Tiempo y momento no siempre van de la mano. A veces llega el momento, pero no llega a tiempo. Me he quedado sin palabras. Me duele todo el cuerpo. Me dolés vos. Me duelo yo. Me duele todo esto. Quiero estirar la mano, pero estoy cansada. Quiero hablarte, pero me he quedado muda. Me duele todo el cuerpo, tan adentro. Qué voy a decirte, si estás pero te vas. Qué voy a explicarte, si no te interesa. Qué voy a apostar, si no hay ninguna reciprocidad. Descansaba en tus palabras, ahora como mucho capto alguna. Y si no me apresuro, otra vez: desaparecés.
Tiempo y momento no siempre van de la mano.
Cierro los ojos, respiro.
No he perdido nunca la serenidad.
Quizás he perdido un poco bastante las esperanzas en vos.
Hay que saber parar a tiempo. Puede que no haya hecho lo suficiente, pero vos no hiciste nada. O sí, paulatinamente me dejaste clara tu postura. Ante tu silencio, mis dudas. Pero ahora ante tu silencio, mis certezas. No te acerques, soy yo la que quiere alejarse. No me abraces ahora, como si te dieras cuenta en este momento. No hables, no es necesario ¿qué vas a decirme? Nada, nada puede ser suficiente cuando lo único que quería sabemos lo que era.
El tiempo se ha ido. No es tuyo, no es mío. No es nuestro. Si querías que me fuera, pues lo dicho: me he ido.
14 de julio de 2014
Tarde, Flavia Ricci
- He llegado, me dijo.
- Llegás tarde, respondí.
- ¿Tarde? Soy el momento, los momentos nunca llegamos tarde.
- Pues no has llegado a tiempo. Y eso para mí es llegar tarde. Tarde, tarde. Tarde de otoño cuando te conocí. Tarde de invierno cuando te dejé. Por decepción, porque esperé, porque no llegaste a tiempo, momento. Pero sí, llegaste. Y te digo adiós. Porque esperaba, porque quienes amamos esperamos, esperamos, sí. Y te digo más, esperé con ansias, con expectativas, con deseo, con entusiasmo. Esperé, di señales y nada pasó. Nada. Nada. Momento, momento ... llegás tarde, tardísimo. Porque no estabas cuando yo balbuceaba sutiles palabras que se balbucean por amor. Ni estuviste cuando fui y volví, más sola que cuando emprendí el viaje. No estabas, momento, no.
- .....
- Ante mis escasas palabras, tu silencio, ante mi espera, tu desidia. Ante mi amor, tu indiferencia. Momento, momento, llegás muy tarde. Y no, no me arrepiento de haber esperado, porque sé lo que quiero, y por eso también sé ver que llegaste tarde. Y mirá que me costó soltarte, porque te esperé a vos también: el momento, mi momento, nuestro momento (por fin). Y nunca llegaste.
Suena un teléfono. Suena, nomás.
- Llegás tarde, respondí.
- ¿Tarde? Soy el momento, los momentos nunca llegamos tarde.
- Pues no has llegado a tiempo. Y eso para mí es llegar tarde. Tarde, tarde. Tarde de otoño cuando te conocí. Tarde de invierno cuando te dejé. Por decepción, porque esperé, porque no llegaste a tiempo, momento. Pero sí, llegaste. Y te digo adiós. Porque esperaba, porque quienes amamos esperamos, esperamos, sí. Y te digo más, esperé con ansias, con expectativas, con deseo, con entusiasmo. Esperé, di señales y nada pasó. Nada. Nada. Momento, momento ... llegás tarde, tardísimo. Porque no estabas cuando yo balbuceaba sutiles palabras que se balbucean por amor. Ni estuviste cuando fui y volví, más sola que cuando emprendí el viaje. No estabas, momento, no.
- .....
- Ante mis escasas palabras, tu silencio, ante mi espera, tu desidia. Ante mi amor, tu indiferencia. Momento, momento, llegás muy tarde. Y no, no me arrepiento de haber esperado, porque sé lo que quiero, y por eso también sé ver que llegaste tarde. Y mirá que me costó soltarte, porque te esperé a vos también: el momento, mi momento, nuestro momento (por fin). Y nunca llegaste.
Suena un teléfono. Suena, nomás.
9 de julio de 2014
Nadie penetra en los sentimientos, Flavia Ricci
Nadie penetra en los sentimientos
Nadie
Sencillamente las palabras vagan por las superficies
Insuficientes
Desde los ojos todo se proyecta
en esa mirada
Nada hacia adentro
Sale todo.
Nadie penetra en los sentimientos
escucho
me ven
¿me oyen?
callo
Muchas veces sonrío
Digo palabras que aprietan
y no suelto las que importan
Sólo salen algunas
que presurosas corren
hasta los límites que mencionan
los significados
Nadie se aventura más allá
ni penetra los sentimientos
tan hondos
tan frágiles
tan densos
allí.
Entonces vago sola
con todo aquello
cada vez menos palabras
más silencio
Tan claro todo
tan casi, casi fuera
pero sigue dentro
no lo malgasto, alegrías
sentimientos, músicas, recuerdos
Me quedo esperando
en el lugar
me quedo.
Nadie, nadie
penetra en los sentimientos.
No te fíes
Hay mucho, pero mucho más
dentro.
Donde nadie escucha
donde hay silencio
Donde
no hablo
sola y solamente
siento.
Nadie
Sencillamente las palabras vagan por las superficies
Insuficientes
Desde los ojos todo se proyecta
en esa mirada
Nada hacia adentro
Sale todo.
Nadie penetra en los sentimientos
escucho
me ven
¿me oyen?
callo
Muchas veces sonrío
Digo palabras que aprietan
y no suelto las que importan
Sólo salen algunas
que presurosas corren
hasta los límites que mencionan
los significados
Nadie se aventura más allá
ni penetra los sentimientos
tan hondos
tan frágiles
tan densos
allí.
Entonces vago sola
con todo aquello
cada vez menos palabras
más silencio
Tan claro todo
tan casi, casi fuera
pero sigue dentro
no lo malgasto, alegrías
sentimientos, músicas, recuerdos
Me quedo esperando
en el lugar
me quedo.
Nadie, nadie
penetra en los sentimientos.
No te fíes
Hay mucho, pero mucho más
dentro.
Donde nadie escucha
donde hay silencio
Donde
no hablo
sola y solamente
siento.
Los primeros sorbos de café, Malaci
Lunas y soles pasaron así, mientras me acompañaba de café y licor. Entonces, cuando menos lo esperaba, apareció una persona cuya energía vibraba varios grados por encima de la mía. Se acercó cuando más me alejaba y esperaba con paciencia a que regresara. Me daba la bienvenida con café y sonrisas, iluminando mi alma oscura y vacía. No había reproches, no esperaba nada a cambio.
Y así fui cayendo, sin notarlo del todo, en manos de mi miedo. Cuando fui plenamente consciente de ello, se lo comenté. Él calló por segundos - que para mi fueron eternos - y me dijo:
"El amor es un constante ir y venir de alegrías y dolores. Es como vivir; vives aun sabiendo que vas a morir, pero eso no te detiene de salir, de disfrutar, porque esa idea no domina tu pensamiento. Lamentablemente, muchas personas no tienen ese nivel de consciencia en cuanto al amor y viven así. Escondiéndose - de cierto modo - pretextándose con alguna mala experiencia."
Volvió a callar y me miró.
Extraña(y consciente)mente, no dijo que no me lastimaría, no comentó que no me haría llorar, ni prometió una vida de color de rosa. Eso llamó mi atención.
Sonreí al notar que esperaba alguna reacción de mi parte. Le abracé por la espalda y hundí mi nariz en su nuca, aspirando su aroma, inundándome de su esencia. Él era el ancla que me mantenía firme en tierra, y a la vez el mar en el que flotaba y me sumergía. Era la fuerza con la que decidí soltar las amarras de mis miedos y exponerme ante el mundo como soy…
Hoy, casi le hemos dado la vuelta al sol y han sido tantas las aventuras, las risas y las lágrimas, las locuras y los placeres, que escribir esto, me parece, es lo menos que puedo hacer para agradecerle.
Puedo ser sin él, lo sé. Pero quiero ser y estar en su compañía. Y lejos de querer o no, de una manera que no puedo explicarles con palabras, su psique me llama y mi psique le busca. No deseo presumir, pero considero que somos como la mezcla de café y leche en las cantidades precisas. Claro, esta analogía no es apta para los que no tomen café, café con leche o analogías en general.
Resumidamente, soy una mujer completa. Y lo era antes de que él me encontrara. Sin embargo, cuando llegó me complementó (im)perfectamente. Y, aunque él ponga resistencias, he llegado a creer que todo es armoniosa y perfectamente imperfecto y que de alguna manera ya estábamos destinados a ser.
Los amorosos, Jaime Sabines
- Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
El más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
Los amorosos son los que abandonan,
Son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
No encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
Porque están solos, solos, solos,
Entregándose, dándose a cada rato,
Llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
Viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
Siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
No esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
Siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
Los que siempre "¡qué bueno!", han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
También como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
Porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
Y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
Y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
Sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
Temblorosos, hambrientos,
A cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
De las que aman a perpetuidad, verídicamente,
De las que creen en el amor como en una lámpara
De inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
A tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
La muerte les fermenta detrás de los ojos,
Y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
En que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
A mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
A arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
Una canción no aprendida
Y se van llorando, llorando
La hermosa vida.
6 de julio de 2014
Dos poemas, Constantino Kavafis
Cuanto puedas
Y si no puedes hacer tu vida como la quieres,
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.
Cuando despierten
Trata de guardarlas, poeta,
por más que sean pocas aquellas que se detienen.
Las visiones de tu amor.
Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.
Trata de retenerlas, poeta,
cuando despierten en tu mente
en la noche o en el fulgor del mediodía.
Y si no puedes hacer tu vida como la quieres,
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.
Cuando despierten
Trata de guardarlas, poeta,
por más que sean pocas aquellas que se detienen.
Las visiones de tu amor.
Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.
Trata de retenerlas, poeta,
cuando despierten en tu mente
en la noche o en el fulgor del mediodía.
Como si nada, Flavia Ricci
Briser le
langage pour toucher la vie.
Antonin Artaud
Háblame
para que yo te vea.
Séneca
Séneca
Esa foto se clavó en su mente, esa foto de minutos después, no mucho más. Como si nada, como si todo. Tan lejano era todo aquello que tanto conocía, de cerca. Y tan de cerca que no creía que ahora estuvieran tan lejos. Como si nada.
Fue a buscarle.
- Entonces te vas
- Entonces me voy
- Así nomás
- Ahora
- No vas a hablar, como si nada.
Y ella calló.
Las palabras se agolparon, pero iba a decírselas a quien tuviese la certeza de que pudiera valorarlas. No era como si nada. Pero de qué servía explicarse, había pasado el momento. Apostar por la incerteza no la satisfacía. Miró hacia arriba, hacia el único sitio en donde estaban las respuestas. No hubo ni un adiós. O quizás fue aquel, las más honda de las despedidas: la del silencio. Como si nada. Como si ...
1 de julio de 2014
Remos, Flavia Ricci
He pasado suavemente mi mano sobre tu espalda
desnuda
He cerrado los ojos
He pronunciado las palabras agolpadas
francamente
Has pasado la vista por mi cara
quizás reconociéndome
Has sonreído
Luego tu mirada habló
No busques más allá
en historias
aquí es donde estoy
hacia allí es donde quiero caminar
voy a hacerlo
No voy a esconderme
ésta es quien soy
ni más ni menos
que vengan todos tus besos
todas tus sonrisas
todos tus abrazos
aquí los espero
desnuda
para luego lanzarme a caminar,
hacia vos
sola
francamente
sin recovecos
ni tiempos vagos
Que hablen las palabras
que griten los abrazos
que giman las horas sin vos
que la única distancia sea el olvido
porque entonces no habrá distancia
en cada uno de mis recuerdos
cada vez que cierro los ojos
que se derrumben las dudas
que sean nuestros los instantes.
Entonces,
con mi sonrisa como compañía
cerraré los ojos
dormiré encima de tu vientre
descansaré en vos.
desnuda
He cerrado los ojos
He pronunciado las palabras agolpadas
francamente
Has pasado la vista por mi cara
quizás reconociéndome
Has sonreído
Luego tu mirada habló
No busques más allá
en historias
aquí es donde estoy
hacia allí es donde quiero caminar
voy a hacerlo
No voy a esconderme
ésta es quien soy
ni más ni menos
que vengan todos tus besos
todas tus sonrisas
todos tus abrazos
aquí los espero
desnuda
para luego lanzarme a caminar,
hacia vos
sola
francamente
sin recovecos
ni tiempos vagos
Que hablen las palabras
que griten los abrazos
que giman las horas sin vos
que la única distancia sea el olvido
porque entonces no habrá distancia
en cada uno de mis recuerdos
cada vez que cierro los ojos
que se derrumben las dudas
que sean nuestros los instantes.
Entonces,
con mi sonrisa como compañía
cerraré los ojos
dormiré encima de tu vientre
descansaré en vos.
26 de junio de 2014
Indefinible esencia, M.E. Walsh
Nunca nombrarla, nunca.
Ni callarla siquiera.
Solamente crecer de sus raíces
con asombrado llanto.
Ser y morir tan sólo
para justificarla
como naturaleza
y sumisa costumbre.
Madurará con pausa
y exactitud de necesaria estrella
y sólo incertidumbres
me probarán su órbita,
su doloroso amor, su cumplimiento.
Será un desgarramiento
elemental, constante.
Desesperada espera
-lo sé- desesperada.
Y sin embargo, nada
persistirá más cierto
que su sabiduría
que sus sencillas fiestas.
Como el rosal seguro de la rosa.
Y yo seré la sombra
de su florecimiento,
yo viviré acatando
su voz y su silencio,
en indefensa tierra,
irrenunciablemente.
Ni callarla siquiera.
Solamente crecer de sus raíces
con asombrado llanto.
Ser y morir tan sólo
para justificarla
como naturaleza
y sumisa costumbre.
Madurará con pausa
y exactitud de necesaria estrella
y sólo incertidumbres
me probarán su órbita,
su doloroso amor, su cumplimiento.
Será un desgarramiento
elemental, constante.
Desesperada espera
-lo sé- desesperada.
Y sin embargo, nada
persistirá más cierto
que su sabiduría
que sus sencillas fiestas.
Como el rosal seguro de la rosa.
Y yo seré la sombra
de su florecimiento,
yo viviré acatando
su voz y su silencio,
en indefensa tierra,
irrenunciablemente.
Rechazando una invitación a ir al cine o participar en cualquier otra actividad mundana, M.E. Walsh
Tengo tan poco tiempo y tanto amor
tanta necesidad amontonada,
tan pocos ojos para tanta flor,
tanto preparativo para nada.
tanta necesidad amontonada,
tan pocos ojos para tanta flor,
tanto preparativo para nada.
Días inútiles me han puesto avara
del privilegio de tu compañía
y cuando algún motivo nos separa
es como darle cuerda a la agonía.
del privilegio de tu compañía
y cuando algún motivo nos separa
es como darle cuerda a la agonía.
¿Para qué vamos a desperdiciar
entre la oscuridad, entre la gente,
tantas intimidades sin usar
como tenemos, tanta luz urgente?
entre la oscuridad, entre la gente,
tantas intimidades sin usar
como tenemos, tanta luz urgente?
La vida rigorea y multiplica
recíproca abundancia en tiempo escaso.
No te imaginas lo que significa
estar enamorada con atraso.
recíproca abundancia en tiempo escaso.
No te imaginas lo que significa
estar enamorada con atraso.
Somos gremio de zombis que no sabe
estar sino en rebaño distraído.
Si uno en su duración apenas cabe,
por qué precipitarse en el olvido.
Todo enajenamiento es agresión
y en defensa legítima te mando
a diferir esta disipación
para mañana, para no sé cuándo.
estar sino en rebaño distraído.
Si uno en su duración apenas cabe,
por qué precipitarse en el olvido.
Todo enajenamiento es agresión
y en defensa legítima te mando
a diferir esta disipación
para mañana, para no sé cuándo.
15 de junio de 2014
Detrás de tu mirada, Flavia Ricci
Miro tu foto ¿esa imagen fue luego de estar conmigo, en los días sucesivos?
Acaso nada indicaba lo que pasó: tus manos, con sutiles movimientos, casi imperceptibles, recorriendo mi cuerpo, nuestras bocas, mi sonrisa, los tímidos abrazos, la impaciencia de haberte esperado tanto, la felicidad de haberte encontrado, la paz de estar así, la ropa, desprolijamente despojada, en el piso de la habitación. La cama revuelta y tu mirada, con esa profundidad tan tuya y esa seriedad que anticipaba algo que querías decirme ¿Acaso es tan mezquino el tiempo que no grita a través de tu mirada que me querés? ¿O es que aquello anterior a tu foto, a esa imagen, no ha significado nada? Nada, absolutamente nada, que ni siquiera puedas dedicarme, ya no unas palabras, un abrazo, una sonrisa, pero ni tan solo una mirada.
Acaso nada indicaba lo que pasó: tus manos, con sutiles movimientos, casi imperceptibles, recorriendo mi cuerpo, nuestras bocas, mi sonrisa, los tímidos abrazos, la impaciencia de haberte esperado tanto, la felicidad de haberte encontrado, la paz de estar así, la ropa, desprolijamente despojada, en el piso de la habitación. La cama revuelta y tu mirada, con esa profundidad tan tuya y esa seriedad que anticipaba algo que querías decirme ¿Acaso es tan mezquino el tiempo que no grita a través de tu mirada que me querés? ¿O es que aquello anterior a tu foto, a esa imagen, no ha significado nada? Nada, absolutamente nada, que ni siquiera puedas dedicarme, ya no unas palabras, un abrazo, una sonrisa, pero ni tan solo una mirada.
11 de junio de 2014
Te busco, Gioconda Belli
Sola yo, amor,
y vos quién sabe dónde;
tu recuerdo me mece como al maíz el viento
y te traigo en el tiempo,
recorro los caminos,
me río a carcajadas
y somos los dos juntos
otra vez,
junto al agua.
Y somos los dos juntos
otra vez,
bajo el cielo estrellado
en el monte,
de noche.
Yo, amor, he aprendido a coser con tu nombre,
voy juntando mis días, mis minutos, mis horas
con tu hilo de letras.
Me he vuelto alfarera
y he creado vasijas para guardar momentos.
Me he soltado en tormenta
y trueno y lloro de rabia por no tenerte cerca,
en viento me he cambiado,
en brisa, en agua fresca
y azoto, mojo, salto
buscándote en el tiempo
de un futuro que tiene
la fuerza de tu fuerza.
y vos quién sabe dónde;
tu recuerdo me mece como al maíz el viento
y te traigo en el tiempo,
recorro los caminos,
me río a carcajadas
y somos los dos juntos
otra vez,
junto al agua.
Y somos los dos juntos
otra vez,
bajo el cielo estrellado
en el monte,
de noche.
Yo, amor, he aprendido a coser con tu nombre,
voy juntando mis días, mis minutos, mis horas
con tu hilo de letras.
Me he vuelto alfarera
y he creado vasijas para guardar momentos.
Me he soltado en tormenta
y trueno y lloro de rabia por no tenerte cerca,
en viento me he cambiado,
en brisa, en agua fresca
y azoto, mojo, salto
buscándote en el tiempo
de un futuro que tiene
la fuerza de tu fuerza.
Oración, Juan Gelman
Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar...
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar...
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.
Con esta sed quemándome.
La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.
10 de junio de 2014
Dicha (fragmento), Daiana Henderson
Remar no se trata de llegar a la isla,
es disfrutar el trayecto
–dijo Ricardo cuando nos enseñó.
Cada desplazamiento tiene su clave sensitiva.
(…)
Puedo aceptar que ya no nos queremos como antes,
pero, si insisto, es porque la distancia
fabricada entre nosotros
es tan hermosa y delicada
como ningún otro trayecto
que conozca hasta ahora.
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distancia.,
Henderson,
remar
Equilibrio (fragmento), Daiana Henderson
El equilibrio se fabrica con la distancia,
si nos quedamos quietas
seguramente nos vamos a caer.
Ahora rebobino el cassette
y resulta que soy yo la que se aleja
mientras ella se queda parada,
palideciendo bajo el sol de un domingo.
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familia,
Henderson.
5 de junio de 2014
Paraje ciego, Malena Cirasa
De espaldas a la lluvia
tus años
tu inocencia
como un fuego perdido que parte en dos
transforman
lo que de mí no entiendo.
Mi lengua busca tu cicatriz.
Arrojo níqueles
raíces rotas por un golpe artero
y a cambio
me devuelves esta luz.
Para quedarte
has buscado un lugar
en la tormenta.
tus años
tu inocencia
como un fuego perdido que parte en dos
transforman
lo que de mí no entiendo.
Mi lengua busca tu cicatriz.
Arrojo níqueles
raíces rotas por un golpe artero
y a cambio
me devuelves esta luz.
Para quedarte
has buscado un lugar
en la tormenta.
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cicatrices,
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pasión,
ternura
4 de junio de 2014
De una proximidad más íntima, Flavia Ricci
Tus manos
Mis dedos
Tu boca
textual
Mis manos
Tus dedos
Mi boca
deseo
Tu mirada
Mi sonrisa
Tu cuerpo
El mío
nuestras manos
nuestro espacio
nuestro tiempo
todo el tiempo
en un momento
insisto, felizmente
en la incerteza
te mostrás, felizmente
de una vez
experiencia e ilusión
Mis dedos
Tu boca
textual
Mis manos
Tus dedos
Mi boca
deseo
Tu mirada
Mi sonrisa
Tu cuerpo
El mío
nuestras manos
nuestro espacio
nuestro tiempo
todo el tiempo
en un momento
insisto, felizmente
en la incerteza
te mostrás, felizmente
de una vez
experiencia e ilusión
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proximidad,
vida
Decisiones, Flavia Ricci
Sutil
Suave
Hay espacio
¿El tiempo?
Es otro
No me muevo
Permanezco
Bajo mis párpados
Librado al azar
Buscado
Al fin
El comienzo
Lo primero
Lo que busco
Lo que dejo
Abro los ojos
todo está claro
me acerco
¿El tiempo?
Lo sacudo
El comienzo
Permanezco
El momento.
Suave
Hay espacio
¿El tiempo?
Es otro
No me muevo
Permanezco
Bajo mis párpados
Librado al azar
Buscado
Al fin
El comienzo
Lo primero
Lo que busco
Lo que dejo
Abro los ojos
todo está claro
me acerco
¿El tiempo?
Lo sacudo
El comienzo
Permanezco
El momento.
2 de junio de 2014
Insólitas, Flavia Ricci
Yo no te cerco con la mirada, sino entre Facebook y Whatsapp. Soy una chica de redes y mensajería instantánea, de palabras escritas. Escapo a la vorágine de tus versos, voy camino a la prosa. Tranquilamente camino. Las mujeres más insólitas aparecen en los momentos menos pensados. Acaricio tus manos, levanto la vista y te encuentro. Sonrío. Por vos. Lo demás está aun y siempre por escribirse.
1 de junio de 2014
Te miro y me cercioro, Bertalicia Peralta
Te miro y me cercioro que cada día
estás más lejos de mí
y me divierte comprobar que el aire
nos circunda igualmente
en esta ciudad y en otra
debe pasar lo mismo a tantos conocidos:
es la hora de alejarse
recordaré el hueco sereno de tu vientre
o el color de algún pañuelo
quizás alguna palabra recogida en otros labios
alguien ha de decir un nombre y yo
quedaré paralizada un instante
un ave graznará y luego
sonreiré a esos ojos nuevos que desearán
para sí todo este amor que ahora te entrego.
estás más lejos de mí
y me divierte comprobar que el aire
nos circunda igualmente
en esta ciudad y en otra
debe pasar lo mismo a tantos conocidos:
es la hora de alejarse
recordaré el hueco sereno de tu vientre
o el color de algún pañuelo
quizás alguna palabra recogida en otros labios
alguien ha de decir un nombre y yo
quedaré paralizada un instante
un ave graznará y luego
sonreiré a esos ojos nuevos que desearán
para sí todo este amor que ahora te entrego.
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