Tus dedos rozando apenas el mío
Un susurro en mi oído una noche de jazz
Tu mirada atenta a lo que hacía
La sola posibilidad de encontrarte
Las invitaciones a las que me decías que sí
Una cena pensada hacía meses
Las caminatas con aroma a mar
Escribirte y ver tu nombre en la respuesta
Que alguien te nombrara y no me fuese indiferente
Tu presencia, que ponía en segundo plano a todo lo demás
Pequeñas conquistas del espacio físico
'Una tendría que salir a conquistar a la otra de esta forma siempre', te dije hace unos días
Con esa especie de extrañamiento
Ese afán de conquista paulatina
Y esa felicidad por ese pequeño paso dado
Una vez, hace dos meses, comencé a abrazarte
Y cada gesto tuyo es una conquista que revisito y vuelvo a descubrir
Una vez, aquella, hubo una pequeña conquista de nuestro espacio físico común
Y nunca más me alejé de vos.
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23 de junio de 2018
Pequeñas conquistas del espacio físico, Flavia Ricci
30 de abril de 2017
El vino que yace en la copa, Flavia Ricci
De las charlas, de observarte, de la noche, de los recuerdos. Vinos que se abren, porque viniste. De las comidas, de las sonrisas, de poder decir sin temor, de poder desnudarme sin abandonos, de copas que se rozan en un brindis. De ganas de bailar. De Física, de Química, de sentirte como una columna: ahí firme. De las convicciones. De todo por delante, y también de los recuerdos que bailan en la memoria sin dar tregua al olvido. De la comprensión. De abrir los ojos.
Deshago el camino que hice al despedirte y miro todo como por primera vez. De vinos abiertos y por abrir.
Tomo a la mañana siguiente esa copa: miro el vino que yace en la copa. Lo bebo. Cierro los ojos. Dicen que el aire le da otro sabor al vino, yo creo que es el tiempo y la compañía. El vino que yace en la copa. La copa que acoge al vino, con una marca que fija el límite. Hasta dónde bebimos. Hasta dónde dejamos de beber. Hasta dónde quedó allí el vino y hasta dónde hoy sabe diferente. El vino que yace en la copa al día siguiente. En una especie de desuso. Vino que marca en esa copa hasta dónde.
Vino. Del verbo venir.
Deshago el camino que hice al despedirte y miro todo como por primera vez. De vinos abiertos y por abrir.
Tomo a la mañana siguiente esa copa: miro el vino que yace en la copa. Lo bebo. Cierro los ojos. Dicen que el aire le da otro sabor al vino, yo creo que es el tiempo y la compañía. El vino que yace en la copa. La copa que acoge al vino, con una marca que fija el límite. Hasta dónde bebimos. Hasta dónde dejamos de beber. Hasta dónde quedó allí el vino y hasta dónde hoy sabe diferente. El vino que yace en la copa al día siguiente. En una especie de desuso. Vino que marca en esa copa hasta dónde.
Vino. Del verbo venir.
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14 de mayo de 2014
Dos poemas, Robert Walser
El retiro
Tú ve allí, que allí todo
es fácil, quiero decir que estando allí
no necesitarás nada, y te sentirás bien contigo
siempre. Todo lo mejor
estará en y junto a ti, y todo alrededor
será claro, y también tú serás clara,
de tal modo que estarás eternamente
satisfecha contigo y con el mundo,
y de acuerdo con la vida.
es fácil, quiero decir que estando allí
no necesitarás nada, y te sentirás bien contigo
siempre. Todo lo mejor
estará en y junto a ti, y todo alrededor
será claro, y también tú serás clara,
de tal modo que estarás eternamente
satisfecha contigo y con el mundo,
y de acuerdo con la vida.
Allí la tierra es verde y marrón
Y blanca como una alfombra, y si quisieras
Flores, bien, creo que también allí florecen,
Y que tampoco falta un cielo azul.
Trinan los pájaros en las ramas,
Y tienen mesas y sillas en todas partes
para que puedas dibujar
en una hoja de papel
todo cuanto sientes,
si es que te apetece
semejante pasatiempo. Pero más te gustará
descansar y entregarte al pensamiento
y soñar y sentirte sólo bien.
Y blanca como una alfombra, y si quisieras
Flores, bien, creo que también allí florecen,
Y que tampoco falta un cielo azul.
Trinan los pájaros en las ramas,
Y tienen mesas y sillas en todas partes
para que puedas dibujar
en una hoja de papel
todo cuanto sientes,
si es que te apetece
semejante pasatiempo. Pero más te gustará
descansar y entregarte al pensamiento
y soñar y sentirte sólo bien.
Tú ve. El lugar
se encuentra fácil. Si quisieras,
te podría acompañar;
así podremos los dos
alegrarnos de lo ameno
y hartarnos de observar lo bello,
sólo tienes que confiar en mí.
Seguro que encontrarás sólo
lo que quieres y que no pasará nada
que no pueda hacernos felices.
se encuentra fácil. Si quisieras,
te podría acompañar;
así podremos los dos
alegrarnos de lo ameno
y hartarnos de observar lo bello,
sólo tienes que confiar en mí.
Seguro que encontrarás sólo
lo que quieres y que no pasará nada
que no pueda hacernos felices.
Como siempre
La lámpara aún sigue ahí
la mesa también sigue ahí
y yo sigo en la habitación
y mi Anhelo, ah,
como siempre, aún suspira.
Cobardía, ¿sigues ahí?
y Mentira, ¿también tú?
escucho un lejano sí:
la infelicidad aún está ahí
y en la habitación hoy,
como siempre, estoy.
20 de septiembre de 2008
Primavera Sarkany, Flavia Ricci
Rojos, con la punta de un taco de 10cm que no supera el tamaño de mis uñas. Rojo furioso, rojo nocturno, rojo de fiesta, rojo pasional, rojo equilibrio. Rojo de tacos altos, rojo estilizado, rojo de seducir, rojo de diseño, rojo femenino, rojo sexual, rojo acharolado, rojo del mejor cuero argentino, rojo moda, rojo Baires, rojo. Con estos zapatos doy mi bienvenida a la Primavera en medio de la noche porteña y con amigos. Salut.
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