8 de febrero de 2013

Zoom in, Flavia Ricci

Bajo esa sonrisa, vos y yo nos conocemos
Bajo esa ropa, vos y yo nos hemos visto
Bajo ese mismo techo, vos y yo hemos estado
Bajo ese deseo, vos y yo nos encontramos
Bajo esa mano, yace mi mano tranquila
Todo eso la gente que nos mira
no lo sabe
ni lo supone
ni lo sospecha
Pero vos
venís a mi encuentro
y me susurrás algo al oído
que suelta mis sonrisas indómitas
"zoom in, mi niña"
me decís sencillamente
Y sé que de todo este mundo
de toda la ropa, los techos, los deseos, las manos
vos hacés foco en mí
Y sonrío.

Ciudad

4 de febrero de 2013

Me desordeno, amor, de desordeno. Carilda Oliver Labra


Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.
Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

Con vos, Flavia Ricci

Volemos, de la mano, con nuestras sonrisas como alas
Tocame, como si fuese la primera vez, que me tocás y tocás un cuerpo
Sentime, sentí cómo me acerco a vos
Despegate de miedos, cautelas y distancias
Acercate
Acercate a mí
Abrazame
Desnudame
Mirame a los ojos
Volá conmigo lejos
A ese lugar
Que ya no es ni tuyo ni mío
Es nuestro
Y sólo con vos,
puedo alcanzar.

Si has perdido, Roberto Juarroz


Si has perdido tu nombre,
recobraremos la puntada de las calles
más solas
para llamarte sin nombrarte.
Si has perdido tu casa,
despistaremos a los guardianes de la
cárcel
hasta dejarlos con su sombra y sin sus
muros.

Si has perdido el amor,
publicaremos un gran bando de palomas
desnudas
para atrasar la vida y darte tiempo.

Si has perdido tus límites,
recorreremos el cruento laberinto
hasta alzar otra forma desde el fondo.

Si has perdido tus ecos o tu origen,
los buscaremos, pero hacia adelante,
en el templo final de los orígenes.

Solamente si has perdido tu pérdida,
cortaremos el hilo
para empezar de nuevo.

3 de febrero de 2013

Es el mismo cielo, Hugo Finkelstein

Es el mismo cielo,
cuando te mojas por fuera
me ahogo por dentro.

Es el mismo cielo,
cuando te abraza la tarde
los rayos acarician mi pecho.

Es el mismo cielo,
cuando miras Venus,
Venus me mira.
Cuando sale la luna,
¡OH! Ráfagas divinas
de amor y de consuelo.
Se cruza una brisa
cuando apoyo mis manos
en tus senos.
Es que es el mismo cielo.

No te pregunto como estás,
yo lo sé. Lo siento.

Si acecha la tormenta
me amenazan tus vientos.

Si el sol se pone
me cubro de tus silencios.
Melancolía y Taciturna
me atenazan el cuello.

Veo amanecer,
y absorbo lo volátil del aroma
de tu cuerpo.

Baja la noche en tu cielo
y bajan mis párpados
para entregarme al sueño.
Giro y repto entre las sabanas
sediento.
Tengo hambre de tu vientre
y sed de tu boca.
Tengo caricias en mis dedos.
¡Es que es el mismo cielo!

Bebe amada en la taberna
que yo también bebo.

Baila en la tasca
disfruta la cerveza.
que yo me muevo y siento.

¡Ponle panderetas y risas a nuestro encuentro!
¿Sabes que pasa, amor?
Es el mismo cielo.

Embriágate, ríete, canta, juega
que bajo el mismo cielo...
Nada deseo más que estar a tu lado
o no estarlo...
pero sabiendo,
que ambos vivimos
bajo este mismo cielo.

Brida, Paulo Coelho

"...Después de la primera decepción, nunca más se entregó por completo.

Temía el sufrimiento, la pérdida, la inevitable separación.

Claro, estas cosas estaban siempre en el camino del amor y la única manera de evitarlas era renunciando a recorrerlo.

Para no sufrir era preciso también no amar.

Como si, para no ver las cosas malas de la vida, terminase necesitando agujerearse los ojos.

Era muy complicado vivir. Había que correr riesgos, seguir ciertos caminos y abandonar otros..."

2 de febrero de 2013

Poema 12 de "Espantapájaros", Oliverio Girondo

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

1 de febrero de 2013

Luna llena, Flavia Ricci

Hay una calle recta a donde voy a soñar. Conduzco hacia allí porque sé que vas a entrar en mi mente, y sonrío. Casi me dan ganas de cerrar los ojos y pensarte, pero más me gusta atravesarla de punta a punta. Con los ojos semicerrados y una media sonrisa, que a veces se hace entera cuando hay luna llena y pienso más en vos. Miro el cielo estrellado, con estrellas pequeñitas al lado de algunas más grandes, que parecían ocultarlas. Pero todas ellas tienen, a su modo e intensidad, luz. No puedo dejar de mirar ese cielo del sur, esa calle tan clara, y siento un silencio impenetrable que no quiero interrumpir. Cierro los ojos, pongo nuestra música, sonrío. Vos estás conmigo, en mi mente. Pasan algunos minutos. Suena mi móvil, vos estás conmigo, viniendo a mí. Te espero, te extraño, te siento, te huelo. Abro los ojos: te veo, te miro. Estás en mi cuerpo. Te abrazo. Y me deshago en vos. Ni calle, ni música, ni nada. Vos y yo.

24 de enero de 2013

Teatro, Flavia Ricci

Ante tus mentiras
mi parodia.
Ante tu desidia
mi indiferencia.
Ante lo invisible
lo que no existe.
Ante tu puesta en escena
mi inteligencia.
Mi armonía
Mi claridad
Mi paz
Mi no va más ...
Con la mejor sonrisa
sin decirte nada
no tiene sentido
responder con sinceridad
frente a tanta, tantísima, mentira.
Frente a tanta cobardía.
Frente a tanto engaño innecesario.
Por ahí no paso más ...




23 de enero de 2013

Innombrable, Flavia Ricci

Buscá las palabras para nombrarme, como mejor te guste.
Vestime con sobrenombres, eufemismos, adjetivos o sustantivos
Palabras que acuerden con un diccionario tuyo y mío
quizás más tuyo, que sos quien decidís elegir esas palabras
Mencioname como te parezca mejor, yo voy a escucharte
Pero no te garantizo que sea el diccionario que me guste
o con el que acuerde
o que me sirva
Y puede que entonces
yo elija no mencionarte
o te vista de tantos eufemismos que me olvide qué sos para mí
porque al fin de cuentas
las palabras nombran lo que existe
y le dan un lugar en nuestro universo
y en el de quienes nos escuchan o leen
voy armando mi diccionario
con vos
y todo lo que representás para mí
sin traspiés
con mucha paz
queriendo estar donde estoy
y atraerte hacia mí
Pero no me nombrás
y por lo tanto sé que no existo en tu universo
ni para vos, ni para nadie en esas calles de tierra o cemento
así es que mi diccionario queda trunco
menciona a alguien que no quiere registrarme
con nombres
adjetivos
emociones
Me queda el diccionario, tuyo, mío, nuestro ...
Yo sí siento lo que siento de verdad
con palabras, con emociones
con un diccionario que iba creciendo cada día
hasta encontrarse con tu invisible universo
en donde no hay cabida
para nombres como yo.


15 de enero de 2013

Escalas intermedias, Flavia Ricci

Descansó en sus certezas mientras él lo hacía en sus sospechas
Caminó por las preguntas mientras él lo hacía en sus silencios
Corrió por senderos de soledad mientras él parecía acompañado
Y tomó aire, un día de repente
Cansada de más de lo mismo
De patear piedritas que él mismo ponía
Como sin querer, queriendo ...
Miró hacia adelante, sin fijar la vista
Se puso su mejor sonrisa como aliada
y comenzaron a abrirse las puertas
sin piedritas
todo llano
todo verde
todo azul
Alzó la vista al cielo
Descansó en sus certezas sin más
Caminó en sus preguntas porque sí
Corrió por senderos verdes bien acompañada
Y fue muy feliz.



El momento, Flavia Ricci

No es solamente el viaje, también es el trayecto recorrido
No es estar en este punto, también es lo andado contigo
No es verte aquí, es lo que te busqué sin saberlo
Es tomarte de la mano
Es mirarte profundamente
Es fundir todos mis deseos más míos en vos
Es hundirme en tu cuerpo
Es explorarte de punta a punta
Es dejarme llevar por lo que siento
Es que nada ni nadie se interponga
Es que seas mi único "sí"
Es estar por ti
Es callarme para mirarte en detalle
Es enorgullecerme
Es sonreír
Es abrazarte y olvidarme del mundo
Es tener certezas
Y decir que sí



7 de enero de 2013

Lo bello y lo triste, Y. Kawabata

"El tiempo pasó. Pero el tiempo se divide en muchas corrientes. Como en un río, hay una corriente central rápida en algunos sectores y lenta, hasta inmóvil, en otros. El tiempo cósmico es igual para todos, pero el tiempo humano difiere con cada persona. El tiempo corre de la misma manera para todos los seres humanos; pero todo ser humano flota de distinta manera en el tiempo".

5 de enero de 2013

Bonito, Flavia Ricci

Porque vuelo en tus palabras
Porque apareciste porque sí
Porque asaltás mis noches
Y mis días a cada instante
Porque te hago feliz
Porque me hacés feliz
Porque caminaremos por las playas
de Claromecó
de Mar del Plata
y de más allá
Porque me regalás tus sonidos
Porque he conocido tu puente
Porque hablamos
Porque sollozo, pero
tu hombro está presto casi, casi
antes de que lo necesite
Porque tu mirada está atenta
a lo que quiero y deseo
Porque no esperás nada
si es que empezaste agradeciéndome
Porque llueve
sale el sol
y se me escapa una sonrisa
Porque silenciosamente llegaste
y ahora estás cada día
Porque me das mucha paz
con toda tu luz
Porque es lindo encontrarte
Lindo, lindo ... bonito.


El pacto, Vicentico

Dos almas extrañas van a verse hoy 
no se habian cruzado 
nunca bajo el sol 
y al mirarse asi, sabrán quienes son 
que estaban marcados 
la cuenta empezó 

El reloj marca el tiempo final 
y ese anhelo largo va a terminar 

Trenes que se mueven 
los aviones en el cielo 
todo se detiene 
para ellos dos 
la ciudad entera queda quieta y se congela 
y se para el destino para verte a vos 

Dos almas extrañas van a verse hoy 
todo esta pactado 
la cuenta empezo 
ya no hay vuelta atras 
van camino al sol 
todo esta cerrado 
el mundo acabo 

El reloj marca el tiempo final 
y ese anhelo largo va a terminar 

Trenes que se mueven 
los aviones en el cielo 
todo se detiene 
para ellos dos 
la ciudad entera queda quieta y se congela 
y se para el destino para verte a vos 

Ya llego el momento 
ya se cruzan los caminos 
todo se detiene 
para ellos dos 
la ciudad entera 
queda quieta y se congela 
y se para el destino para verte a vos.

3 de enero de 2013

Mar de fueguitos, E. Galeano

(...) Cada persona brilla con una luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran no queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quién se acerca, se enciende.

2 de enero de 2013

Nada se oye, Julia Uceda


  The abandoned ruins of the dreams I left behind.
                                                     De una canción popular inglesa.

¿Estuve sola
a través de los tiempos y los grupos
dorados del otoño, a través de la sombra
del árbol en el agua
inquieta o dura, y más y más allá?

¿Fui o fuimos hablando entre la niebla
que fingía triunfantes
contornos a mi lado: un rostro puro
muy extraño en su noche, con los signos
de un idioma remoto en su frente, en su boca?

¿Yo les hablaba a la niebla y a la sombra
o es que alguien me oía?

¿Oía alguien?

La respuesta, ¿era una voz o el viento?
Era una voz ¿o el agua
salvaje de ese río cruel y poderoso
que el amor no conoce?

Nada se oye.
En la casa vacía, las preguntas -los pájaros-
se estrellan, silenciosas, contra el muro
y una muy tierna gota de sangre sustituye
a la huella del ala en el cemento.
Un instante fue el roce y destruidas
una a una se ocultan.

El silencio, ¿no es mucho para cada criatura?
La eternidad es sólo un peligro invisible
porque las roncas voces de la montaña claman
por los cuerpos perdidos que hablaron a las sombras.

Nada se oye.
Pero entonces, ¿me oía?

El silencio es como una eternidad sin fondo,
sin principio: una espalda
a la vida, a los hombres.

Para después no quiero contestación ninguna.
Es aquí donde tuve la urgencia de saberlo.

Oh sí, ya nada se oye.

Pero entonces, ¿me oía?

Pedazo de mí *, Chico Buarque

Oh, pedazo de mí
Oh, mitad apartada de mí
Lleva tu mirar
Que la saudade es el peor tormento
Es peor que el arrumbamiento
Es peor que entenebrecer
Oh, pedazo de mí
Oh, mitad exiliada de mí
Lleva tus señales
Que la saudade duele como un barco
Que de a poco describe un arco
Y evita atracar en el muelle

Oh, pedazo de mí
Oh, mitad arrancada de mí
Llévate tu rostro
Que la saudade es el revés de un parto
La saudade es arreglar el cuarto
Del hijo que ya murió

Oh, pedazo de mí
Oh, mitad amputada de mí
Lleva lo que hay de ti
Que la saudade duele latiendo
Es así como una puntada
En el miembro que ya perdí

Oh, pedazo de mí
Oh, mitad adorada de mí
Lava mis ojos
Que la saudade es el peor castigo
Y no quiero llevar conmigo
La mortaja del amor
Adiós.

* Extraído de http://elmundoincompleto.blogspot.com.ar/

1 de enero de 2013

Palabras con café, Flavia Ricci

Mirada profunda,
palabras como dardos
un café, o dos
palabras que vienen a mi encuentro
palabras que llegan aunque no las busque
y quizás busque esas palabras sin querer
"que los demás se ocupen de nosotros", dijiste
y me miraste a ver cómo reaccionaba
tomé más café
"que los demás se ocupen de vos"
palabras como dardos
precisas
hacia mí
quiero más café.


2013, Flavia Ricci

Al lado del mar, mirando hacia el Atlántico
nos sentamos en la arena a mirar el infinito
sentada en silencio te pensaba a gritos
y gritando tu ausencia te encontré a mi lado
como me habías dicho
extendiste tu mano para tomar la mía
apoyada en la arena
húmeda
de la madrugada
hacía mucho frío
te miré de reojo
y sonreíste sabiéndome así
quería quedarme para siempre allí
sin caminar, sin moverme, con vos
me abrazaste, justo lo que necesitaba
y yo cerré los ojos para descansar en tu pecho
hice una hoguera
y allí con las miradas tiramos viejos sueños
en desuso
desilusiones
hastíos
personas y personajes oscuros
y con tu sonrisa y la mía
miramos las estrellas para
hacer volar
sueños
amores
pasión
presencia
honestidad
y mucha luz
Se hizo de día, caminamos por fin
por la playa
Comenzaba el año
Vos y yo.