviste conmigo porque sí, mientras que yo ..." que me soltó como si nada. Lo aclaramos, también con palabras, lo charlamos cara a cara, quedamos bien pensé. Pero él jamás pudo tener la sensibilidad de ver a la persona que hay en mí, se quedó en el muro del sexo. Eso quería finalmente.

- Triste su realidad, menos mal que te diste cuenta ¿Nunca más te saludó, nunca más tomaron un café como antes, como amigos?

- Me di cuenta, claro, de que lo único que quería era eso, tener sexo, y de que sus palabras sobraban. Me recordó a quienes se casan por Iglesia porque "respetan a Dios". Y no entienden que para otras personas hay semejante respeto a Dios, que consideramos que no podríamos casarnos por Iglesia, porque nos conocemos, somos humanos, podemos equivocarnos y estamos lejos de Dios. Una cuestión de humildad diría. Pero ellos quedan como los casados responsables y nosotros como unos informales. Cuánta hipocresía.

- Hacer el amor cambia radicalmente a las personas, llegás a conocer una naturaleza que a veces desconocías. Incluso opuesta a la que te muestran. Quizás ese es el lado bondadoso del asunto. Desenmascarar a quienes creen que el sexo es sagrado y no lo practican. Y cuando lo hacen lastiman bajo el manto de inocencia. Cuidado con esas personas, son las peores.

- Pensé en Nothomb ¿leíste Metafísica de los tubos?: "El deleite en cambio nos hace humildes y admirativos con lo que lo produce, el placer despierta la mente y la empuja tanto hacia la virtuosidad como hacia la profundidad. Se trata de una magia tan potente que, a falta de voluptuosidad, la sola idea de voluptuosidad resulta suficiente. Mientras existe esta noción, el ser está a salvo. Pero la frigidez triunfante está condenada a celebrar su propia insustancialidad".




23 de abril de 2014

Agua, Flavia Ricci

Como el agua, me derramo sobre vos. Y como el agua canalizo mis deseos. Con sólo mirarte aparece entero tu universo transparente y denso a la vez. Complejo con todo su sentido común, como cuando fruncís el ceño dándome a entender que estás pensando algo donde no puedo interrumpir. Ahí estás vos, con todo lo que representás. Te espero, porque tengo pocas alternativas ante la evidencia de mis sentimientos. Bajo la guardia y logro derretir este frío que siento. Los cristales se esfuman. Estás acá. Soy agua, navego por todo tu cuerpo, lo recorro y permanezco en algunas hondonadas. Cierro los ojos y me aprendo de memoria todos tus accidentes geográficos. Soy agua que te recorre, me derramo sobre vos. Permanezco.

17 de abril de 2014

El último encuentro (II), S. Márai

"O dejas pasar el instante y ya no puedes hacer nada. Porque tambien existe eso, el instante: el tiempo trae y se lleva las cosas, de manera arbitraria, y no somos solo nosotros quienes ponemos nuestras acciones y sus circunstancias en el marco del tiempo. A veces ocurre que el instante trae una posibilidad, y esa posibilidad tiene su momento exacto, y si el instante pasa, ya no puedes hacer nada de nada".

"Las preguntas son éstas: ¿Quién eres? ¿Qué has querido de verdad? ¿Qué has sabido de verdad? ¿A qué has sido fiel o infiel? ¿Con qué y con quién te has comportado con valentía o con cobardía? Estas son las preguntas. Uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo: eso no importa. Lo que sí importa es que uno al final responde con su vida entera".



13 de abril de 2014

Alicia en el país de las maravillas, L. Carroll

...."Cuando yo uso una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso-- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.

--La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.


--La cuestión --zanjó Humpty Dumpty-- es saber quién es el que manda..., eso es todo.


Alicia se quedó demasiado desconcertada con todo esto para decir nada; de forma que tras un minuto Humpty Dumpty empezó a hablar de nuevo: --Algunas palabras tienen su genio... particularmente los verbos..., son los más creídos..., con los adjetivos se puede hacer lo que se quiera, pero no con los verbos..., sin embargo, ¡yo me las arreglo para tenérselas tiesas a todos ellos! ¡Impenetrabilidad! Eso es lo que yo siempre digo.

--¿Querría decirme, por favor --rogó Alicia-- qué es lo que quiere decir eso?
--Ahora sí que estás hablando como una niña sensata --aprobó Humpty Dumpty, muy orondo. --Por «impenetrabilidad» quiero decir que ya basta de hablar de este tema y que más te valdría que me dijeras de una vez qué es lo que vas a hacer ahora pues supongo que no vas a estar ahí parada para el resto de tu vida.
--¡Pues no es poco significado para una sola palabra! --comentó pensativamente Alicia.


-- Cuando hago que una palabra trabaje tanto como esa explicó Humpty Dumpty-- siempre le doy una paga extraordinaria.
--¡Oh! Dijo Alicia. Estaba demasiado desconcertada con todo esto como para hacer otro comentario.
--¡Ah, deberías de verlas cuando vienen a mi alrededor los sábados por la noche! --continuó Humpty Dumpty. --A por su paga, ya sabes...
(Alicia no se atrevió a preguntarle con qué las pagaba, de forma que menos podría decíroslo yo a vosotros.)...."

11 de abril de 2014

180º, Flavia Ricci

Vertical
A distancia
Ve, de lejos
Piensa, imagina
Se acerca
Casi tiembla
Mira
Es el momento
Oblicua
Besos
Caricias
Abrazos
Horizontal
Acompaña
Se gustan
Se sienten
Se unen
Se emocionan
Se abrazan
Se aman.



9 de abril de 2014

No menos, Flavia Ricci


“We accept the love we think we deserve.” 
― Stephen Chbosky, The Perks of Being a Wallflower



Brillan sus ojos
Me mira
Me explora
Intelectual
Se refugia en rincones de letras
y libros
En un lenguaje lleno de metáforas,
signos, símbolos e íconos.
Irrefutable
Lanza sus afirmaciones
con convicción
y una media sonrisa
que me deja muda
Así
Sin más
Aparece
Pasa una a una las hojas del libro
como si esa fuera su máxima tarea hoy
Posa sin posar
Gesticula con sus manos incordiosas
sus finos dedos
sus uñas perfectas
No quiero menos
Honestidad
Dice lo que hace
y la mayoría de las veces
hace lo que dice
excepto cuando cambia de idea
Compañía
Me cuida, me mira
Me ve con más que sus 5 sentidos
Me atraviesa
Inconfundible
eso es
No quiero menos
Sin recodos
ni confusiones
todo verde y azul
y una llanura sólo nuestra
cierro los ojos
me acurruco
siento que quiero descansar
y me relajo
No quiero menos
La noche recién comienza
apaguemos todo
No quiero menos
respiro profundamente
dudo si dormir o no
Quiero repetir una y otra vez
No quiero menos
Me siento a gusto
No podría jamás aburrirme
recorro mares, montañas, cielo y tierra
recorro sonidos que antes no conocía
y que gracias a su compañía conozco
generosidad
me abre de par en par las puertas de su universo
no quiero menos
exploro por primera vez gustos, perfumes,
sonidos, texturas.
No quiero menos
Soy todo eso
lo llevo dentro
quiero verlo en alguien
quiero mi espejo
o algo así.


8 de abril de 2014

Casi todo podría ser de otra manera, J. V. Marquès

“Las cosas no son necesariamente, naturalmente, como son ahora y aquí. Todo podría ser de otra manera, pero ésta es la que le ha correspondido, ya que vive aquí, son costumbres. El día del señor Timoneda, podría haber sido, pues, muy distinto, y también el de las personas que lo rodean. Sería un error pensar que sólo podría haber sido distinto de haber nacido en otra época, con el nivel tecnológico actual son posibles diferentes formas de vida. Las cosas podrían ser, para bien y para mal, distintas, no podemos entender como trabajamos, consumimos, amamos, nos divertimos, nos frustramos, hacemos amistades, crecemos o envejecemos, si no partimos de la base de que podríamos hacer todo eso de muchas formas. Muy pocas cosas están programadas por la biología, cómo se concreta todo depende de las circunstancias sociales en las que somos educados, maleducados, hechos y deshechos. La sociedad nos marca no sólo un grado concreto de satisfacción de las necesidades sino una forma de sentir esas necesidades y de canalizar nuestros deseos.”


6 de abril de 2014

Asfixia, E. Bellmann

- Mañana la dejo.

Cómo habrá sido su día. Cuáles serán sus desvelos, cuáles sus preocupaciones. ¿A quiénes amará?
¿Por qué este torbellino nocturno no luce desprolijo? ¿Por qué sabe, siendo tan linda, ser tan exacta? ¿Por qué acumula misterio y condensa tantas cosas que yo no sé? (...) 

La imagino en la cama y con un hombre. La supongo ardiente pero pasiva, perdiendo el dominio de sí, cediendo y dejándose llevar. Desaparece la seguridad que destila, abandona la altivez y resurge frágil y suave, emite quejidos tenues, y a veces balbucea palabras ininteligibles. Abraza para no perderse; pide más y cuando pide más, pide que la lleven con lentitud a algún confín, al paraíso que anhela tanto como esquiva (...) 

- Hoy la dejo - pienso. Miro la ciudad que amanece lluviosa y fría por la ventana de la cocina, apuro un café de pie y escucho las primeras noticias.


4 de abril de 2014

Cafeína para dos (II), Malaci

“Me encantaría besarte ahora mismo, romper lo lineal de tu día y morderte los labios, navegar en tu aliento, acariciar tu nuca por un momento, dejarte sin aire y luego hundirme en tu pecho.”





3 de abril de 2014

Ahora, Flavia Ricci

"Sólo mucho después iba a comprender 
que estar también es dar". CL

Ahora. Ni ayer ni mañana. Ni dándome vuelta ni mirando más allá. Ahora, con la convicción de este momento. Negando la tristeza de tu ausencia. Mañana. Ahora, con la necesidad urgente de tus manos, de tus besos y abrazos. Ahora, jugando con el tiempo sabiendo que no puedo. Retrasando las horas en un presente eterno. Sin querer recordar lo pasado por si no se repite ni mejora. Ahora, con la impaciencia del momento. De verte, de estar con vos. Lento. Ahora. Con el temor de no poder proyectar. Con ese dejarme y buscarte y buscarte. Ahora. Quedarme en el ahora. En el ahora que te miro, en el ahora que te veo. En el ahora que estás.